
Chousita:"Mis amigos me siguen haciendo bromas con lo de Sergio Ramos"
Jacobo Chousa, jugador de eSports y representante del Dépor en la Liga FC Pro, habla sobre la relación entre deporte y videojuegos y cómo cumplió el sueño de su abuelo al fichar por el equipo coruñés
Jacobo Chousa Pena (A Coruña, 2003) defiende la camiseta del Deportivo, pero no lo hace sobre un campo de fútbol. Con un mando de la Play en las manos, por segunda temporada consecutiva es la cara del club coruñés en la Liga EA Sports FC Pro. Campeón de Europa con el Huesca, es actualmente el único español de la historia que ha conseguido ganar un torneo internacional de uno contra uno. A la vez que desarrolla su vida en Madrid, aunque siempre con mucha morriña, compite con el equipo inglés FUTWIZ, representa al equipo blanquiazul en la Liga española, realiza directos a través de Twitch y da clases sobre este videojuego.
Lo que usted ha logrado es el sueño de muchísimas niñas y niños. Juega de forma profesional al 'FIFA'.
Tengo la suerte desde los 17 años de poder dedicarme al 'FIFA', ahora mismo EA FC, de forma profesional. Mucha gente conocerá uno de los clubes en los que estuve, que fue KOI, el equipo de Ibai y Piqué. Aunque muchos me conozcan por el Dépor, yo juego para un equipo de eSports inglés que se llama FUTWIZ, en el que ya llevo dos años. Es una página web inglesa dedicada al EA FC, que además tiene un equipo de eSports, donde la gente puede mirar precios de jugadores, hacer plantillas, chequear tácticas… Además, hemos llegado a un acuerdo con el Dépor para poder representarles en la Liga española.
¿Se puede vivir de ello?
Aparte de los salarios, tienes tu marca personal, donde haces tus directos. Yo justo ahora voy a llegar a los 30 mil seguidores en Twitch y eso tiene una retribución económica. También doy clases, porque hay mucha gente que quiere aprender y mejorar para jugar al 'FIFA'. Por suerte, llevo unos años compitiendo y puedo estar entre esos mejores de España y de Europa. Gracias a eso, mucha gente se interesa y quiere aprender conmigo. Son distintas formas de poder dedicarte a ello a tiempo completo.
Un año más es el representante del Deportivo en el EA FC. ¿En qué consiste?
Nosotros jugamos la Liga española, que es similar a la Liga de la vida real, de fútbol, donde represento al Dépor. La única diferencia es que están la Primera y la Segunda juntas. En lugar de 20 equipos en cada categoría, hay 40 en total, que forman parte de la Liga EA Sports FC Pro. Durante los años ha ido cambiando, hemos tenido desde dos grupos de 20 hasta ocho grupos de cinco. Ahora tenemos el formato Champions y justo hace un par de semanas jugamos la fase regular. Quedamos novenos, a un puesto del top 8. Entrar entre los ocho mejores te da acceso a las finales y a la Copa. Las finales son lo más importante, donde, además de intentar ser campeón de Liga, si llegas a semifinales, te clasificas para la Champions League, que es exactamente como la de la vida real.
Además, si llegas a la final, consigues la invitación al Mundial que funciona como el Mundial de Clubes, van los mejores de cada Liga y luego una persona se clasifica por los torneos internacionales que tenemos durante el año. Ahora en la Copa tenemos que ganar la primera ronda, que jugamos el 14 y 15 en Las Palmas de Gran Canaria, para avanzar y estar invitados a las finales. Esa ronda es como la de la Champions, la que jugó el Real Madrid contra el Benfica, pero con el aliciente de que nosotros, si la ganamos, nos clasificamos al top 8.
¿Cómo se inició en ese mundo?
