Riazor apela a la inercia ganadora ante el Málaga
Asentado en zona de ascenso directo, el Dépor desea culminar su semana de pasión ante un rival pujante

En plena recta final de Liga y asentado en puestos de ascenso directo, el Deportivo tendrá la oportunidad este sábado en Riazor (18.30 horas) de asentarse entre los dos primeros de la tabla si es capaz de culminar su semana de pasión con otra victoria en Riazor.
Los blanquiazules, que han alternado éxitos y decepciones este curso como locales, aspiran a consolidarse ante su afición después de haber tumbado de modo consecutivo a Zaragoza y Córdoba.
El Dépor nunca ha logrado en el presente ejercicio concatenar tres encuentros como anfitrión sumando de tres en tres puntos. El desafío blanquiazul pasa por doblegar a un Málaga revitalizado desde la llegada al banquillo de Juan Francisco Funes en la jornada decimoquinta.
Desde entonces, los albiazules han perdido tan solo dos de sus últimos 19 envites ligueros —marcaron en todos ellos salvo ante el Leganés el pasado fin de semana—, erigiéndose a sí mismo como un firme candidato a regresar a Primera que viene de empatar (3-3) en un encuentro loco frente al Andorra en el estadio de Encamp.
Después de haber rubricado uno de los mejores primeros tiempos de la temporada frente al Córdoba el pasado martes —con dos tantos a cargo de los defensas Noubi y Quagliata—, el entrenador deportivista Antonio Hidalgo concederá crédito al armazón del equipo que cosechó tres puntos de oro para seguir en la pomada por el ascenso.

Siempre con Ferllo bajo palos, el eje de centrales estará configurado por el belga Noubi y Loureiro, flanqueados por la experiencia de Ximo Navarro en la izquierda y de Quagliata en el costado diestro.
En la sala de máquinas Riki será un fijo en labores de contención, secundado por el talento imberbe de Charlie Patiño, que dejó entrever destellos de suma calidad en su última aparición. Diego Villares entrará salvo sorpresa en la nómina de convocados después de haber dejado atrás las molestias en el hombro que lo apartaron el pasado martes, pero todo indica que el ‘8’ deberá aguardar su turno desde la banqueta.
Alti, en el carril diestro, y Mario Soriano, tumbado al siniestro, completarán una medular en búsqueda del equilibrio frente a un rival rocoso.
Siempre con la incógnita del estado físico de Yeremay, aquejado en las últimas semanas de dolencias de pubis, la punta de lanza recaerá en una dupla que rezuma sacrificio en beneficio del colectivo, la conformada por Stoichkov y Mulattieri.
En la suplencia el técnico Antonio Hidalgo reservará a argumentos ofensivos de la talla de Luismi Cruz o Zakaria Eddahchouri —además de probablemente Yeremay— para intentar cambiar el rumbo del partido en caso de que sea necesario.
Enfrente, el Deportivo se topará con un contrincante crecido en el segundo tramo de la competición. Juan Francisco Funes, preparador que ha obrado el milagro de la resurrección del cuadro de La Rosaleda, ansía dar un golpe encima de la mesa en Riazor para poder soñar incluso con el ascenso directo.
Después de las rotaciones con las que experimentó en Andorra, volverá a su once tipo, con estiletes de la talla de Larrubia, Chupe o Niño.
El estadio herculino registrará una de las mejores entradas de la presente campaña; con el cartel de “no hay billetes” colgado desde el pasado jueves y recibimiento desde las 16.30 horas en la puerta 0 del estadio, el Deportivo podría salir afianzado en su maratón hacia el ascenso.












