¿Nsongo Bil o Bil Nsongo? Así se explica el nombre del goleador
En ciertas naciones es tradicional que los apellidos precedan al nombre y el camerunés, además, antepone el de su madre al de su padre
¿Son Heung-min o Heung-min Son? ¿Szoboszlai Dominik o Dominik Szoboszlai? ¿Minamino Takumi o Takumi Minamino? ¿Nsongo Bil o Bil Nsongo? Los periodistas a veces nos volvemos locos con poca cosa. En este caso, con los nombres de algunos futbolistas. Sin embargo, las dudas sobre el orden del nombre del delantero camerunés del Fabril tienen una respuesta sencilla.
En Camerún y en otros países africanos, el uso de los apellidos antes de los nombres es una práctica extendida. Este hecho se da especialmente en las naciones de mayor influencia francófona. Su uso está justificado por dos factores. En primer lugar, la herencia administrativa francesa. Algunos franceses mencionan su apellido primero para evitar confusiones en contextos profesionales o muy formales, aunque no sea el orden gramatical del idioma galo. En segundo lugar aparecen las tradiciones culturales locales. En muchos países africanos, la pertenencia a un clan o linaje es prioritaria sobre la individualidad. Colocar el nombre de la familia en primer lugar simboliza que la persona es, ante todo, un representante de su estirpe.
En el caso del fabrilista todavía hay una vuelta de tuerca más. “Se lo dedico a mi madre”, afirmó tras su gol en Zubieta. En efecto, Nsongo es su apellido materno. Bil ha decidido honrar a su progenitora anteponiendo su apellido al del padre. Su perfil de Instagram (@bil.nsongo) nos da otra pista, ya que respeta el orden tradicional occidental, puesto que su nombre oficial es Bil Dornol Nsongo Tonfack. Sí, con dos apellidos, como en España, hecho también habitual en Camerún. Hace años veíamos a los ‘Leones Indomables’ en los Mundiales con Rigobert Song Bahanag, Raymond Kalla Nkongo, Pierre Womé Nlend o Geremi Njitap Fotso, o más recientemente a Alex Song Billong (sobrino de Rigobert), André-Frank Zambo Anguissa, Eric-Maxim Choupo Moting o Karl Toko Ekambi.
La tradición del respeto a los antepasados se da en la mayor parte de países asiáticos. En Japón, en Corea y en China, el apellido siempre precede al nombre de pila. Hace unos años, en las convocatorias de la selección nipona, era habitual ver al exdeportivista Shibasaki Gaku, que aquí realmente era mencionado como Gaku (nombre) Shibasaki (apellido). En los años 80, el primer surcoreano en la élite europea —más de un decenio en la Bundesliga con Darmstadt, Eintracht Frankfurt y Bayer Leverkusen— generaba dudas. Para unos era Cha Bum-kun. Para otros, Bum-kun Cha.
En Europa solo existe un país en el que el uso del apellido antes que el nombre es oficial en todo tipo de documentos: Hungría. Esta tradición también tiene origen asiático, ya que el idioma magiar tiene sus raíces en Asia Central. El húngaro coloca los adjetivos antes del sustantivo. Los apellidos surgen alrededor del siglo XIV para diferenciar a personas con el mismo nombre de pila y por eso comienzan a funcionar como adjetivos descriptivos. Por ejemplo, Kovács János, que se traduce literalmente como ‘Herrero Juan’, para distinguirlo a primera vista de Szabó János, que significa ‘Sastre Juan’. A ojos del resto de occidente son János Kovács y János Szabó. Igual que Dominik Szoboszlai.
Es por todo ello que, si nos mantenemos fieles a la gramática occidental, el ariete fabrilista debe ser mencionado siempre como Bil Nsongo.









