El Zaragoza empieza a preparar el partido de Riazor con dos ausencias importantes
El defensor con más titularidades y el máximo goleador del equipo no se ejercitaron con el grupo
El Real Zaragoza regresó este martes al trabajo tras imponerse por 2-0 al Almería en la última jornada liguera, un triunfo que refuerza la moral de un equipo que empieza a ver más cerca el objetivo de la permanencia. Con dos victorias consecutivas en el bolsillo y sensaciones al alza, el conjunto dirigido por David Navarro ya tiene la mirada puesta en su próxima cita. La exigente visita a Riazor de este sábado a las 21.00 horas.
La sesión matinal dejó como principal novedad las ausencias de Pablo Insua y Kenan Kodro en el trabajo con el grupo. Ambos futbolistas se ejercitaron al margen por precaución, con el objetivo de gestionar cargas y evitar contratiempos físicos. Los dos acabaron con molestias el último encuentro y arrastran semanas de exigencia acumulada, aunque, en principio, no peligra su presencia en el duelo ante el Deportivo. También se ausentó Sanis Bakış, con permiso del club por motivos personales.
En el capítulo de bajas, Zaragoza y Dépor comparten inquietudes. En el conjunto coruñés, a la ausencia confirmada de David Mella podría unirse la de Miguel Loureiro, que sufre un esguince de tobillo. La situación de Yeremay está en el aire. El extremo completó buena parte del entrenamiento, pero el cuerpo técnico opta por la prudencia y no forzará su regreso.
Por su parte, el Zaragoza continúa pendiente de la evolución de varios jugadores. El Yamiq, Tachi, Raúl Guti y Valery avanzan en sus respectivos procesos de recuperación, aunque todavía sin fecha clara de vuelta. A estas dudas se suman dos ausencias seguras por sanción. Juan Larios, fijo en el lateral izquierdo desde su llegada en febrero, y Keidi Bare, cumplirán ciclo de amonestaciones en Riazor. Un contexto que obligará a Jiménez a ajustar piezas en un partido de alta exigencia en el que los maños podrían igualar su mejor racha del curso.










