El Deportivo tiene el tercer mejor calendario entre los candidatos al ascenso
La media de puntos de sus rivales restantes y la comparación con los otros aspirantes colocan a los blanquiazules en una situación más favorable

El Deportivo encara el tramo decisivo de la temporada con un argumento que llena de ilusión este final. Los números de su calendario invitan al optimismo. Y lo hacen desde una lectura mucho más profunda que el simple recuerdo de los resultados cosechados en la primera vuelta, donde los blanquiazules no lograron imponerse a ninguno de los cinco rivales a los que se medirán en mayo.
Lejos de ser una losa, ese dato pierde importancia cuando se contextualiza con el rendimiento actual de los equipos implicados. Tanto de los que protagonizan la pelea como los que harán de jueces. Porque poco tiene que ver el presente de cada escuadra con el de meses atrás. El análisis de la imagen, con los puntos sumados en la primera vuelta ante cada rival y, sobre todo, la media de puntos de esos adversarios, dibuja un escenario mucho más favorable para el Dépor de lo que podría parecer a simple vista.
El indicador clave está en esa media de puntos de los rivales a los que se enfrentarán los ocho primeros clasificados. Un grupo ya prácticamente cerrado que corre al esprint por alcanzar los puestos de ascenso directo. En el caso del Deportivo, esa media se sitúa en los 48,2 puntos. Un número que lo coloca como el tercer equipo con el calendario más asequible entre los principales aspirantes, solo por detrás del Racing de Santander (43,8) y del Burgos (48), con el que guardan una ventaja de cuatro puntos en la tabla tras el empate en El Plantío que permite mantener suficiente tierra de por medio.
Más complicado lo tienen el Castellón (48,8), el Eibar (49,2), el Almería (51), Las Palmas (53) y el Málaga (53,6), todos ellos con un tramo final, al menos sobre el papel, más exigente.
Una estadística que no es para nada menor. Refleja la dificultad media de los contrincantes que le faltan a cada uno y, por tanto, del contexto competitivo que afrontará cada candidato a estar en Primera División el curso que viene. En una clasificación tan apretada, donde el líder y el octavo están separados por únicamente nueve puntos, cada piedra en el camino puede variar el desenlace final.
En el caso del Deportivo, el análisis detallado obtiene una lectura positiva. Ante Leganés, Cádiz, Andorra, Valladolid y Las Palmas —sus cinco últimos rivales para lo que queda de Liga—, los blanquiazules solo sumaron cuatro puntos en la primera vuelta, con cuatro empates y una derrota, en la cordillera nevada a finales de diciembre que separa España y Francia.
Sin embargo, la puntuación conjunta de esos cincos equipos apunta a un margen de mejora evidente. Es decir, los herculinos tienen recorrido para superar lo hecho entonces.
Comparativamente, hay equipos que, pese a haber sumado más en la primera vuelta, afrontan ahora un escenario más complejo. El Almería, por ejemplo, presenta una media de 51 puntos en sus rivales. Las Palmas se dispara hasta una media de 53. Y el Málaga, con el calendario más duro de todos según esta métrica, alcanza los 53,6.
Esto introduce un matiz clave. No se trata solo de lo que cada equipo hizo, sino de lo que le queda por hacer en función de la dificultad de sus oponentes. Y ahí el Deportivo sale beneficiado. Además, por el contexto y las distintas necesidades de cada uno de los clubes a los que se medirá. Una variante clave en la ecuación.
El Leganés, el primero de los tres partidos que tendrán lugar en Riazor, se encuentra seis puntos por encima de los puestos de descenso y encadena una racha de resultados a domicilio muy pobre. No ganan fuera de casa desde el 16 de noviembre, cuando se impusieron al Ceuta por 1-2. Por si fuera poco, vienen de caer en Butarque contra el Andorra por 0-4 y no podrán contar con los servicios de Cisse, Marvel y Guirao este viernes, después de que recibiesen amarillas que acarrean sanción.
Precisamente los tricolores serán quienes visiten Riazor en la antepenúltima jornada. Los recién ascendidos son uno de los equipos revelación del año, habiendo conseguido la permanencia matemática a falta de más un mes para que se cierre el telón gracias a las cuatro victorias seguidas firmadas en las últimas jornadas. Con 55 puntos, se sitúan a seis puntos del playoff, por lo que todavía tienen opciones de asaltar la zona de playoff, aunque es difícil recortar tal distancia con solo quince puntos en juego. Con todo esto, los de Carlos Manso apuntan a vivir un final de curso tranquilo.
Para calificar la magnitud del encuentro entre Deportivo y Las Palmas en el último fin de semana de competición regular habrá que esperar. El desenlace podría quedar visto para sentencia o decidirse en Riazor en un partido de infarto para ambos.
En cuanto a los desplazamientos, Cádiz y Valladolid, pese a estar los dos en la parte baja, podrían llegar a su duelo con el Dépor con diferentes necesidades. Los gaditanos, con Lucas Perez en el campo e Imanol Idiakez en el banquillo, podrían llegar en puestos de descenso a la cita del próximo viernes. Mientras que el Valladolid, si aguanta los siete puntos que les separa de la quema, llegarían salvados al choque en el José Zorrilla.
El Racing de Santander, líder en esta clasificación de calendario más favorable con una media de 43,8, también tiene un tramo final aparentemente cómodo, pero su situación es distinta. Parte desde una posición más consolidada y con cuatro puntos de colchón sobre el tercero. El Dépor, en cambio, combina esa ventaja de calendario con una necesidad mayor de sumar al tener que remontar dos puntos al Almería, lo que puede convertirse en un estímulo competitivo adicional.
Volviendo al Deportivo, el dato de 48,2 adquiere aún más valor si se conjuga con la evolución reciente del equipo. Porque este análisis no se sostiene únicamente en una cuestión matemática, sino también en un cambio de dinámica. El conjunto blanquiazul ha crecido con el paso de las jornadas y llega a este tramo en un momento más sólido, cerca de su mejor versión.
En definitiva, el Deportivo afronta las últimas cinco jornadas con un argumento sólido para el optimismo. Queda, eso sí, lo más importante. Trasladar esa ventaja teórica al terreno de juego y a un Riazor que vivirá tres de las cinco finales restantes. Porque si algo dejan claro las cuentas es que el Dépor tiene una oportunidad real. No garantizada, pero sí tangible. Porque en una Liga donde todo se decide por detalles, tener el tercer calendario más asequible puede valer un ascenso.









