La escapada del Deportivo deja a tiro el primer objetivo
El colchón con el séptimo clasificado ya es de seis puntos a falta de cuatro jornadas por disputarse

Para definir lo que supone una utopía, Eduardo Galeano popularizó una comparación en la que afirmaba que había que verlo como el horizonte. “Camino dos pasos y ella se aleja dos pasos, y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, para caminar”. Regresar a Primera está lejos de ser una posibilidad utópica para el Deportivo, menos a estas alturas de temporada, pero lo que está claro es que el equipo blanquiazul está utilizando la escapada por el ascenso directo para caminar tan rápido que pocos son capaces de seguirlo. Y sin quizá darse cuenta, acaricia con la punta de los dedos el primer objetivo de la temporada. Ese “quedar entre los seis primeros” que allá por el mes de agosto pronunciaba sin ningún tipo de titubeo Antonio Hidalgo nada más sumar los tres puntos en el Nuevo Los Cármenes.
El triunfo contra el Leganés no sirvió para regresar a esa segunda plaza, que sigue en poder del Almería después de que solventara no sin apuros el encuentro con el Mirandés que cerraba la jornada 38 (4-2). En cambio, esos tres puntos agónicos después del enésimo esperpento arbitral sí han dado sus frutos con el resto de partidos de los rivales directos, que han caído en una de esas trampas que la ‘Hypertensiones’ siempre tiene guardadas. Un Castellón lanzado fue sorprendido en casa ante el Córdoba (1-2), el intratable Eibar cedió frente a un Málaga que parecía descagalbado en el inexpugnable Ipurua (2-4) y el Burgos dejó claro que por mucho frío que haga en El Plantío, donde realmente se le congelan las ideas es cuando tiene que jugar fuera de casa en su empate con la Real B (0-0). Esta combinación se traduce en la clasificación en que el Deportivo ya le saca seis puntos al séptimo clasificado cuando quedan únicamente cuatro jornadas para que termine la temporada regular. Es decir, doce puntos en disputa. Con la casualidad además de que los dos equipos que están fuera de los puestos de privilegio, Burgos y Eibar, son dos de los rivales contra los que el conjunto herculino no tiene problemas de golaveraje particular.
A las matemáticas
De hecho, el escenario es tan propicio para el Dépor que las matemáticas ya empiezan a entrar en juego. Tienen que darse demasiados factores, pero Hidalgo y los suyos podrían dejar sellado de forma virtual su billete para playoff este mismo viernes en Cádiz. Para ello tendría que vencer al equipo que ahora dirige Imanol Idiakez y que permitirá el reencuentro con Lucas Pérez, aparejado con una derrota del Burgos y que el Eibar no ganase su encuentro.
En todo caso, este es un escenario que no le conviene al conjunto coruñés. Por supuesto sí lo hace vencer en el Nuevo Mirandilla para continuar con su velocidad de crucero. Pero seguro que si esto ocurre, a nadie dentro del equipo le amargará ver cómo tiene que esperar otra semana más para sellar el pase a las eliminatorias de junio, ya que el cuadro de Ramis recibe en casa al propio Almería, cuyo pinchazo es más tentador en estos momentos para los intereses deportivistas.
Caminar sin mirar a los demás y sí mirando al frente no le ha ido mal al Deportivo hasta el momento, persiguiendo ese horizonte que le ha permitido llegar a los últimos cuatro partidos en disposición de pelear por el premio gordo, pero sobre todo dejar a punto de caramelo no solo el pase al playoff, sino comprar numerosos boletos para hacerlo con ventaja de campo al menos en una eliminatoria, ya que el quinto y el sexto ya están a más de un partido de distancia.
Y sea cual sea el desenlace, este es justo el paso adelante que el club herculino buscaba para su proyecto después de redoblar la apuesta el pasado verano.











