El Deportivo ya pega por decreto
Acumula nueve jornadas seguidas marcando, su mejor racha del curso, y es el quinto más efectivo de la liga

Lejos de la potencia de fuego hors catégorie de Racing de Santander y Almería, el Deportivo sostiene el pulso del ascenso directo ante los dos grandes arsenales de la categoría afilando sus propias armas. El equipo de Antonio Hidalgo encuentra sus mejores virtudes en la constancia y la fiabilidad, elementos que todavía no han sido detectados en el genoma de los dos principales competidores por el ascenso directo.
Así, mientras los de José Alberto y los de Rubí alternan colosales actuaciones con otros patinazos importantes y sonados, el Dépor se mueve en una línea menos pronunciada. No hay picos demasiado altos ni demasiado bajos en su trayectoria. Todo lo que lleva el aroma blanquiazul es, quizá, menos brillante. Pero también más constante. Más regular. Incluso su pegada.
Y es que el Deportivo ha llegado al último mes de competición situado en la zona en la que (casi) todos desearían estar. Lo ha hecho a pesar de una evidente incapacidad para encontrar la fórmula a través de la que dejar su portería a cero de manera regular. El cuadro herculino no encaja demasiado —es el quinto mejor bloque defensivo de la Liga Hypermotion en cuanto a tantos recibidos—, pero recibe casi en cada partido. La solvente tendencia de los primeros choques de la temporada se ha ido desvaneciendo, ya que desde la jornada 13, únicamente ha sido capaz de dejar la puerta a cero en 4 partidos más.
“Tenemos que elevar la contundencia defensiva y también la ofensiva, que estamos a buen nivel, pero para ganar partidos hay que hacer goles también, tomar decisiones en último tercio y en eso incidimos”, explicaba Hidalgo hace una semana ante los micros. El granollerí dejaba entrever en su comparecencia cierta satisfacción por la evolución del equipo en situaciones con balón, una circunstancia en la que ha incidido de manera habitual ante los micros y en la que recientemente reconoció mejora en factores más concretos, como la sobrecarga del área en el centro lateral.
De hecho, es precisamente esta habilidad para ser dañino la que le está permitiendo solventar la vía de agua tan estrecha como dañina en lo defensivo: acertar ante el arco contrario cuando no encuentras el candado del propio.
Porque el Dépor viajará a Cádiz sumido en su mejor racha goleadora del curso. Nunca hasta estas últimas 9 jornadas habían logrado los pupilos de Hidalgo anotar en un número de partidos consecutivos tan alto. La dinámica, todavía con posibilidades de crecer, ha dejado ya muy atrás los 6 que logró encadenar entre las jornadas 3 y 8 —ambas incluidas—.
Constante
Desde el domingo 8 de marzo, en la fecha 29 de la Liga Hypermotion, cuando el Granada ganó 0-2 en A Coruña, ningún contrario ha sido capaz de evitar que el Deportivo desvirgue su portería. Ceuta, Zatagoza, Sporting, Córdoba, Málaga, Huesca, Mirandés, Burgos y Leganés componen la lista de víctimas del, en estos momentos, infalible combinado herculino, que ha logrado congelar en 7 el dígito de encuentros en los que no logró herir al enemigo (Burgos, Málaga, Real B, Andorra, Racing y Granada).
Así, desde el punto de inflexión que fue el duelo contra el Granada, el Dépor marca de manera recurrente y también más. Porque promediaba 1,51 goles por partido hasta aquel encuentro en Riazor frente a los de Pacheta. A partir de aquel día, ha elevado su media de tantos por encuentro. Es de 1,66, si tenemos en cuenta únicamente los últimos nueve.
De esta manera, parece evidente que el Dépor se encuentra en su momento del curso de más seguridad a la hora de construir ataques y ver portería. De hecho, de volver a anotar en Cádiz, el equipo igualaría su racha de 10 partidos seguidos marcando de la temporada pasada. Mirando al resto de competidores del actual curso, superaría los registros de Las Palmas y Andorra, que también llegaron a materializar gol en 9 encuentros seguidos.
Suceda lo que suceda en el Nuevo Mirandilla, lejos del guarismo del Deportivo quedarán todavía los 13 choques consecutivos anotando del Córdoba (de la jornada 4 a la 16). Mientras, los registros del Castellón (15 vigentes, desde la jornada 24), el Almería (16) y del Málaga (17) ya son inalcanzables para el colectivo deportivista. Al menos en liga regular. Lejos, muy lejos de todos, se sitúa el Racing de Santander con sus 23 choques consecutivos anotando. Todos entre la jornada 1 y la 23, en la que ganó 0-1 al Deportivo antes de quedarse sin pólvora por primera vez durante la temporada en su visita al Granada (luego tampoco marcó al Albacete, al Zaragoza y al Ceuta).
Pegada
Pese a estar lejos en cuanto a rachas goleadoras de otros equipos, el Deportivo está haciendo del acierto de cara a puerta una virtud. El combinado deportivista es uno de los 9 de la categoría que tiene un balance positivo entre sus dianas anotadas y sus goles esperados (expected goals o xG), una métrica avanzada basada en modelos predictivos de los proveedores de datos que mide la probabilidad de que una situación de remate acabe en gol y le otorga un valor entre 0,01 y 0,99. Así, el resultado de la resta entre goles y xG es el registro que mejor ilustra de manera objetiva una condición como la pegada o la efectividad.
Concretamente, los blanquiazules son quintos en cuanto a mejor diferencia en este sentido, con los +4,61 que separan sus 59 tantos realizados de la expectativa de 54,39 que le otorga Wyscout.
Es decir, el Dépor ha marcado unos 4 tantos más de lo que ‘debería’, una cifra solo superada por las de Almería (+16,08), Racing (+13,93), el Málaga (+7,13) y Las Palmas (+5,92). Mientras, el resto de rivales directos se sitúan en negativo en cuanto a la citada efectividad (Eibar con -5,94 y Castellón con -4,74) o marcan tantos acordes a la claridad de sus ocasiones (el Burgos prácticamente clava sus goles y sus goles esperados, pues solo tiene una diferencia de +0,83).
Por lo tanto, aunque hay 4 equipos que materializan más goles totales, 6 que han generado un volumen de goles esperados mayor y otra media docena que remata más, la capacidad para ser efectivo de manera recurrente está dándole alas al Dépor. El ataque liderado por Yeremay, Soriano, Luismi, Nsongo o Zakaria no es el más contundente, pero ha encontrado la manera de crecer con balón para estar cómodo y ya pega por decreto.