Casi sin querer. Falcons, un equipo que era propiedad de César Azpilicueta, hizo un torneo para menores de edad justo después de la cuarentena, y al ganador lo fichaban para ser cantera. No tenía pensado jugarlo, ni dedicarme a esto profesionalmente a pesar de que era el mejor de mi grupo de amigos. Un colega me dijo de jugar el torneo y lo hice. De hecho, tengo una anécdota bastante graciosa que pudo cambiar el rumbo de mi vida, porque llegué tarde a la primera ronda. Teníamos 10-15 minutos para presentarnos, yo lo compaginaba con jugar al fútbol. El torneo era por las tardes y me coincidía bien, pero llegué tarde. Hablé con mi jefe, que fue el organizador del torneo, el director deportivo de Falcons, y me dijo que sabía que había llegado tarde, pero que me conocían de redes sociales, porque yo subía mis resultados en otros modos, y me dejaron jugar. Pasé de estar a punto de irme descalificado a ganarlo. Ahí empiezo realmente a competir.
Me voy a vivir a Madrid con 17 años, que es donde tenía la casa gaming Falcons, y empiezo a hacer directos y a darme a conocer. A pesar de que consigo resultados decentes, a final de año decido cambiar de aires porque en la Liga española solo podía haber un representante por cada club de eSports y Falcons tenía uno mejor reconocido que yo. Me voy al Huesca y fue una de las mejores decisiones que tomé en mi vida. El primer torneo que jugué con ellos, fui campeón de Europa y, a día de hoy, sigo siendo el único español de la historia en conseguir ganar un torneo internacional de uno contra uno. A partir de ese momento, que además nadie se lo esperaba, cambió bastante la dinámica y ya empieza a desarrollarse mi carrera.
También estuvo en el Andorra. Es un poco similar a la carrera de un futbolista profesional. Fichar por equipos, títulos…
Al acabar ese año de FIFA 22 había hecho una temporada muy buena. Me contactan muchos clubes y decido irme a KOI. Se acababa de crear el proyecto y me llamaba mucho la atención. Estoy ahí los años de FIFA 23 y 24 y KOI se une con Movistar y MAD Lions, que son los dos equipos de eSports. Movistar decidía la parcela deportiva y ellos tenían a su jugador. En KOI conseguimos buenos resultados, pero no logré volver a ser el mejor jugador de Europa o llegar a un top 5. Me sirvió para aprender muchas cosas. Después de mi paso por allí, y de representar al Andorra en la Liga española por la unión que tienen con Piqué, ficho por FUTWIZ, y formo parte de su equipo desde hace año y medio. Por suerte, justo cuando me uno a ellos, el Dépor asciende a Segunda, y los años que llevo con ellos también han sido con el Dépor. Ahora llevo cuatro años ya asentado como uno de los mejores de España, y tratando de pelear por ser uno de los mejores de Europa. He quedado 14 en el ranking europeo y aún tengo posibilidades de entrar a los playoffs del Mundial.
¿Cómo es el momento en el que le contacta el Deportivo y le dice que quieren que sea usted?
Yo estaba deseando que ascendiera el Dépor, no por representarlo, sino porque se lo merecía el equipo y la ciudad. En cuanto eso sucede, ya me pongo manos a la obra. Me daba igual todo, solo quería jugar para el Dépor. Por mí, por mi familia, por mis colegas… Necesitaba vivir eso. Además, tenían que escoger a alguien y quién mejor que uno de los mejores jugadores, que encima es coruñés de Monte Alto. Me llevo muy bien con Barcia, con gente cercana al club, entonces intento por todos los medios hablar con ellos para explicarles cómo funciona esto, porque llevaban sin participar desde que se desciende de Segunda. Consigo contactarles y me dicen que me conocen y que saben del proyecto. Se hace muy fácil porque el Dépor quería contar conmigo, y yo quería jugar para el Dépor. Esto fue en verano, cuando preparas la temporada que empieza en septiembre, y fue un poco estresante porque los clubes de fútbol tienen sus tiempos. Además, también estaba la tercera parte, que era mi equipo de eSports. Cuando se cerró todo, fui a Abegondo y a Riazor a grabar cosas y son momentos de los que nunca me voy a olvidar. Me acordé mucho de mi abuelo, que en paz descanse. Fue un momento muy bonito.
Charlie Patiño me habló hace poco por el tema del FIFA
Cuando comunican que sería el representante del Deportivo, fue en un momento en el que se especulaba con la llegada de Sergio Ramos. Además, el club jugó con eso en el anuncio, justo cuando el equipo estaba en puestos de descenso a Primera RFEF.
