La previa | El Plantío recibe focos de Primera
Burgos y Deportivo miden sus opciones de ascenso en un choque de máxima exigencia
El tren con destino Primera División atraviesa este fin de semana una nueva estación y hace parada en El Plantío. El tramo final de la temporada entra en ebullición y el Deportivo tiene ante el Burgos (18.30 horas) una cita marcada en rojo en el calendario. El estadio burgalés será el escenario de un duelo directo, con sabor a final anticipada, entre dos equipos que llegan separados por cuatro puntos en la tabla y con objetivos ambiciosos en juego a falta de seis jornadas para el final de la competición.
El cuadro blanquiazul, segundo clasificado y en puestos de ascenso directo, afronta uno de sus compromisos más exigentes de aquí al final del curso. Una victoria aumentaría hasta ocho los encuentros consecutivos sin conocer la derrota, además de dar un paso gigante en la lucha por el regreso a la élite.
Enfrente estará un Burgos que se ha asentado como uno de los equipos más sólidos de la categoría esta segunda vuelta. Actualmente marcando la zona de playoff, es el segundo conjunto menos goleado y, antes de caer la pasada jornada en su visita al Castellón, acumulaban una racha de dos meses sin perder. Además, su fortaleza como local es incuestionable. El Plantío, que colgó el cartel de 'No hay billetes' tres días antes de recibir a los blanquiazules, no vive una derrota de su equipo desde el pasado 8 de diciembre, cuando cayeron por la mínima ante el Albacete.
Ambos conjuntos llegan al choque sin apenas lamentar pocas bajas en la enfermería. Por parte del Deportivo, Antonio Hidalgo, exceptuando la ausencia de David Mella, tendrá a todos sus futbolistas disponibles. “Hubo algún jugador con molestias a principio de la semana, pero ya han entrenado todos con normalidad. Llegamos con un pico de confianza alto. Pero eso no vuelve y hay que renovar la exigencia, la motivación y el punto de locura del mundo del fútbol para competir contra cualquiera. Va a ser un partido duro y eso lo tenemos presente", afirmó el técnico catalán en rueda de prensa.
Lizancos, baja en los locales
Por su parte, Ramis solo cuenta con la baja de Lizancos, que se queda fuera por precaución debido a una leve inflamación en el tendón del isquiotibial. “Con todo lo que queda por delante, no vamos a correr ningún riesgo. Entre otras cosas, porque tenemos garantías dentro del equipo", explicó el técnico catalán. Una ausencia que abre la puerta a Buñuel en el lateral derecho.
Más allá de lo táctico, el ambiente será otro de los grandes protagonistas. El Plantío presentará un lleno absoluto y más de 600 deportivistas se desplazarán para teñir de blanquiazul la grada visitante tras agotar todas las entradas disponibles. La temporada pasada pudieron celebrar una victoria gracias a un solitario tanto de Mario Soriano, en un partido marcado por las bajas temperaturas. En el curso presente, la balanza está completamente equilibrada, después del 0-0 vivido en Riazor en la jornada 2, cuando el Burgos fue el primer visitante del Dépor en Riazor.
También habrá tiempo para los reencuentros. Víctor Mollejo, que formó parte de la plantilla del equipo coruñés que descendió a Segunda B, milita actualmente en las filas de un Burgos dirigido por otro exdeportivista, Luis Miguel Ramis, lo que añade un componente emocional a un partido que ya de por sí tiene todos los ingredientes para convertirse en uno de los duelos más interesantes del fin de semana.
“He vivido desde dentro lo que sienten los aficionados y la ciudad. Ojalá pudiéramos estar los dos equipos a final de temporada peleando por subir a Primera. Afrontamos el partido sabiendo que somos fuertes en casa e intentaremos ponerle las cosas difíciles a un rival con un potencial y un valor de plantilla altísimo", afirmó el técnico del equipo burgalés. En juego, mucho más que tres puntos: un impulso que puede ser definitivo hacia el ascenso o la consolidación de un sueño que sigue muy vivo en ambos bandos.










