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Dépor

Riazor puede con el Leganés y con el VAR (2-1)

Victoria importantísima del conjunto blanquiazul en un nuevo esperpento arbitral que arregló Ferllo deteniendo un penalti en el descuento

Noé Carrillo celebra su gol al Leganés
Noé Carrillo celebra su gol al Leganés
CARLOTA BLANCO
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Después de estas dos últimas jornadas, el Deportivo debería tener claro que tendrá que luchar contra sus rivales y algo más si quiere ascender a Primera División. El cuadro coruñés venció al Leganés (2-1) primero y luego a un nuevo esperpento arbitral capitaneado por Alejandro Ojaos, que llevó el encuentro hasta el minuto 108 después de que el VAR estuviera durante más de cinco buscando la excusa para señalar un nuevo penalti en contra del conjunto herculino. Afortunadamente, Álvaro Ferllo se convirtió en héroe al detener la pena máxima de Diawara y le hizo un favor a todo el colectivo del silbato para evitar ríos de tinta durante la semana.

Salió el Dépor espoleado por las ganas de un Riazor que no está fallando a la cita con los suyos. Diez minutos en los que el ritmo eléctrico y la circulación de balón blanquiazul regalaban jugada sí, jugada también, ocasiones de peligro para el bando local. Si el estadio herculino no cantó gol poco después del saque de centro fue porque Bil Nsongo está todavía en esa etapa en la que unos días sí, pero otros no tanto. Como todo joven al que hay que esperar porque da mucho más de lo que quita. Pero el camerunés empezó tarde el encuentro y se perdió dos grandes ocasiones por falta de viveza en el área.

La fogosidad le duró al conjunto blanquiazul un cuarto de hora. Fue lo que tardó en contagiarse del hastío que transmitía un Leganés que vaga por la ‘Hypertensiones’ con las pulsaciones al mínimo y pidiendo de forma silenciosa que se acabe la agonía. No quería que pasara nada Igor Oca y poco a poco lo fue consiguiendo. Es más, esa transmisión de pereza puso al Leganés incluso en condición de adelantarse en el marcador, de nuevo con una pasiva zaga deportivista que se desajustaba por la mala presión que tenía lugar unos metros más adelante.

No había caminos al área de Juan Soriano, especialmente porque nadie los trazaba. Los futbolistas de casa la pedían al pie y cada posesión era un polvorón que se hacía interminable en la boca. No transmitía energía ni la chispa necesaria el equipo blanquiazul, que se limitaba a mirar mientras Mario Soriano se recorría el campo buscando soluciones y encontrando a un Yeremay que evidenció en varias ocasiones eso que pronunció hace unas semanas sobre su lesión. “Unos días estás bien, otros no”. No se trata de un proceso lineal y el canario se dejó varias jugadas en el campo que pedían regate y en las que ni siquiera lo intentó.

La respuesta, como siempre, acababa estando en la derecha, con Alti y Ximo alternando las oleadas, pero contando cada vez menos con el factor sorpresa que tuvieron cuando HIdalgo descubrió la fórmula a raíz de las bajas. Eso y un balón parado que vivió su despertar hace un mes, pero que ha dejado de acompañar a pesar de que Lucas Noubi se sacó un buen remate de volea para tratar de poner remedio a la sequía.

Robando el show

Debió pensar Alejandro Ojaos que el ruido arbitral no había sido suficiente durante toda la semana después de lo que sucedió en Burgos y nada más volver de los vestuarios decidió agitar la tarde. Luismi Cruz disparó mal una peligrosa falta a la frontal, pero el balón dio en la barrera. Sin que nadie supiera bien por qué o cómo, el trencilla señaló mano de Diawara, que había saltado como mandan los cánones. Brazos en el pecho sin ocupar más superficie que la del propio tronco. Penalti, supongo. El VAR volvió a ser protagonista y de nuevo para quitarle la razón al Dépor, aunque en esta ocasión lo sangrante hubiera sido mantener la pena máxima.

El caso es que el colegiado le pilló el gusto a eso de que el foco de Riazor lo señalara. Aliado con el Leganés a la hora de parar el encuentro, Hidalgo no tuvo más remedio que tratar de buscar un giro de guion para cambiar el tablero. Eddahchouri al campo por Ximo Navarro. Más madera. La doble punta del neerlandés con Bil le vino bien al Dépor, que hizo recular la línea defensiva pepinera diez metros. Así se explica el tanto que abrió el marcador. Altimira recibió abierto y pudo buscar al camerunés en el área, que le dejó el balón de cara de forma inteligente a Luismi para que surgiera la magia. El andaluz serpenteó hasta plantarse en la línea de fondo y su pase atrás esta vez sí encontró rematador en Zaka, que volvió a facturar saliendo desde el banquillo en apenas cinco minutos.

Navidad en mayo

Pero el equipo blanquiazul también se ha caracterizado recientemente por encontrar héroes inesperados. Jugadores que aparecen de la nada para tener su momento de gloria en este tortuoso camino de vuelta a Primera. En esta ocasión fue un chaval de la casa. Noé Carrillo, que había entrado a última hora en la convocatoria, fue el cambio ofensivo de Hidalgo para resolver el encuentro. Tardó un minuto a darle la razón a todos los que se preguntan por qué no ha jugado más desde su aparición en la Copa del Rey. Control orientado y un auténtico zapatazo a la escuadra para poner al equipo de nuevo por delante en el marcador. 

Lo que sucedió después quedará para la historia negra de un arbitraje español que no para de llenar páginas manchadas de fango.

Deportivo 2 - 1 Leganés

Deportivo: Álvaro Ferllo; Ximo Navarro (Eddahchouri, m.58), Lucas Noubi, Miguel Loureiro; Altimira, Riki Rodríguez (Villares, m.46), Mario Soriano, Quagliata; Luismi Cruz (Noé Carrillo, m.75), Yeremay (Escudero, m.85), Bil Nsongo (Mulattieri, m.75).

Leganés: Soriano; Figueredo (Óscar Plano, m.85), Lalo, Ignasi Miquel (Pulido, m.70), Naím; Diawará, Roberto López (Asué, m.85); Duk, Dani Rodríguez (Andrés Campos, m.75), Juan Cruz; Diego García (Millán, m.75).

Goles: 1-0, m.64: Eddahchouri. 1-1, m.74: Juan Cruz. 2-1, m.76: Noé Carrillo.

Árbitro: Alejandro Ojaos (C. murciano). Alejandro Ojaos (C. murciano). Expulsó a Roberto López con roja directa (m.90) y amonestó a Riki (m.19), Eddahchouri (m.90+11), Ferllo (m.90) y Ximo (90+17) en el Dépor y a Dani Rodríguez (m.46) Lalo (m.90), Naím (m.90+16) y Figueredo (m.90+18) ( en el Leganés.

Incidencias: Estadio de Riazor, 28.954 espectadores. Partido correspondiente a la jornada 38 de LaLiga Hypermotion.

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