Lo viví con normalidad dentro de lo que cabe. Sí que es cierto que se jugó con eso y que la gente, al haber tantos rumores, llegó a pensar que se podía dar lo de Ramos, entonces no le hizo gracia que al final fuese yo y recibí un poco de hate. Aun así, fue un momento muy feliz para mí y para mi familia, porque son deportivistas, además de que el anuncio fue muy especial. Al llevar desde los 17 años metido en este mundo, que está muy cercano al del fútbol y al de la creación de contenido, he vivido bastantes experiencias, tanto buenas como malas, que me han hecho ser más firme ante el hate. Me centré en lo positivo y entiendo que la gente en redes sociales puede sentirse más libre o estar más cómoda lanzando insultos. No me molestó demasiado, intenté no darle demasiada importancia y no se la di. A día de hoy, mis amigos me siguen haciendo bromas con lo de Sergio Ramos, por ejemplo con un titular vuestro de ‘No era Sergio Ramos, era Chousita’, pero lo recuerdo como una anécdota graciosa.
Sumergido tan de lleno en el mundo de la Play, que a muchos jugadores les llama la atención y la utilizan en su tiempo libre a modo de desconexión, no sé si ha tenido alguna experiencia con alguno. Que le escriban, le apoyen...
Robert Navarro, que está ahora en el Athletic, cuando estaba en la Real B se pasó por mis directos. Me hablaron muchos jugadores del Barça B como Juan David, que actualmente está en el Andorra. Por un amigo tengo relación con Pablo Barrios del Atleti, que lo conocí cuando estaba en el filial, y tengo jugado por la tarde con él en casa de un colega. De la plantilla del Dépor, Charlie Patiño me habló hace poco por el tema del 'FIFA' y sé que a Mellita le gusta bastante el juego. Es un mundo muy cercano y un videojuego que le interesa a bastantes jugadores. He recibido mensajes de muchos que querían que les ayudase o que jugase con ellos.
Bueno, y usted también ha tenido contacto durante mucho tiempo con el mundo de ellos, porque jugó en diferentes equipos como el Orillamar o el Ural.
Siempre he sido un niño muy deportista. Empecé jugando a los cuatro o cinco años. Jugué al fútbol sala en el Club del Mar, con quienes fui campeón de España 2012-13 y jugué en la selección gallega. En cuanto al fútbol, jugué en el Orillamar, en la selección coruñesa y muchísimos años en el Ural en División de Honor. Tuve la suerte desde pequeño de emplear y dedicar mucho tiempo al fútbol y hacerlo a buen nivel dentro del fútbol base coruñés y gallego. A los 17 años, cuando me voy a vivir a Madrid, es cuando lo dejo. Se me junta la oportunidad de irme con la cuarentena, que para mucha gente de mi edad fue un punto de inflexión en algunas actividades que hacíamos. Siempre he tenido buena relación con el deporte y ahora mismo sigo dándole mucha importancia en mi vida. Salgo a correr, voy al gimnasio a diario, juego al pádel, quiero volver a jugar al fútbol con mis colegas… Creo que tiene mucho valor, sobre todo para gente como yo que trabaja muchas horas delante de una Play o un ordenador. Además, también me gusta informarme sobre estudios para intentar conseguir mi mayor rendimiento.
El que con el paso de los años pegó el salto más grande fue Barcia, porque a Yeremay, Novoa, Carreras… ya se les veía
En su vídeo de presentación cuenta que se enfrentó a Barcia, a Mella, a Yeremay… ¿Cuánto han cambiado?
