Un “detalle“ que escuece y aleja al Deportivo del liderato
El meta Ferllo cree que en el gol del Racing se pudo hacer algo más. “Nos vamos jodidos, no ha sido un partido para perder ni mucho menos“, apunta Villares
El Deportivo no logró sacar ningún punto positivo en un partido tan cerrado como caliente que se acabó decidiendo a favor del cuadro cántabro. Por un “detalle“ en el que los blanquiazules se descuidaron por completo.
El conjunto dirigido por Antonio Hidalgo salió a mandar y dejó al Racing, un equipo acostumbrado a llevar el peso de los partidos desde la posesión de balón, en segundo plano. Un claro dominio que no se tradujo en ocasiones, pero sí en el apoyo que regalaba a los suyos en cada acción.
El equipo cumplió sobre el verde en el primer asalto y las gradas se entregaron e hicieron de Riazor una caldera. Esa fue la noticia más positiva de la derrota por la mínima ante los santanderinos. El templo herculino volvió a rugir como no lo había hecho antes en esta temporada. Y los futbolistas lo notaron para bien.
Con nueve remates totales, solo un único disparo entre palos, los protagonistas del Deportivo que pasaron por la zona mixta reconocieron la injusticia del resultado y se frustraban por haber desaprovechado una oportunidad de oro para volver a ocupar puestos de ascenso directo.
Así lo expresó el capitán, Diego Villares, que regresó al once inicial. El ‘8’ reconoció que el equipo estaba “jodido”. La sensación en el vestuario es que no fue “un partido para perder”. El villalbés calificó la primera parte de “muy igualada” y, a pesar de que en la segunda mitad “hubo más acciones en las porterías”, el Deportivo se marchó con las manos vacías. "Una pena porque era una jornada propicia para ponerse en la parte alta”, concluyó el centrocampista.
La sensación del ‘8’ blanquiazul la compartió también Miguel Loureiro. El de Cerceda, que formó en la defensa con el belga Lucas Noubi, quiso “agradecer a la gente porque desde el principio el ambiente que había era espectacular”. De hecho, le atribuyó a la afición deportivista el mérito de que el equipo fuese capaz de “darle ritmo” al partido.
A pesar de la derrota y de la amargura que esta provocó en la plantilla, Loureiro afirmó que “compitiendo así, va a ser difícil que se escapen muchos más puntos en casa”. Sin embargo, el Deportivo parece no encontrar el camino en Riazor, donde solo ha sumado un punto de los últimos doce.
Preguntado por todas las peleas y broncas que se vivieron durante los 90 minutos, el defensor cercedense no quiso meterse en polémicas. Admitió que el vestuario se “esperaba esa intensidad” y confirmó que “hay mucha rivalidad”, sobre todo cuando se baten dos equipos que están “peleando por cosas grandes”.
Aun así, el Deportivo mantuvo la calma, no se dejó llevar por las continuas provocaciones de los jugadores del Racing de Santander, algo que parecía estar hablado con antelación. Loureiro desveló que el vestuario ya sabía “el perfil de futbolistas que tienen en plantilla”.
Al término del partido, la afición verdiblanca desplazada a la ciudad de A Coruña explotó de felicidad por haber logrado la victoria y, mientras, en el verde, saltaron chispas. Con tarjeta roja incluida a Mantilla. Sobre ello, Loureiro entendió que “su celebración está ligada a la tensión del partido” y reconoció que el equipo no queda “tocado”, pero sí “jodido”. Calificó el mes de enero como “complicado” e hizo especial hincapié en que, “con esta manera de competir, va a ser muy difícil ganar al Dépor”.
En la última cita de la cuesta del mes de enero, el Deportivo perdió su imbatibilidad ante sus rivales más directos. También el golaveraje particular con un Racing al que se le pone cara de ascenso, aunque como advierte Álvaro Ferllo, la competición es muy larga: “Ni ellos han ascendido ni nosotros tenemos que montar un drama de esto. Seguimos cerca de los puestos en los que queremos estar al final de curso. Veremos en la jornada 42 donde está cada equipo”.
Si alguien puede explicar el grave despiste colectivo que a la postre decidió los tres puntos, es el guardameta de Arnedo. El recién incorporado en el mercado invernal narró cómo vivió el lance desde los palos: “En la jugada del gol tenemos margen de mejora. La he visto repetida ahora en el vestuario. Juegan en corto y tardamos en reaccionar algo de tiempo. Es un disparo fuerte, pero tenemos pizca de mala suerte porque pasa entre varios jugadores. Toca en Zakaria, luego el siguiente compañero, que creo que es Altimira, no estira el pie porque piensa que va a rebotar en las piernas de él. Yo cuando veo el balón ya lo tengo muy encima.Intenté reaccionar. Me estiré lo máximo posible, pero es un infortunio. Estos partidos se marcan por pequeños detalles. Nosotros las hemos tenido más claras en la segunda parte”.
Demasiados hombres por el medio como para poder intervenir a tiempo. Ferllo se tiró al suelo, pero su nula visibilidad y el ligero toque de Zakaria Eddahchouri condenó a los deportivistas. 0-1, a siete puntos del líder y quintos a falta de media Liga.











