La previa | El Dépor recibe al Mirandés con la intención de reír el último
El equipo coruñés cierra la jornada este lunes (20.30 horas) fuera de ascenso directo tras los resultados de los rivales directos, pero con la opción de recuperar su puesto de privilegio

Ha tenido que llegar una de esas semanas más atípicas que largas para que la realidad de la recta final de competición golpeara al Deportivo como una bofetada. Esa en la que, con todo en juego y a nada de que el curso termine, cada bola que se mueve en el ábaco que ofrece las cuentas del ascenso se mide al milímetro. Incluso el factor más inesperado puede ser determinante, como el que esta jornada supone para el equipo blanquiazul no solo jugar más tarde que nadie, sino hacerlo el lunes (20.30 horas) después de pasarse el fin de semana entrenando en Abegondo, para después sentarse en el sofá de casa y ver cómo sus rivales en la lucha por subir a Primera se batían el cobre... y le robasen, al menos de forma provisional, el puesto de ascenso directo.
Con esa ansiedad, responsabilidad y presión saltará esta tarde al césped el conjunto coruñés, consciente de que tiene en sus manos la posibilidad de ser el que ría el último por arriba, matando dos pájaros de un tiro: recuperar su posición en la tabla y lanzar al resto de competidores un mensaje de serenidad y contundencia. Con esto también puedo.
No será por supuesto un desafío sencillo. Pocos candidatos son capaces de escapar al mal de altura y el grupo que dirige Antonio Hidalgo se ha encontrado con dos tropiezos inesperados justo cuando había hecho más méritos sobre el verde para conseguir las victorias. Por eso esta tarde será más complicado merecerlo y seguro que también lograrlo ante un Mirandés que, como el Huesca, llega en puestos de descenso, pero que, a diferencia del conjunto aragonés, atraviesa un momento dulce que le ha permitido, al menos hasta ahora, guardar la bandera blanca antes de mancharla de barro.
El técnico catalán nunca ha sido amigo de dar pistas sobre sus alineaciones. No va a empezar a serlo ahora. Eso sí, la identidad que ha encontrado en la fórmula reciente hace pensar que pocos cambios habrá con respecto al equipo de las últimas jornadas, especialmente a nivel estructural. Una incógnita por línea apenas, con la posible entrada de Lucas Noubi, desactivado en El Alcoraz, la presencia de Riki en el centro del campo desde inicio junto a un Mario Soriano que continuará con el motor en marcha tras un leve susto entre semana, y el relevo en el puesto de nueve con el regreso al once de Bil Nsongo por un Mulattieri que volvió a mostrar que se le da mejor entrar a los partidos con el campo inclinado cuesta abajo. Aunque por supuesto, el secreto mejor guardado es el momento en el que Hidalgo apretará el botón rojo del regreso completo de Yeremay. El canario está yendo a más, pero nadie quiere pillarse los dedos precipitándose ni precipitándolo, siempre con la intención de que cuando vuelva, lo haga para ser diferencial hasta el final.
Carlitos y los chavales
Todo ello para tratar de evitar la siempre traicionera Ley del ex, que en este caso presenta más fundamento que la simple superstición debido al resurgir del talentoso Carlos Fernández. El andaluz regresa a Riazor después de ser el último delantero que se ha beneficiado de la fuente del gol eterno que tienen en Anduva. 14 goles, un buen puñado de carisma y el liderazgo suficiente como para hacer creer que todavía se puede a un grupo de jóvenes entre los que destacan Unax del Cura o Javi Hernández. Cinco partidos sin perder para los jabatos, que también esperan acabar la jornada con una sonrisa en la cara ante la oportunidad de colocarse a tres puntos de la permanencia.











