Juanito, nexo entre el Carlos Belmonte y Riazor
"Ojalá la próxima temporada no nos veamos en el campo porque estéis en Primera", dice el embajador del Albacete, quien disputó 90 partidos con el Deportivo

59 minutos de conversación que pasan volando y podrían ser eternos. "Tengo un museo con todo lo que guardo de mi etapa como futbolista, mucha documentación del Dépor, libros, fotos, los goles en vídeo, en DVD, reseñas, con sus correspondientes archivos, de cuando jugué allí... Me hace ilusión hablar de A Coruña, que tanto quiero por muchísimas razones", afirma Juan Ignacio Rodríguez ‘Juanito’ (Albacete, 1943), quien vistió la camiseta blanquiazul en 90 partidos oficiales —70 en Primera División—, ganó una Liga con el Real Madrid y actualmente ejerce como embajador del Albacete, el equipo en el que se formó y donde se retiró.
Desembarcó en la escuadra blanquiazul en el verano de 1968, traspasado por el Real Madrid, con el que fichó con 21 años, aunque solo disputó dos partidos de Liga y uno de Copa, durante el curso 1966-67. Esos dos encuentros le sirven para lucir en su palmarés el título liguero que aquella campaña conquistó el cuadro blanco, en el que militaban el coruñés Amancio Amaro y el santiagués Veloso.
"Fui al Dépor gracias a Amancio. Antonio González, que era el presidente del Deportivo, era muy amigo de Amancio y le preguntó por algún jugador que pudiera ir cedido. Amancio le habló de mí, le dijo que había un futbolista con unas características parecidas a las suyas, y ahí se fraguó mi traspaso", relata Juanito.
Precisamente, ese perfil similar al del coruñés le impidió coincidir con él en el campo durante los tres encuentros que disputó como madridista."En aquella época no había sustituciones. Los equipos jugaban con un once tipo y ya está. Llevaban siempre a los titulares, un portero suplente y un recambio por línea, por si acaso. Si te lesionabas, no había cambios, solamente si se lesionaba el portero" relata el exblanquiazul quien desarrolló su carrera "como interior o extremo. Entonces, cuando yo jugué, lo hice por Amancio".

Su debut con el Madrid en Primera División se produjo el 12 de febrero de 1967, frente al Zaragoza. "Le llevábamos una ventaja muy grande al segundo en la Liga y, como tres días después visitábamos al Inter de Luisito Suárez en la Copa de Europa, varios de los titulares viajaron ya unos días antes a Milán. Entre ellos, Amancio. Y el resto viajamos a Zaragoza. Así pude jugar", recuerda, entre risas, Juanito, que sí coincidió en el campo con Veloso, como en sus otros dos duelos oficiales con el equipo merengue.
Su principal equipo
El Deportivo fue el equipo en el que más jugó como profesional. Cinco temporadas seguidas, con un papel relevante, sobre todo, en su primera y última campaña como blanquiazul. Una etapa en la que, con el cuadro herculino, sufrió dos descensos a Segunda (1969-70 y 72-73, su último curso con el Dépor) y un ascenso a Primera División en la temporada 1970-71.
"Tuve mala suerte en mi segundo año porque sufrí una lesión de abductores y me operaron. Luego tuve una lesión del tendón de Aquiles. Sin embargo, la temporada del ascenso hice un final de Liga muy bueno y colaboré mucho para subir a Primera", apunta. Fue el curso en el que el conjunto coruñés, entrenado por Arsenio Iglesias, retornó a Primera División gracias a un gol de cabeza de Beci frente al Rayo Vallecano (1-0) en la jornada 38, la última del campeonato.

Juanito tiene 82 años, un sin fin de anécdotas y una cabeza privilegiada, como si dentro guardara un ordenador en el que cada detalle queda registrado para siempre.
"Aquella temporada que jugamos en Segunda y terminamos ascendiendo, en la Copa eliminamos al Madrid, al Celta y nos eliminó el Barça. Mira qué coincidencia, porque al Albacete le ha ocurrido lo mismo este curso", señala.
Sin ser un artillero, el manchego firmó una decena de goles con el Deportivo, repartidos entre nueve partidos, con ocho triunfos para los blanquiazules y un empate frente al Sporting (1-1). Sus dos últimos, frente al Betis (2-0) el 22 de octubre de 1972: "Uno lo marqué de cabeza. Recuerdo que fue uno de los últimos partidos que jugó Luis del Sol".
"Casi todos mis recuerdos son positivos, como el ascenso, por supuesto, y los compañeros. Me acuerdo mucho de Loureda, Domínguez, Cortés, Seoane, Sertucha, Luis... Estos han fallecido todos. Y me comunico con Manolete, Landa, Cervera, Belló, Cobas, Chapela... Beci estuvo en un homenaje que me rindió el Albacete", subraya.
Arsenio, "un adelantado"
El tiempo pasa, pero Juanito no olvida "las pretemporadas con Arsenio, que nos pegaba unas palizas". “Fue un adelantado”, presume, sobre el ‘Zorro de Arteixo’.
Tras el Dépor, jugó en el Rayo Vallecano y en el Albacete, donde se retiró y ha ejercido distintos cargos desde entonces. Lleva unos años como embajador del club manchego y, como tal, vivió "con alegría y con tristeza" el ‘Riazorazo’ de la escuadra albaceteña el 11 de junio de 2022 que impidió el ascenso del Dépor a Segunda.
"Mi pena fue ver a la gente tan triste, llorando, mujeres, niños... No daban crédito, con todo el estadio empujando y había momentos que el Dépor no sabía si contener o ir hacia delante. Ascendimos y no sé cómo porque estaba todo preparado, con un ambientazo", recuerda mientras no para de insistir en su cariño a A Coruña, donde, nació una de sus hijas.
Curiosamente, la visita del Dépor al Carlos Belmonte la pasada campaña, el 27 de septiembre de 2024, coincidió con su 81 cumpleaños y tanto el Albacete como el club herculino le regalaron una tarta y una camiseta de cada equipo.
Juanito prevé un duelo "muy abierto el domingo" y destaca la candidatura del cuadro herculino como aspirante a todo.
"Tiene a Yeremay y Mella, dos extremos que son la envidia de esta categoría. Ahora han fichado a un magnífico jugador como Riki, que nos ha dado mucha pena que se haya marchado porque es un gran futbolista que le va a dar al Dépor en el centro del campo un sello. Es un chico con mucha calidad, no pierde un balón, tiene buen golpeo, hace lanzamientos a 20 o 30 metros, abre muy bien el juego a las bandas. Me encanta Mario Soriano, que también juega en la zona media y a lo mejor tiene más libertad que Riki para romper líneas y llegar. Riki es más de organizar y jugar por delante de los centrales. Pero veréis que no pierde un balón y que tiene muy buena visión de juego. Cuando él recibe, algo pasa, un pase interior, una apertura a banda o un pase al espacio para el extremo. Creo que los extremos se van a beneficiar bastante de su trabajo. El Dépor tiene muy buena pinta", analiza, y sentencia: "Ojalá la próxima temporada no nos veamos en el campo porque estéis en Primera".













