Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
Dépor

LA LUPA | Real B 2-3 Deportivo: El caos para remontar la anarquía

A pesar de ponerse por delante, el Dépor no tuvo el control del juego y solo una expulsión le permitió encontrar el empuje y la paciencia

Mario Soriano controlando el balón ante futbolistas de la Real B
Mario Soriano controlando el balón ante futbolistas de la Real B
Fernando Fernández
0620_wayalia_redideal_251121_carlos
0620_bonilla_redideal_251121_veronica
0620_liceo_redideal_251121_tamara

Fue un equipo anárquico. Incapaz de controlar el partido pese a verse ganando prácticamente desde que salió de la caseta. Sin herramientas para tener el balón y no caer en la constante precipitación, pero también desajustado en fase defensiva. El Deportivo veía cómo una Real Sociedad B hábil en el ámbito ofensivo le lograba dar la vuelta al 0-1. Del regalo inicial realista a las concesiones del bloque herculino. 

Todo apuntaba a una derrota llena de inconsistencia. De falta de personalidad. De incapacidad para controlar, pero también para defenderse. Pero entonces, se desató el caos. Con el equipo entregado ya al corazón, la expulsión de Mikel Rodríguez abrió un hilo de esperanza hacia la épica.

Se abonó al empuje el Dépor, que insistió a base del centro lateral para encontrar el empate. La fórmula no le había servido durante todo el encuentro, pero sí funcionó para encontrar la habilidad en el área de Bil Nsongo en una segunda jugada. También para hundir al rival, al que la paciencia del Deportivo para mover la pelota permitió explotarle la inferioridad numérica, herirlo de muerte en la última jugada y culminar la remontada. El Real B 2-3 Deportivo vale más que tres puntos.

Criterio y estructura

Antonio Hidalgo le dio una vuelta de tuerca al equipo que ganó al Eibar. Sin Yeremay, el técnico apostó por introducir a David Mella en la izquierda y darle el carril diestro a Luismi Cruz. El cambio era esperado, pero vino acompañado de otra modificación más notable: la entrada de Stoichkov por un centrocampista. No apostó el cuerpo técnico en el once por Diego Villares, pero tampoco por otro de los múltiples mediocentros que tiene a su disposición.

RSODEP_01
El inicio de juego del Deportivo, con los centrales abiertos, Riki acudiendo entre ellos y Mario en una altura superior. El balón va para Loureiro, le salta el extremo Astiazaran y la aparición de Riki permite pivotar sobre él para encontrar el hombre libre en Quagliata (al que el extremo había soltado) 

De esta manera, el Deportivo se estructuró a partir de un doble pivote conformado por Riki Rodríguez y Mario Soriano. El plan era que uno de ellos iniciase el juego a la altura de los centrales, mientras el otro se ubicaba en la siguiente altura para ejercer de receptor a espaldas de la primera línea de presión y darle progresión al equipo. Bien a través de buscar el pase interior a uno de los dos mediapuntas (Luismi y Stoichkov) que se ubicaban en el cuadrado entre mediocentro, extremo, lateral y central contrario, bien por fuera.

De esta manera, el Deportivo logró tener continuidad sacando el balón desde atrás gracias al criterio de sus dos pivotes y a la estructura de 3+1, con la que provocaba en no pocas ocasiones el ‘salto’ de los extremos Astiazaran u Ochieng al central de su lado y la consiguiente liberación de Quagliata o Altimira para poder avanzar e instalarse en campo contrario. La Real iba en bloque alto y era agresiva, pero no lo hacía en igualdad numérica y el conjunto coruñés encontraba la manera de conectar con el futbolista libre.

Precipitación

No terminó de encontrar el Deportivo los espacios interiores en los que se ubicaban Cruz y Stoichkov, pero sí fue capaz de progresar con relativa continuidad por fuera en el primer tiempo. Y fue en esas situaciones en las que al equipo le faltó calma. Pausa.

"En salida de balón era difícil porque estábamos igualados, pero una vez que estábamos en bloque medio, el equipo ha estado bien. Salimos bien de esa presión, pero una vez que llegamos a campo rival nos falta tener esa tranquilidad, porque cuanto más rápido atacas, más rápido vas a perder la pelota", explicaba Mario Soriano de manera quirúrgica al término del choque.

