Riki y Eddahchouri pasan de titulares a invisibles en el Alfonso Murube
Centrocampista y delantero desaparecieron de los planes de Antonio Hidalgo en Ceuta

No hubo término medio en Ceuta para Riki Rodríguez ni Zakaria Eddahchouri. Los dos jugadores del Deportivo pasaron de ser titulares a desaparecer por completo en el Alfonso Murube. Del blanco al negro más oscuro. No suele ser habitual que los jugadores pasen de todo a nada, pero Antonio Hidalgo decidió no apostar por ninguno de ellos a lo largo de los 90 minutos disputados en la victoria por 1-2 ante el conjunto caballa.
El técnico catalán agitó el avispero e introdujo cambios en todas las líneas del campo. Un once inicial con muchas sorpresas, que produjo desde el regreso de Ximo Navarro al once inicial medio año después hasta el debut como titular de Bil Nsongo con el primer equipo.
Ni el planteamiento inicial, ni el empate como resultado establecido en el marcador durante más de 45 minutos de la segunda mitad les dio la oportunidad de entrar en acción. El capitán, Diego Villares, fue el elegido para acompañar a Mario Soriano en el doble pivote y relegó al asturiano al banco de suplentes. Riki, por quien el club coruñés hizo un esfuerzo económico por incorporarlo en enero, puso fin a su racha de cuatro partidos como protagonista principal. Un rol en el que parecía que se iba a mantener, tanto por su polivalencia como por haber sido una prioridad para la dirección deportiva en el mercado invernal. En Ceuta fue la primera vez que se quedó en blanco desde su llegada al cuadro blanquiazul.
El ‘14’ vio el encuentro desde el mismo ángulo que Zakaria Eddahchouri. Al delantero neerlandés le dieron ‘sorpasso’ Stoichkov, Bil Nsongo, Samuele Mulattieri y Cristian Herrera. Había salido de inicio en los siete últimos enfrentamientos ligueros en los que estuvo disponible, pero pasó a ser el último de la fila de sopetón. La magnífica irrupción del punta camerunés le desplazó del once, aunque resulta más significante que, en un frente de ataque formado por dos hombres y con la necesidad de marcar otro gol, el segundo máximo realizador del equipo no tuviese cabida.
A Riki y Eddahchouri les tocó vivir una de las muchas caras amargas del fútbol. Esa en la que ningún futbolista quiere verse y por lo que precisamente ahora Antonio Hidalgo espera un acto de rebeldía.