Esa generación del 2003, mi año, de Noel López, Álvaro Carreras, Trilli… es contra la que más he jugado. Jairo Noriega, cuando éramos más pequeños, parecía el mejor del equipo junto a Carreras, que, además de tener calidad, físicamente era superdotado. Incluso ahora mismo que está jugando en la máxima élite, sigue siendo una de sus fortalezas. Jairo era el que más destacaba, pero a nivel físico se quedó atrás durante unos años. Al final, acabó volviendo al conseguir superar esa desventaja física cuando pega el estirón y acaba siendo top. Barcia, que cuando éramos pequeños para mí no era tan bueno, con el paso de los años y de ir formándose bien, pega un salto enorme. Contra Yeremay juego muy poco, porque es mayor que yo, pero ya se le veía el talento que tenía desde niño, no fue una sorpresa para nadie. Diría que el que más madurez cogió y el que con el paso de los años pegó el salto más grande fue Barcia, porque a Yeremay, Novoa, Carreras… ya se les veía.
Menciona al principio de la entrevista que al lograr formar parte del Deportivo no solo cumplió su sueño, sino también el de su abuelo. Tuvo que ser un momento muy especial.
Era mi sueño y el de toda mi familia. Mi abuelo falleció en 2020 y era el mayor deportivista que yo he conocido. Se ha recorrido España, incluso Europa cuando jugaban Champions, viendo a su Dépor. Mi madre y mi madrina, sus hijas, también son muy futboleras. Mis primas también juegan al fútbol. Más allá de mi sueño, quería verme cumpliendo el que tenía mi abuelo de verme jugar para el Dépor, aunque él prefiriese que fuera once contra once en un campo de fútbol (risas).
¿Y usted recuerda cuándo le surge el sentimiento deportivista?
No es que surja, es que naces con ello si eres de A Coruña. Fui socio desde que nací, dejé de serlo cuando me fui a Madrid. Tengo miles de camisetas del Dépor de cuando era pequeño, de bebé… Si eres coruñés y te gusta el fútbol, sobre todo con los años malos que han venido, se refuerza ese sentimiento de querer estar en las malas. Todavía no estamos donde queremos y debemos estar, pero después de años muy jodidos, ver un poco los frutos de que el equipo está jugando bien, en Segunda, con posibilidades de subir, es algo reconfortante.
Desde que vive en Madrid le toca seguir al equipo desde la distancia.
Estuve una temporada por Barcelona, porque es donde tenía la casa el Huesca, pero llevo ya cuatro años en Madrid. Al final es donde está todo el mundo para crear contenido, además de que yo viajo mucho por el tema de los torneos, y es muy sencillo viajar desde aquí. Estoy enamorado de Madrid desde que llegué, pero la morriña es fuerte y tengo pensado volver a A Coruña pronto. Porque cuando te vas tan joven, quieres volver a casa en algún momento. Ir con tus colegas al Rogelio, a Riazor… cualquier cosa que parece una tontería, pero que cuando estás fuera lo echas de menos por muy bien que estés. Obviamente, me encanta ir a Riazor, es muy especial para los que no podemos hacerlo de forma constante, y siempre que voy a A Coruña voy, pero soy muy de aways. Ir a los partidos de fuera es lo que más me gusta. El año pasado fui al partido contra el Levante y me lo pasé genial, intento ir a muchas salidas.
¿Será este el año de volver a Primera?
No hay queja con el rendimiento del equipo. Se está luchando muy bien desde el minuto uno por el ascenso directo. Hay que tener en cuenta la posibilidad de los playoff, pero subir directos sería un sueño para todos. Hay equipos muy fuertes y todos conocemos cómo funciona Segunda División, una liga muy complicada y muy larga. Lo importante es ser constante más que tener picos de forma, y el Dépor, dentro de lo que cabe, lo está siendo. Hay días que sí que creo que es el año, hay días que no… Quiero pensar que sí.
Riazor va a apretar, los deportivistas, cuando se juegue fuera, van a apretar. El equipo se reforzó muy bien en invierno, y ojalá lo sea porque todos lo queremos y lo necesitamos. Aun así, hay que valorar que el rumbo que se está llevando es muy prometedor. Si este no fuese el año, hay esperanzas y creo que hay un futuro brillante porque, pase lo que pase este año, el proyecto tiene muy buena pinta. Pero yo quiero creer, y parte de mí lo cree, que se va a ascender directo, porque el estrés de los playoffs después de aquel San Juan en Mallorca… ojalá no tenerlo. Pero bueno, si se tiene que ir a playoff, se luchará y se apoyará al equipo.

