El Deportivo encara el último tercio del maratón de Segunda a ritmo de podio
Después de 28 jornadas, el equipo proyecta un techo de 74 puntos, que garantiza playoff y lo acercaría al ascenso directo

Como suele ocurrir en el fútbol y en prácticamente todos los ámbitos de la vida, el paso del tiempo le concede más peso al fondo que a las formas. Por eso, en A Coruña ya pocos se acuerdan hoy del partido gris del Deportivo en Zubieta y sí de la importancia de los tres puntos sumados. Esa victoria ante la Real B completó para el equipo blanquiazul el segundo tercio de temporada regular, en la que hasta el momento, al menos hablando en términos estrictamente clasificatorios, apenas pueden ponérsele pegas.
Porque si hay algo que no se le puede discutir a Antonio Hidalgo y sus jugadores es la capacidad que están teniendo para sacar victorias. 14 en 28 encuentros para un total de 49 puntos, lo que permite acudir a la ficción y echar un vistazo a lo que supondría mantener esta proyección en las 14 jornadas que quedan antes de que unos celebren, otros lloren, algunos se vayan de vacaciones y cuatro equipos afronten la encarnizada batalla que supone el playoff.
Si el Dépor sostiene el ritmo durante el último tercio de este maratón que es la ‘Hypertensiones’, sumaría siete triunfos más. 21 puntos que colocarían al equipo en los 70. Los otros siete encuentros dependerán del prisma con el que lo quiera mirar cada uno. O, en una expresión que recientemente ha calado en el vestuario deportivista, de cómo se mire el vaso. Tres empates y cuatro derrotas o cuatro empates y tres derrotas. Es decir, un suelo de 73 y un techo de 74 puntos después de la jornada 42.
Sesenta por ciento
¿Y para qué suele dar ese puntaje? Si echamos un vistazo a las últimas 15 campañas completas en la categoría de plata, desde que en la 2010-11 se implantara el sistema de playoff para decidir el tercer puesto de ascenso (anteriormente los tres primeros subían de forma directa), podemos comprobar cómo, para empezar, esos 74 puntos garantizan uno de los billetes para las eliminatorias para alcanzar la gloria de la Primera División. De hecho, y fijándonos en esta muestra, el puesto más bajo para el Dépor sería la quinta posición en solo dos cursos.
Pero es que además, la historia señala que ese botín después de 42 jornadas suele tener un premio goloso. O bien directo, en dos ocasiones el Dépor habría sido campeón, incluida la campaña 2013-14, en la que fue segundo por detrás del Eibar, o bien disponiendo de la máxima ventaja, tanto de campo como en caso de empate, en un hipotético playoff al terminar en tercera posición. Es decir, un 60% de escenarios en los que mantener la velocidad de crucero actual supondría para el equipo coruñés acabar en uno de los escalones del podio.
Misión complicada
Esta proyección, que no deja de ser una representación ficticia, tiene su respaldo si lo trasladamos a la realidad del ritmo actual de la clasificación. Con el Racing liderando la tabla gracias a su victoria en Castalia que le permitió llegar a los 53 puntos, tanto su ritmo como el de sus tres inmediatos perseguidores; Castellón, Dépor y Almería, todos con 49 puntos, está en la media de las últimas quince temporadas, incluso levemente inferior, por lo que no hay nada que haga indicar que el listón para colarse en los primeros puestos de la categoría de plata vaya a elevarse de forma exagerada.
Establecido el escenario virtual, toca ahora reparar en lo que el conjunto herculino está mostrando en el césped y creer que mantener esta proyección de victorias y puntos es posible con lo que está mostrando semana a semana sobre el césped. Partidos como el disputado hace unos días en San Sebastián lo ponen en duda, pero, al mismo tiempo, es precisamente esa producción constante durante 28 jornadas la que dificulta cualquier argumento que respalde la posible caída del conjunto blanquiazul.
El mayor peligro, en caso de no encontrar una consistencia en el juego, sería la corrección de la regresión a la media. O, como se le conoce popularmente en el balompié, Don Fútbol. El Dépor ha ganado cinco de sus últimos siete partidos, sí. Todos ellos por la mínima, dos en el tiempo de prolongación. No se trata de quitar méritos, sino de entender que, haciendo lo mismo, hay días que la moneda puede salir cruz. También, claro, que de pronto Hidalgo encuentre el clic y, en lugar de solo mantener el ritmo, el Deportivo acelere para completar un final de curso sobresaliente.












