Rafa Obrador recupera la sonrisa en la Serie A
Tras iniciar el curso sin oportunidades en el Benfica, el lateral se marchó cedido al Torino, donde está teniendo gran protagonismo

Rafa Obrador llegó a Riazor en el verano de 2024 cedido por el Real Madrid y fue una de las grandes sorpresas de la temporada para los deportivistas en la vuelta del equipo coruñés al fútbol profesional. El mallorquín firmó un gran año donde se consolidó como indiscutible en el lateral izquierdo deportivista y disputó más de 2.100 minutos con la blanquiazul.
Una vez finalizada su vinculación con el club herculino, le tocaba regresar a Valdebebas a las filas del Castilla, o a tratar de pelear por tener minutos en el primer equipo blanco. Pero la cantidad de futbolistas en su demarcación con los que contaba en ese momento Xabi Alonso y en la actualidad Arbeloa, ocasionó que optaran por buscarle un nuevo destino. A principios del mes de julio, se hacía oficial su fichaje por el Benfica, que abonó al club merengue cerca de cinco millones de euros por su incorporación, además de entrar en la operación de traspaso de Álvaro Carreras al cuadro madridista.
“Estoy muy feliz. Empiezo una nueva etapa con mucha ilusión y motivación. Estoy convencido de que este es el lugar perfecto para seguir creciendo como jugador y como persona”, escribió en sus redes sociales poco después de que la noticia saliera a la luz. Obrador se comprometía con la entidad lusa hasta junio de 2030, pero su estancia en Lisboa no duró más de seis meses. Apenas disfrutó de oportunidades en el primer equipo portugués, ni a las órdenes de Bruno Lage ni de José Mourinho, y solamente disputó 68 minutos en la segunda jornada ante el Tondela, además de quedarse fuera de la convocatoria en siete ocasiones. Tampoco las tuvo con el filial, que milita en la segunda categoría, y con quienes participó en dos encuentros, sumando un total de 170 minutos e incluso siendo nombrado el mejor jugador del partido en una ocasión, frente al Leixoes.
Segundo destino en seis meses
Pocos días después de tomar las uvas y recibir el nuevo año, el lateral decidió probar suerte en la Serie A italiana y se marchó en calidad de préstamo al Torino hasta final de temporada, en una operación que incluye una opción de compra fijada en nueve millones de euros, según medios transalpinos. Se estrenó con su nuevo equipo ante el Como, partiendo desde el banquillo, y también fue suplente la siguiente jornada frente al Lecce. Pero entonces llegó la Copa y Roberto D'Aversa lo alineó de inicio ante el Inter.
Obrador disputó prácticamente todo el duelo copero y, aunque el conjunto turinés perdió 2-1, su actuación le abrió las puertas a una nueva titularidad tres días después en el compromiso liguero ante la Fiorentina. El de Campos tuvo que ser sustituido en el descanso debido a unas molestias y no pudo estar disponible en el siguiente partido por lesión, pero fue el único que se perdió. Desde su regreso, ha salido de inicio ante Genoa, Lazio y Nápoles, las tres últimas citas del equipo granata, y se ha ganado poco a poco la confianza del técnico italiano. Casi diez meses después de despedirse de A Coruña, el canterano del Real Madrid vuelve a sonreír y ya acumula 301 minutos con el equipo turinés, que lucha por alejarse del descenso a la Serie B.











