Lucas Noubi y el reto de mantener la exuberancia
El joven belga, asentado en el eje de la zaga tras varias actuaciones portentosas en enero, busca ahora confirmarse

Cuando el Deportivo contactó con el entorno de Lucas Noubi probablemente hace más de un año para incorporarlo, quizá su ilusión por atar al joven futbolista del Standard de Lieja estaba impulsada por haber detectado en él un proyecto de central dominante. No solo para la Segunda División, sino en categorías superiores.
El belga tenía carencias propias de un futbolista que acababa de cumplir 20 años. Pero también unas potencialidades que dibujaban en el horizonte un futuro muy optimista... y que empieza a atisbarse ya. Porque después de un proceso de adaptación que no ha sido corto pero sí coherente, Antonio Hidalgo le ha otorgado en este mes de enero las llaves de la bisoña defensa blanquiazul. Y el futbolista originario de Mouscron está respondiendo con creces.
Quizá ver este nivel de Lucas era solo una cuestión de plazos. De tiempo. Y es que no cualquiera debuta con 16 años en un primer equipo de élite y comienza a afianzarse antes de cumplir los 17. Entonces llegó su consolidación, que no duró demasiado. A esa racha de muchos partidos consecutivos para cerrar la temporada 2023-24 le prosiguió una desaparición casi repentina del once del equipo liejense. Más allá de sus desconexiones futbolísticas, quizá ahí tuvieron mucho que ver ahí cuestiones extradeportivas, probablemente más vinculadas a un enquistamiento en las negociaciones para renovar su contrato.
Lo cierto es que por unas cosas o por otras, Noubi disputó sus últimos minutos con el primer equipo del Standard el 20 de septiembre del 2024. No llegó al Deportivo de manera oficial hasta casi diez meses después y con un bagaje de partidos en el filial que le había permitido no perder demasiado la forma, pero puede que no le ayudase a evolucionar demasiado ante la bajada del nivel de exigencia.
La 'mili'
Le tocaba al internacional sub-21 con Bélgica adaptarse a un nuevo país, con un idioma que todavía no dominaba y en un equipo exigente. Porque quizá la presión en el entorno del cuarto club más laureado de Bélgica no es escasa. Pero tampoco es lo mismo afrontarla bajo la confortable atenuante condición de canterano que tener que demostrar tu valía como fichaje de futuro y de presente en uno de los nueve campeones de liga de España y aspirante de nuevo a regresar a Primera tras solo un año en Segunda.
Quizá por todo ello, Hidalgo entendió que debía ir lento pero seguro con Lucas Noubi. Irle preparando a través de una especie de 'mili' de creciente exigencia. Para empezar, en la pretemporada, lo ubicó casi de manera constante en el sector derecho de una línea híbrida, que variaba entre cuatro y cinco elementos. Nunca en el centro. Siempre lo más lejos posible de tener que dirigir esa última línea. Para evitar sobrecargarlo de responsabilidades y, a la vez, permitirle expresar sus condiciones en la anticipación con cierta red de seguridad.
Ahí tuvo que ir peleándose por minutos, siempre de manera inconstante hasta que a finales de octubre, contra el Valladolid, se ganó su primera titularidad. Desde entonces, ha sumado nueve más y sus únicas ausencias han sido casi exclusivamente por lesión o sanción.
En el centro
Almería fue el último encuentro sin minutos para el belga. Quizá en ese duelo pesó el plan de partido para dar entrada a Arnau Comas por Lucas, que venía de salir en la foto en Las Palmas. Pero no es descartable que en ese encuentro también pesase el desgaste que Noubi tuvo que asumir cuatro días antes en la eliminatoria de Copa del Rey contra el Atlético de Madrid.
Aquel duelo en el que secó a Julián Álvarez, Antoine Griezzman o Alex Sorloth fue su primera exhibición con el Deportivo. Justo el día con más focos, Lucas asumió con naturalidad la responsabilidad y decidió levantar la mano para que las luces apuntasen a él.
El jugador formado en el Standard llegaba después de sumar una de cal junto a Loureiro frente al Cádiz y otra de arena, acompañando a Comas en el perfil izquierdo del eje de la zaga en Las Palmas. Pero contra el Atlético se puso el traje de súper héroe y firmó 16 contribuciones defensivas, desglosadas en 9 despejes, 4 interceptaciones o 2 de 3 entradas exitosas. En total, 6 de 10 duelos ganados.
Luego llegó el descanso en Almería y, facilitado por la quinta amarilla de Comas, su regreso al once contra el Racing, en un encuentro en el que volvió a sobresalir pese a la derrota para terminar de confirmarse en enero. Ahora, su próximo reto es mantener la exuberancia y aprender a vivir pensando en los “porsiacasos” de Antonio Hidalgo.
La receta se la da el propio técnico tanto a él como a Barcia: "Son jugadores que cuando están muy concentrados demuestran que tiene un gran nivel. La concentración va en vivir el partido. Hoy (por el día del Atlético de Madrid) invitaba a estar muy metido tanto a Dani como a Lucas. Los dos han hecho un gran partido y tenemos que hacerles ver esta situación. Es un aspecto que incidimos mucho con los dos". La primera oportunidad para demostrar que la ha asumido llega ya este sábado (18.30 horas) en León.