RSODEP_02
El Deportivo progresa con un balón al espacio de Alti, que aprovecha la situación interior de Luismi para romper en profundidad. El catalán controla y en vez de madurar la jugada apoyándose con un pase dentro a Cruz, que llega en segunda línea, coloca el balón al área para buscar el remate de Zaka o Stoichkov. Fácil para Fraga

Así fue, pues el Dépor ejecutó ya solo en la primera parte siete centros laterales, un volumen demasiado alto en comparación con sus guarismos habituales que da a entender que se trataba de una pauta preestablecida para atacar el espacio entre portero y centrales mientras estos todavía no estaban posicionados y debían correr hacia atrás.

Tuvo fortuna para lograr el 0-1 en su primer balón al área, pero lo que sucedió después demostró que ese camino no era productivo. Porque durante todo el primer tiempo solo remató una de esas acciones. Porque quizá los centrales de la Real no son dominantes en ese tipo de balones, pero tampoco disponía el Dépor de un perfil de punta rematador en el campo.

RSODEP_03
La acción del 0-1, en la que se evidencia que colocar el balón al área formaba parte del plan de partido. Luismi recibe de Mario y aunque este le pide calma, el andaluz se perfila y pone el esférico buscando la espalda de los centrales para la llegada de Zaka y Stoichkov. No hay remate, pero sí un mal despeje y un posterior error de Fraga: gol

De esta manera, sin ataques largos, el equipo acababa perdiendo la pelota sin la posibilidad de estar junto para intentar recuperarla. Y, por lo tanto, empezó a tener que pasarse más tiempo defendiendo que con el balón.

Vías de agua

La inercia de juego y el marcador empezaron a provocar que la Real B tuviese cada vez más posesión. Y el filial sabe qué hacer con el balón.

Así, el bloque dirigido por Ansotegi transformaba su 4-3-3 en una estructura de tres en la base —con el interior Aguirre lateralizándose en la línea de centrales— desde la que generaba una primera superioridad para encontrar la siguiente línea, en la que junto al pivote Carbonell y al otro interior Mikel Rodríguez se ubicaba el extremo Ochieng, con el lateral zurdo Balda abriendo en amplitud.

RSODEP_04
El Deportivo en un bloque medio que no termina de ser agresivo y que la Real supera. Aguirre provoca el salto de Luismi, que no intercepta el pase a un Carbonell muy solo porque Mario prioriza quedarse en zona y porque Zaka no asume la marca. El pivote tiene tiempo y espacio y acaba filtrando a Ochieng, que ataca la espalda de Riki y hace que el Dépor deba correr para atrás

El Dépor partía del 4-4-2, pero no terminaba de ajustarse. Por un lado, porque cuando no era demasiado agresivo, el filial tenía tiempo y espacio para encontrar el pase por dentro, donde el equipo realista intentaba distraer y separar al doble pivote deportivista. Si uno de los dos medios priorizaba su zona y guardaba la posición, un contrario recibía fácil y podía progresar. Mientras, si Riki y Mario se iban con sus pares, se generaba una vía por dentro que el bloque de San Sebastián cristalizó en la acción del 1-1, en la que el conjunto visitante fue pasivo en el momento en el que debía robar, pero también una vez le superaron y debió correr hacia atrás.

RSODEP_05
La acción del 1-1. Mario se empareja con Rodríguez mientras Riki prioriza la zona, pero en situación intermedia entre Carbonell y Ochieng. Ayo detecta el espacio dentro y Mariezkurrena va al apoyo. Noubi no intercepta, el Dépor se cierra sobre el punta pero sin robar y el delantero conecta con Carbonell, que lanza a Ochieng

Entonces, con el empate, el Deportivo trató de elevar su agresividad en la presión. Pero lo que consiguió fue empezar a desordenarse. Ir arriba, pero tarde y con distancias que provocaban que el rival le encontrase la espalda con constantes acciones de tercer hombre. Y, así, acabase construyendo en ataques posicionales acciones más semejantes a contragolpes gracias a los espacios que generaba.

