La doble punta regresa para volver a dictar sentencia
Antonio Hidalgo apostó por juntar dos delanteros en la última línea del ataque y encontró la llave para abrir la defensa del Leganés y devolverle el gol al Dépor

Hay planes que no nacen para ser protagonistas. Ideas que, de inicio, ni siquiera parecen tener cabida en el guion y que quedan relegadas a ese terreno difuso entre la necesidad y la urgencia. El Deportivo llevaba tiempo sin juntar a dos ‘nueves’ de partida, una fórmula casi olvidada que aguardaba su momento desde el banquillo. Pero fue precisamente ahí, en un plan impensable desde el comienzo de partido y funcional como desatascador, donde encontró el camino hacia la victoria. Una apuesta inesperada, rescatada de la pizarra de Antonio Hidalgo, que terminó por convertirse en decisiva.
No firmaron un gran primer tiempo los blanquiazules. Se contagiaron del bajo ritmo que proponía e interesaba a un Leganés que fue capaz de encadenar un par de transiciones a costa del desajuste posicional de los locales provocado por la desesperación al ver que ningún acercamiento desembocaba en ocasión de peligro real y menos en gol. Pero todo cambió tras el paso por los vestuarios.
El Dépor combinó el dar una marcha más en la circulación de balón con estar mejor colocado a la hora de perder la posesión para no tener que correr tantos metros hacia atrás, pero seguía sin llegar la sensación de peligro sobre la portería defendida por Juan Soriano, protegido por una línea de cinco que para nada estaba incómoda.
En ese contexto, Antonio Hidalgo realizó su segundo movimiento sobre el tablero. Zakaria Eddahchouri sustituyó a Ximo Navarro en el minuto 57 para compartir delantera con un Bil Nsongo que tenía más ganas que acierto en el área.
Meter más jugadores por delante de la pelota no es sinónimo de atacar mejor, pero el Deportivo encontró en el recurso de la doble punta la clave para multiplicar el número de preocupaciones de la defensa pepinera e impedir las coberturas sobre los Luismi Cruz y Yeremay Hernández.
El simple hecho de sumar al neerlandés en el área supuso un antes y después. Los de Igor Oca rebajaron su altura ante la nueva amenaza que planteaba el técnico herculino. Con eso, el Dépor ya ganaba terreno y parte de su partida.
La jugada que más tarde resultó premiada con el 1-0 ya había sido probada a los cinco minutos de que Eddahchouri ingresase en el verde. Altimira recibió en amplitud y encontró el desmarque en apoyo del ‘9’ para descargar al primer toque y poner de cara al gaditano hacia el área. Quedó en nada por el mal pase del ariete, pero la acción ya había sido ensayada.
40 segundos tardó el Deportivo en replicarla. Esta vez con los roles cambiados. El camerunés fue quien apareció como receptor al envío lateral del carrilero derecho y cedió atrás para que Luismi Cruz inventase el resto. Un regate en una baldosa y un pase para que Eddahchouri, prácticamente en línea de gol, se reencontrase a sí mismo y volviera a anotar más de dos meses después. Uno para marcar, otro para generar capacidad de progresar de fuera hacia dentro y liberar a los de segunda línea.
El plan que nunca se probó de partida y por el que no se apostaba desde el empate en El Molinón, cuando Mulattieri entró en el descanso por Villares y jugó primero con Bil y después con Eddahchouri, adelantó de nuevo a los herculinos. Igual que contra el Zaragoza en el tiempo de añadido, penúltima vez que dos ‘nueves’ se complementaban.
Después pasaron muchas cosas más, sobre todo durante el alargue, pero la doble punta volvió a dictar sentencia.










