El Dépor resiste al empuje de El Plantío y a las interferencias del VAR (1-1)
Todo pudo cambiar en un final a cara o cruz, con remate local al larguero y un zurdazo postrero de Escudero que tocó la gloria
El Deportivo sacó un valioso punto ante el Burgos (1-1) después de jugar uno de esos encuentros que quizá se recuerden si finalmente se consigue el ascenso. Alto voltaje en una de las plazas más complicadas de la categoría y un equipo que, a falta de brillo, supo sufrir para mantener a distancia a un rival directo y no perder el golaveraje.
A nadie se le escapa que LaLiga Hypermotion encara su recta final. Lo saben los equipos y las aficiones, que ponen lo mejor de su parte para colocar la guinda al trabajo duro de toda una temporada. La principal lástima, como se vio el lunes pasado en Riazor y este sábado en El Plantío, es que los únicos que no estén a la altura sean los encargados de impartir justicia. Más de 11.000 almas se dieron cita en el estadio burgalés para recrear el ambiente de un partido que fácilmente podría estar jugándose dentro de poco más de un mes. Y aun así, no había nadie más nervioso y al que le superara más la situación que al colegiado valenciano Andrés Fuentes, que completó unos primeros 45 minutos lamentables en los que se dejó llevar por su falta de sobriedad y la poca ayuda de los futbolistas del Burgos, que como si fueran dobles en una película de acción saltaban por los aires en cada contacto, conscientes de que el runrún de toda la semana con la conspiranoia de favores al Dépor terminaría surtiendo efecto.
No se equivocaban. Porque desde el VAR llegó el primer tanto local en el encuentro. El que ponía el empate en el marcador. Quagliata saltó para despejar un balón de cabeza en el segundo palo y Sergio González, que no había saltado, puso la cara en el antebrazo del italiano. Acción limpia en vivo, pena máxima a cámara lenta en el televisor. Justicia para el resto de aspirantes, probablemente.
Había merecido antes el Burgos la igualada, en todo caso. El grupo que Ramis ha convertido en una roca supo gestionar mucho mejor las emociones del encuentro y estaba sabiendo encontrar caminos continuos a la meta de un Álvaro Ferllo que posó para su segunda foto consecutiva en dos jornadas, aunque esta no se la quiso firmar Fer Niño, que remató fuera tras una salida desafortunadísima. Hidalgo incluso se vio obligado a retocar el equipo cambiando a Luismi de banda para protegerse de las puñaladas que Curro estaba asestando, recibiendo entre líneas y poniendo continuamente en jaque a la zaga deportivista.
El Dépor había golpeado pronto y en la primera que había tenido. No estaba cómodo el conjunto coruñés, pero encontró petróleo con la misma fórmula que en Huesca. Yeremay bajo, Quagliata al espacio y balón al área. En esta ocasión no consiguió rematar Luismi, pero el balón suelto lo recogió Bil, siempre más rápido que nada dentro de la caja, para mandarlo a guardar con un potente derechazo.
Guerra fría
Las revoluciones bajaron tras el descanso. Era de esperar después del ritmo trepidante del primer tiempo. Futbolistas llegando tarde, tarjetas por aquí y por allá, calambres… durante el primer cuarto de hora de reanudación apenas sucedió nada. Aunque la sensación de guerra fría estaba en el ambiente. ´Visto que no había manera de encontrar grietas en la zaga del Burgos, Hidalgo tiró de Escudero para amenazar desde más lejos, pero el Dépor no lograba encontrar fluidez y seguía sufriendo en cada carrera a la espalda de Fer Niño e Iñigo Córdoba.
Con el tablero ya renovado por completo, se retomaron las hostilidades. La mejor fue para el Burgos, con Fer Niño dándole a Ferllo la oportunidad de lucirse tras un cabezazo que el meta riojano sacó con una intervención espectacular. En el área contraria lo que llegó fue la polémica. Escudero trató de encontrar a Zaka, el balón fue directo a Cantero, que pifió. Pero a diferencia de Bil en la primera parte, Eddahchouri no estuvo vivo. Ni mucho menos. El balón le rebotó en las piernas y quiso arreglarlo en un duelo con el meta burgalés por ver quién solucionaba su error con otro error. El portero fue al suelo a por el balón y el neerlandés se tiró no tan bien como Sergio González una hora antes. No se lo creyó Andrés Fuentes, tampoco los que estaban delante del televisor.
Porque el Dépor se había quedado ya sin energías. Apenas pasó por el área local en el segundo tiempo, más allá de un culebreo de Luismi que no encontró rematador. Y acabó metido en su área. El empuje del Burgos levantó El Plantío hasta el punto de empujar todos con la cabeza un remate de Mollejo que se marchó al larguero. La última, eso sí, fue para Escudero, que se quedó a centímetros de la gloria con un remate cruzado que había puesto un nudo en la garganta a toda la afición local.
Burgos 1 - 1 Deportivo
Burgos: Cantero; Aitor Buñuel, Sergio González, Grego Sierra, Miguel; Atienza, Morante (Appin, m. 65); Iñigo Córdoba (Galdames, m. 60), Curro (Marcelo, m. 90+1), David González (Mollejo, m. 73); Fer Niño.
Deportivo: Álvaro Ferllo; Ximo Navarro (Loureiro, m. 77), Lucas Noubi, Dani Barcia; Altimira, Mario Soriano, Riki (José Ángel, m. 77), Quagliata (Escudero, m. 60); Luismi Cruz (Villares, m. 73), Yeremay, Bil Nsongo (Eddahchouri, m. 73)
Goles: 0-1, m.16: Bil Nsongo. 1-1, m.42: Curro, de penalti.
Árbitro: Andrés Fuentes (C. valenciano). Amonestó a Quagliata (m. 42), Bil Nsongo (m. 45), Barcia (m. 79) en el Dépor y a Atienza (m. 45+5), Curro (m. 46), Morante (m. 49) en el Burgos. Expulsó a Mario González, suplente del Burgos (m. 30)
Incidencias: El Plantío, 11.360 espectadores. Partido correspondiente a la jornada 37 de LaLiga Hypermotion.