RSODEP_06
El Dépor, yendo a presionar alto pero siendo superado. Hay superioridad numérica visitante en zona de balón, pero Riki no roba. Entonces, Mario 'salta' en cuanto detecta el pase hacia Carbonell, que ya había imaginado la solución y con un primer toque habilita a Balda al espacio, a espaldas de un Luismi que pierde la referencia

Medios para controlar

Entonces, el equipo empezó a perder el control absoluto del juego. Sufría sin pelota y esa situación de estrés le empezó a pasar factura en ataque gracias, en parte, a que Ansotegi empezó a pedir a sus extremos que no ‘saltasen’ a centrales.

Todo ello desembocó en que el conjunto herculino comenzase a jugar directo en sus reinicios. Renunció a construir para minimizar pérdidas y se dedicó a enviar balones en largos que, como casi siempre, acabaron convirtiéndose en bumeranes.

La historia apuntaba a acabar mal e Hidalgo intervino. Después de colocar a Luismi definitivamente por dentro y ubicar a Mella en la derecha sin éxito, dotó de centrocampistas al equipo, que pasó de tener a dos a contar con cuatro con la entrada de Jurado y Patiño.

RSODEP_07
Así se gestó el 2-1. Ya con Patiño y Jurado en el campo, el inglés se lateraliza para dar salida al Dépor. Loureiro se queda sin soluciones (todos presionados en zona balón) y trata de pasar al británico, pero por detrás. La Real acosa, Patiño se la devuelve a Loureiro y este mete un balón peligroso al área en el que Noubi no se reconoce como receptor: Ochieng, que arrancaba lejos, llega y anota

El objetivo era bajarle revoluciones al choque. Controlar a partir de un cuadrado en el carril central más efectivo que el anterior. Sin embargo, precisamente en una salida de balón, la subfase en la que esperaba ganar seguridad, el Deportivo cometió un error fatal. La Real emparejó piezas en el lado fuerte, acosó a Loureiro y le negó la salida hacia delante a un Patiño que se partía lateralizado. Llegó la emboscada y la imprudencia de Loureiro más el grave despiste de Noubi acabaron en el 2-1 de Ochieng.

Acoso y derribo

Entonces, con todo ya perdido, Hidalgo apostó por redoblar la punta con Mulattieri y convertir la línea defensiva en una zaga más cerebral con Comas. El equipo empezó a presionar a pares y así cambió ligeramente la dinámica.

RSODEP_08
La gestación del 2-2, de nuevo a partir de un central lateral no demasiado bien seleccionado. Patiño recibe después de que Mulattieri se quedase el balón largo y abre a Quagliata, que pone el esférico al espacio entre portero y centrales. Ayo despeja como puede y la pelota le cae a Bil, que había hecho un desmarque de ruptura previamente

Pero no fue hasta la expulsión de Rodríguez y la entrada de Bil cuando la insistencia en el centro lateral hundió al contrario y la paciencia en la circulación le permitió dotar de caos al partido para remontar su propia anarquía. Porque antes de encontrar el criterio fue el balón al área, sin ni siquiera fabricarse una buena posición, el que le permitió empatar.

RSODEP_09
El Real B 2-3 Deportivo, que llega tras un ataque paciente de los visitantes, que giran el juego varias veces hasta encontrar la superioridad en la derecha con el triángulo Alti-Mella-Soriano. El lateral recibe, el interior izquierdo salta a por él y Mario detecta el espacio para atacar la profundidad y marcar 

Entonces, con Patiño dirigiendo y Loureiro ejerciendo de conductor para generar aclarados a Quagliata, el Deportivo encontró la profundidad en el carril izquierdo. Mientras, en el derecho, la suma de Altimira, Mella y Mario era ganadora. Porque provocaba que una Real estrecha en 5-3-1 basculase hacia ese sector y así poder girar rápido el juego al lado opuesto libre o, directamente, generaba superioridades como en el 2-3.

0620_arte_floral_calo_251121_carlos
0620_dans_relojeros_redideal_260109_cristina
0620_pazo_santa_cruz_redideal_251121_cristina
0620_puertas_delfin_redideal_251212_cristina
0620_alba_cocinas_redideal_251121_cristina