El VAR trabajó en festivo en el Dépor-Leganés, pero los audios de la RFEF siguen de puente
24 horas después de que finalizase el encuentro, nadie ha podido escuchar todavía la conversación entre Alejandro Ojaos y Mario Melero que dio lugar al penalti de Eddahchouri

Prácticamente 24 horas después de que el Deportivo-Leganés que se disputó en Riazor finalizase, todavía resuenan los ecos de todo lo que sucedió en el tiempo añadido con un nuevo sinsentido arbitral. Bueno, no de todo. Porque no puede haber eco del silencio. Y es que para poner la guinda al esperpento protagonizado por Mario Melero y Alejandro Ojaos, la RFEF ha decidido que era un buen día para acogerse al puente del primero de mayo y mantener en secreto la conversación que ambos colegiados tuvieron antes de que el principal acudiera al monitor situado entre los banquillos de la banda de Tribuna.
Todo el deportivismo, y media liga ‘Hypertensiones’ esperaron el viernes a la publicación de los audios, procedimiento habitual por parte de la Federación cada vez que se termina un día de partidos. Todos tuvieron que irse a la cama sin escucharlo y tampoco pudieron desayunar con ellos. Porque tampoco le pareció al ente federativo un buen momento la mañana del sábado para sacar a la luz el intercambio que duró cerca de diez minutos.
De momento toca seguir esperando, tanto para la jugada de la pena máxima detenida por Ferllo, como también para la acción que tuvo lugar nada más arrancar la segunda parte, cuando el trencilla señaló penalti a favor del Dépor por una mano de Diawara después de un lanzamiento de falta de Luismi Cruz. El videoarbitraje también salió cruz en esta ocasión y la infracción fue anulada, aunque de forma lógica, ya que la mano del jugador del Leganés estaba pegada al cuerpo.
Se espera que a última hora de este sábado, cuando el duelo en Ipurua entre Eibar y Málaga ponga fin a los partidos del día, la RFEF publique todas las intervenciones del VAR de hoy… y también de todo lo que ocurrió en Riazor. Cualquier otro escenario elevaría el malestar entre el deportivismo, tanto fuera como dentro del club, y alimentaría las suspicacias sobre el uso indebido del videoarbitraje el viernes en Riazor.











