Los meritorios piden paso a un once del Deportivo con muchas incógnitas
Las actuaciones de Comas, Patiño y Bil entrando desde el banquillo en Zubieta les acercan a la titularidad frente al Granada

Cuatro victorias en los últimos cinco encuentros. Con este bagaje que roza el sobresaliente en lo numérico afronta el Deportivo el duelo de este domingo (21.00 horas) ante el Granada en Riazor. La racha coloca al equipo a tiro del ascenso directo y permite mantener las máximas expectativas de cara al último tercio de temporada que hoy comienza para el combinado deportivista.
Pero los resultados no lo son todo y en el ambiente flota una dicotomía. Es evidente la dualidad entre los marcadores y un juego que no termina de servir como argumento para explicar dichos marcadores.
El Dépor da un paso hacia delante y luego, otro hacia atrás. Los brotes verdes no son de hoja perenne. Y el equipo no termina de encontrar una identidad a la que agarrarse y sobre la que crecer de manera sostenida.
Así, no hay mejor muestra de ese vaivén en el juego que las muchas incógnitas que arroja el once que pondrá en liza Antonio Hidalgo frente al rival nazarí. Cualquiera podría pensar que semejante racha de 12 puntos conseguidos de los últimos 15 supondría acudir al encuentro de la vigesimonovena fecha con muchas certezas y escasas dudas. Pero la realidad está lejos de parecerse a ese ideal.
Quizá no sean malas del todo esas dudas. Porque sí, se puede afrontar la disyuntiva viendo el vaso medio vacío, entendiendo no hacen falta muchos más dedos que los de una mano para contar los rendimientos individuales sostenidos en el Deportivo. Pero también se puede enfocar el prisma desde una perspectiva de recipiente medio lleno, alegando que es la competencia interna la que empuja, para bien, hacia esas incógnitas en torno al equipo que arrancará el choque.
“Siempre he abogado por plantillas más reducidas para que todo el mundo pueda tener esa posibilidad de jugar porque eso aumenta la competitividad. A partir de ahí, todos son susceptibles de poder entrar en el once. Vamos a ver las posibilidades que tenemos. Cuando los jugadores entran y lo hacen bien, sus posibilidades aumentan. Veremos qué decidimos”, explicaba en este sentido Antonio Hidalgo en su última comparecencia.
Sea como sea, el Dépor afronta el duelo de la 29 con uno de sus onces más abiertos del curso. Hay, al menos, una plaza sin definir en cada línea del equipo, al margen de una portería en la que Álvaro Ferllo no ha ofrecido argumentos para perder la confianza del técnico catalán, más allá de su despistada reacción en el segundo gol del Castellón.
Noubi o Comas
La primera de estas incógnitas llega en la línea defensiva. Desde la llegada en el mercado de invierno de Adrià Altimira para cubrir la ausencia de Ximo Navarro en el lateral derecho, la zaga era la línea más consolidada. A ello ayudó también la irrupción de un Lucas Noubi que superó a base de rendimiento y potencial a unos Arnau Comas y Dani Barcia que venían ofreciendo dudas.
Sin embargo, el belga firmó su peor encuentro como deportivista en Zubieta. Tanto que, yendo ya por debajo, Hidalgo lo sustituyó para dar entrada a Comas.
El movimiento salió bien y el preparador, preguntado por Barcia, acabó ensalzando el papel del catalán, que podría regresar al once: “El otro día, Arnau salió al campo a muy buen nivel después de mucho tiempo sin jugar. Eso habla muy bien del jugador, que está preparado para cuando le llegue la oportunidad”.
Riki, Mario... ¿y quién más?
La incorporación de Riki parece haber dotado al centro del campo de una segunda pieza de rendimiento no solo inmediato, sino sostenido. El ovetense suma como interior o como pivote más posicional y ayuda a mejorar el juego ofensivo.
Así, Hidalgo ya tiene otra certeza con la que acompañar a Mario Soriano, de largo el mejor jugador blanquiazul del curso. Pero falta una tercera pieza que no termina de encontrar. Ha ido probando el técnico con José Ángel, con Villares e incluso con Luismi Cruz por delante a costa de retrasar de nuevo al madrileño. Con Gragera en el olvido, quizá sea el momento para que Charlie Patiño reciba su oportunidad en pos de redundar en la pausa que el técnico quiere ganar en ataque.
La posición de Mella y el '9'
No son menores los enigmas en el ataque. La ausencia de Yeremay Hernández por problemas de pubis abre un hueco en la izquierda que Hidalgo empezó cubriendo en Zubieta con Mella. El canterano pasó luego al carril diestro, de donde partió un Cruz poco participativo.
Cerca del andaluz se situó Stoichkov, que pese a marcar no terminó de aprovechar la oportunidad ni como segundo punta, ni como ‘9’. En esa punta viene actuando Zakaria Eddahchouri con más sombras que luces (un gol en 13 partidos). Con Mulattieri decaído, Bil Nsongo y su estreno goleador amenazan el estatus del neerlandés.











