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Dépor

Brazalete y galones para relanzar a Mella

A sus 20 años, el canterano fue por primera vez capitán del Dépor en partido oficial desde el inicio

El Deportivo, saltando al campo en Zubieta
El Deportivo, saltando al campo en Zubieta
Fernando Fernández
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El pasado domingo en Zubieta, David Mella vivió una tarde de contrastes. Apenas una hora antes de que el árbitro indicara el inicio del encuentro, una C figuraba al lado de su nombre en la lista publicada por el club para comunicar la alineación que Antonio Hidalgo sacaba para medirse a la Real Sociedad B. Con tan solo 20 años, y en su segunda campaña en el fútbol profesional, el de Teo portó el brazalete de capitán, algo que ya había hecho durante la pretemporada y en determinados momentos del curso pasado, pero nunca saliendo de inicio en un partido oficial.

La ausencia de todos los capitanes en el once, con Yeremay sancionado y Escudero, José Ángel, Villares y Ximo en el banquillo, situó al extremo como primer referente sobre el césped. Una estampa que refleja la ascendencia que ha adquirido en el vestuario blanquiazul desde que subió definitivamente al primer equipo en la 2023-24.

Mella fue el encargado de liderar al equipo en un contexto exigente y, además, en una semana en la que la crítica estuvo a la orden del día para él debido a una imagen compartida por la entidad coruñesa de su nuevo cambio de look, en la que la gente cuestionó su estado físico, algo que ya había sucedido durante el verano. Con todo esto sobre su espalda, al canterano le tocó saltar al verde y defender el brazalete del equipo en el que milita desde que es alevín. Y, aunque comenzó el encuentro activo y se le vio sacar la cara por los suyos frente al árbitro cuando este analizaba con el VAR si el 0-1 debía subir al marcador, firmó un partido discreto en Zubieta y no fue determinante en el juego ofensivo del conjunto blanquiazul.

La baja de su amigo Yeremay, que vio la segunda amarilla la pasada jornada ante el Eibar, modificó además su ubicación. Regresó al costado izquierdo, su demarcación habitual, hasta que empezó a compartir minutos con el futbolista canario durante los primeros pasos de ambos en el primer equipo. Arrancó el choque pegado a esa banda, aunque terminó desplazado a la derecha en el tramo final, en un intento por mejorar el ataque deportivista y encontrar nuevas vías para dar profundidad por los costados. Sin embargo, el plan no surtió todo el efecto que se podía esperar.

En la primera mitad protagonizó una de las acciones más peligrosas del Deportivo. Tras un córner en área propia, el cuadro herculino logró despejar y activar el contragolpe. Mella se había quedado descolgado y, con un gran control para dejar atrás a Astiazaran, filtró un pase preciso con la pierna derecha a Stoichkov que terminó con el balón estrellado en el palo en una ocasión que podía haber supuesto el 0-2. A partir de ese momento, y sobre todo después del tanto del empate de los locales, tuvo dificultades para pisar el área rival y para desplegar su principal virtud: la velocidad al espacio. El Dépor, que no tuvo una buena actuación en Zubieta, perdido y sin plan, circuló el balón sin demasiada verticalidad y el extremo fue quedando en un segundo plano.

Un rol cambiante

Ya en la segunda parte, Hidalgo trató de corregir y de ajustar posiciones. Mella pasó a la derecha, con Luismi ocupando carriles interiores. Pero, al margen de varios centros poco precisos que tampoco acostumbra a rematar nadie cuando llegan al área, su influencia ofensiva fue limitada en una tarde en la que ni él, ni la gran mayoría de sus compañeros, tuvieron su mejor encuentro.

El extremo atraviesa su segunda temporada en Segunda División y, pese a su juventud, está asumiendo un papel relevante, a la par que cambiante, según las necesidades del equipo. Suma 23 encuentros disputados, 15 como titular, con 1.423 minutos y cinco goles en su casillero personal, además de una asistencia. Unos registros en los que hay que tener en cuenta que estuvo varias semanas ausente por su participación en el Mundial sub-20 de Chile con la selección. A lo largo del curso ha tenido que adaptarse a múltiples escenarios.

Mella, durante el duelo en Zubieta
Mella, durante el duelo en Zubieta
Fernando Fernández

Ha jugado como extremo en ambas bandas, partiendo desde la derecha pero modificando el lado según las circunstancias del partido, pero también como carrilero e incluso lateral en determinados momentos. Esa versatilidad, valiosa para el conjunto deportivista y para Antonio Hidalgo, ha condicionado en más de una ocasión su producción ofensiva, relegado en múltiples tramos a tareas defensivas y a tener que retrasar su posición, lo que le ha obligado a recorrer muchos metros lejos del área rival, limitando su aportación a la hora de encarar, desbordar y finalizar.

Pese a todo, ha recuperado la regularidad en el once y acumula ahora cuatro titularidades consecutivas. En Zubieta asumió una responsabilidad de liderar y portar el brazalete, demostrando una personalidad que tampoco le faltó al final del duelo. Se acercó a la afición desplazada a San Sebastián y señaló de forma irónica su abdomen como respuesta a todas las críticas recibidas. Ahora, el siguiente reto es aprovechar el empuje que dan los galones para reencontrarse con su mejor versión y volver a ser decisivo en los metros finales.

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