Abegondo firma más del 40% de los goles del Dépor
25 de los 59 goles que han anotado los blanquiazules en lo que va de Liga llevan el nombre de jugadores que como mínimo han pasado por el Fabril

Hubo un momento, no hace tanto, en el que el Deportivo se miró al espejo y apenas se reconoció. Fue en la temporada 2020-21 cuando la caída al pozo de la extinta Segunda División B no solo supuso un golpe deportivo, sino también económico y estructural. Con los ingresos desplomados y el margen de maniobra reducido a la mínima expresión, la idea que empezó a abrirse paso casi por necesidad fue la de volver a lo esencial. Reconstruirse desde casa y apoyarse en Abegondo, en esa cantera que durante años había sido más promesa que pilar.
El club tardó en asumir del todo ese camino. Pasaron tres temporadas desgraciadas y llenas de penurias hasta que la apuesta dejó de ser un recurso puntual para convertirse en una línea estratégica clara. El punto de inflexión llegó en la 2023-24, cuando el Deportivo decidió otorgarle galones a Yeremay Hernández: renovación importante como respuesta a las primeras ofertas recibidas, dorsal ‘10’ a la espalda y la etiqueta de pieza central del proyecto. A su lado, David Mella, que pasó en enero de tener ficha del filial a consolidarse con el ‘3’ en el primer equipo, y Dani Barcia completaban un salto generacional que nacía desde un Fabril recién ascendido a Segunda Federación.
Aquella decisión no solo respondía a una necesidad inmediata, sino que marcó un antes y un después en la identidad del equipo. Los resultados obtenidos ese curso, con la consecución de la promoción a Segunda División, dieron la razón a aquellos que demandaban desde tiempos inmemorables una apuesta decidida por el talento local.
“La cantera es un eje fundamental. En lo personal cuenta con mi confianza y es mi propuesta fundamental. Esa es mi mayor vocación e ilusión. Creo que es lo que mayor repercusión social tiene, es una forma de construir sociedad y un futuro deportivo mejor”, señalaba Juan Carlos Escotet, presidente del Deportivo, dos meses después de superar al filial del Barcelona aquel 12 de mayo y certificar el ascenso a la categoría de plata.
La vuelta al fútbol profesional no ha frenado dicha propuesta. Hoy, con el Deportivo más cerca que nunca de regresar a Primera División, el peso de Abegondo sigue haciéndose notar y es un argumento competitivo diferencial.
25 de los 59 goles del equipo en Liga llevan la firma de futbolistas que como mínimo han pasado por el segundo equipo, lo que se traduce en un 42% de los tantos. Una cifra que explica mejor que cualquier discurso por qué el futuro del club, ahora sí, pasa inevitablemente por su cantera. El último en apuntar su nombre a esta estadística fue Noé Carrillo, la última perla de Abegondo.
El centrocampista de Teo entró a última hora en la relación de convocados por la lesión de Stoichkov y saltó al campo tras el gol de Juan Cruz para el Leganés para, en el primer balón que tocó, volver a poner a los locales por delante. “Me alegro muchísimo por él. Lleva trabajando mucho. Es de la cantera. Lo siente y representa todos los valores que tenemos en el club. No era un momento fácil para salir al campo, pero ha demostrado personalidad y se está ganando el derecho de estar con nosotros”, declaró Antonio Hidalgo tras derrotar al conjunto madrileño y fundirse en un caluroso abrazo con él. Su primer gol en Liga, el segundo con los mayores. Otra vez en la portería de Torre de Marathón para que Riazor estallase de felicidad.
Noé aparece ahora en una lista que está compuesta por cinco jugadores más. Yeremay Hernández, cómo no, es el canterano que más parte del pastel guarda. Un total de once goles, seis de penalti, para marcar el camino hacia la élite y acercarse a los quince que celebró el curso pasado. Pese a haber estado un mes sin pisar los terrenos de juego y otro entrando desde el banquillo para disputar alrededor de media hora, los números del canario son los mejores de toda la plantilla.
Una baja más prolongada es la que atraviesa David Mella, tercer máximo goleador del Dépor, empatado a cinco con Mario Soriano. Con nueve partidos menos jugados que la temporada anterior, el zurdo se ha quedado a uno de igualar los seis que firmó en su primer año como profesional. El santiagués comenzó la temporada como revulsivo y se coronó frente al Huesca con dos goles justo antes de marchar a Chile para disputar el Mundial con la selección española sub-20.
La sorpresa mayúscula del final de temporada es la irrupción de Bil Nsongo. El delantero camerunés ha facturado cuatro tantos en catorce partidos a las órdenes de Antonio Hidalgo, la mitad de ellos como titular. La Real Sociedad B fue su primera víctima, con una actuación que le abrió las puertas del primer equipo y le permitió salir de inicio en Ceuta, donde también marcó.
“Es una aparición buenísima desde la cantera, con sentimiento, con pertenencia. Podría decir que lo esperaba, pero estaría mintiendo”, confesaba el preparador catalán en la rueda de prensa previa al duelo del pasado viernes en Riazor.
Diego Villares y Dani Barcia cierran la lista de jugadores formados en Abegondo que han sido capaces de perforar portería rival esta temporada. El de Villalba, que viene de cumplir su partido número 200 entrando tras la reanudación, fue protagonista contra Cádiz y Las Palmas, dos rivales con los que se tendrá que volver a ver las caras el Deportivo en este mayo. Contra los primeros este viernes y ante los canarios en la última jornada de campeonato.
Por su parte, la relación del central con los goles solo existe si está el Sporting de Gijón del otro lado. Una volea en Riazor y un cabezazo en El Molinón que permitieron al conjunto coruñés sumar cuatro puntos ante los rojiblancos.










