El Dépor se planta por el penalti ante el Burgos y no hubo zona mixta para LaLiga
El club, muy molesto por la decisión arbitral, sacó a hablar a Villares y Escudero, a pie del bus del equipo, para los medios desplazados desde A Coruña

Las decisiones arbitrales tomadas por el colegiado valenciano Andrés Fuentes durante el Burgos-Dépor, especialmente el penalti señalado a favor del equipo local, a instancia del VAR, cabrearon al equipo coruñés, que se negó a que sus futbolistas hablaran en la zona mixta. De hecho, por respeto a los medios desplazados desde A Coruña, la entidad blanquiazul decidió que Diego Villares y Sergio Escudero bajaran del bus del equipo, cuando ya se habían subido, para hablar con ellos.
“Nos deja un sabor agridulce por cómo ha sido. No depende de nosotros, el equipo hizo un buen trabajo adelantándose, pero el gol llegó de la forma como llega”, analizó Villares, quien se mostró muy crítico con la actuación de Andrés Fuentes y también con el hecho de que el VAR entrara a rearbitrar la jugada de Quagliata que finalizó con el penalti que dio origen al 1-1.
“Qué te voy a decir. Creo que lo hemos visto todos, no nos queda claro, la verdad, por qué el VAR tiene que llamar al árbitro, que decía que era interpretable. Para nosotros no es penalti en la vida, pero son cosas que hay que dejar atrás”, explicó el futbolista vilalbés, quien no pudo ocultar su enfado.
El centrocampista considera que tomar esa decisión "estando tan cerca del descanso, hiciera que ellos se dieran cuenta de lo que acababan de hacer" y perdieran el control del partido, como sucedió. "No queremos entrar en más polémica de lo que todos pudimos ver", dijo Villares.
Escudero tampoco ocultó su sorpresa ante la decisión del colegiado de señalar la pena máxima: "Desde el campo, nosotros estamos en el banquillo, y a mi parecer no es penalti". El lateral vallisoletano admitió que "no se acaba de entender el protocolo del VAR, cuándo entra y cuándo no". Sobre la mala actuación de Andrés Fuentes afirmó que "los árbitros también se pueden equivocar, creo que era un partido de muchísmas revoluciones y le ha podido superar un poquillo".
El zaguero pucelano subrayó la dificultad de jugar en un estadio como El Plantío, ante la escuadra de Ramis. "Veníamos aquí contra un equipo como el Burgos, que es muy trabajado, que sabe a lo que juega, tiene las ideas muy claras y sabíamos que iba a ser muy difícil. Hemos sacado un punto más y a hacerlo bueno en casa", señaló.











