Los mosaicos del Deportivo en la plaza de Pontevedra se restaurarán en el museo del club
La entidad valora si se expondrán en los bajos de Riazor o se trasladarán a Abegondo

Los murales que servían para indicar la sede del Deportivo en la plaza de Pontevedra están siendo desmantelados desde este lunes por unos operarios. Cabe recordar que en febrero del pasado año la entidad blanquiazul anunció que abandonaría dicho local y que su sede oficial pasaría al estadio de Riazor (si bien en un primer momento comunicó que se mudaría a la ciudad deportiva de Abegondo).
Las piezas (una que da a la plaza de Pontevedra y otra a la avenida de Rubine, que es la primera que se ha retirado) se trasladarán al depósito del museo del club, situado en el estadio, para su restauración. Posteriormente se decidirá dónde ubicarlas, según han confirmado fuentes del club herculino, que no descartan que se exponga en ese espacio en los bajos de Riazor o se trasladen a la Ciudad Deportiva de Abegondo.
El Deportivo inauguró su local de la plaza de Pontevedra, que fue un regalo de Pedro Barrié de la Maza, bajo la presidencia de Antonio González. En concreto, el acto se celebró el 26 de agosto de 1972. Con anterioridad a la apertura, ese mismo año, fue colocada una de las piezas. Otra ya lucía en la sede que el club ocupó en Santa Catalina entre 1962 y el citado 1972.
Los mosaicos son obra del pintor y ceramista Francisco Creo Rodríguez, quien nació en Noia en 1910 y estudió en Madrid, en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Después regresó a Galicia y trabajó como profesor de dibujo en el instituto de su localidad natal. Tras la Guerra Civil se marchó a A Coruña, donde residió hasta su muerte en 1987 y en donde ejerció como profesor en la Escuela de Artes local, actual EASD Pablo Picasso. En 1943 “montó una industria de cerámica y decoración en la que destacó la técnica de sus esmaltes cerámicos junto con la cerámica con incisiones y relieves”, según su ficha del Museo de Belas Artes da Coruña. “Sus óleos reflejan un expresionismo subjetivo dotado de valores líricos que aplicó a temas gallegos (marinos, campesinos, paisajes)”, se añade en dicha publicación.
La sede de la Plaza de Pontevedra fue objeto de una amplia remodelación durante el mandato de Tino Fernández en el club. Así, en diciembre de 2017 se inauguraron unas oficinas de un corte más moderno que las que acogieron al club en su etapa más gloriosa, en la que los trofeos se agolpaban en el suelo de los despachos.
Los pisos de la Plaza de Pontevedra llevaban ahora más de un año sin actividad después de que el club decidiese centralizar los servicios que allí ofrecía en sus instalaciones de Abegondo. Se dijo así adiós a la undécima sede del Deportivo a lo largo de su historia.
La primera sede del Deportivo fue el gimnasio en el que germinó el club allá por el año 1906, después del Club Náutico de la Sala Calvet, y que se constituye oficialmente a comienzos de 1907 como Club Deportivo de la Sala Calvet. Estaba en la calle Galera, 45. A partir de ahí el club tuvo sedes u oficinas antes de la Guerra Civil en la Casa Borrazás, cuando estaba ubicada en la Calle de San Andrés, en la calle Olmos frente al antiguo restaurante Fornos, en la segunda planta del edificio La Terraza, en el entresuelo del Banco Pastor en el Cantón Pequeño, en una ubicación sin determinar próxima a lo que hoy es la Plaza de Portugal, en el Bar Derby de la calle de los Olmos o en un piso de Juana de Vega.

Tras la contienda bélica el club se asentó en las oficinas de la Avenida de la Marina entre 1940 y 1962, pero ese local continuó teniendo actividad, sobre todo en tiempo más contemporáneo para despachas abonos y entradas hasta su cierre en 2003.
Entre 1962 y 1972, la sede del Deportivo se instaló en la Plaza de Santa Catalina, lugar de encuentro de recibimientos multitudinarios al equipo y donde lució el mural retirado ayer de las calles coruñesas. 54 años después el Deportivo ya no tiene nada que le identifique en la Plaza de Pontevedra.









