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Antonio Tomás, el 11 de abril de 2010, durante el cuarto de los cinco duelos con el Racing que protagonizó como deportivista
Dépor

Antonio Tomás: “Me encanta ver jugar a Mario Soriano y a Yeremay; es una delicia”

Entrevista con el exjugador del Deportivo y del Racing de Santander ante el duelo del domingo en Riazor

Israel Zautúa
21/01/2026 20:41

Antonio Tomás (Cartes, Cantabria, 1985), se formó en el Racing de Santander, con el que se estrenó en Primera en octubre de 2005 y en el que disputó 67 partidos. Sin embargo, fue la del Dépor la camiseta que vistió en más ocasiones, durante las cuatro campañas que compitió en A Coruña, entre 2007 y 2011. Jugó 93 duelos entre Primera, Copa del Rey, UEFA e Intertoto. Su última cita como blanquiazul fue en Riazor, precisamente frente al Racing, el 17 de abril de 2011, un triunfo (2-0), con goles de Lassad y Xisco, en la jornada 32. En la previa del siguiente encuentro, el mediocentro sufrió una rotura fibrilar en el cuádriceps derecho y no pudo participar en los seis partidos restantes de una temporada que se cerró con en el descenso del equipo a Segunda. La baja de Antonio Tomás en la medular fue clave, ya que había sido titular en once de las trece jornadas anteriores.

¿A qué se dedica en la actualidad?

A vivir tranquilo. Trabajo con Skechers, la compañía de botines de fútbol, aquí en España y Portugal, en la parte de marketing y estoy contento.

Se estrenó en Primera con el Racing y cerró su etapa en el Dépor frente al cuadro cántabro en abril de 2011. Un círculo perfecto. La pena fue esa lesión que le impidió finalizar aquel curso.

No recordaba de que el Racing había sido el último, pero sí que no pude jugar los últimos partidos porque me lesioné el cuádriceps, que era ya la quinta o sexta rotura en la zona que tuve y no pude jugar al final.

Su baja fue determinante.

Llevaba dos años jugándolo casi todo. No sé si eso tuvo mucho que ver o no, pero la realidad es que mientras jugué esa temporada, en ningún momento estuvimos tan cerca del descenso. Son cosas que pasan porque bajar con 43 puntos también es increíble.

Ningún equipo volvió a bajar con aquella puntuación. Un broche triste para las cuatro temporadas que pasó aquí.

Es una puntuación que a cualquiera le habría mantenido en Primera, con un buen equipo. Es cierto que igual no era el de las tres temporadas anteriores, pero también por cosas que pasan, que a uno se le escapan de las manos y que, quizá, no dependían tanto de nosotros, al final bajamos. Una pena.

No era su tarea, pero se marchó sin marcar en 93 partidos.

No (risas). Estuve a punto en alguna ocasión, algún palo que di por ahí, pero esa tampoco era mi misión. Mientras jugué en el Deportivo, mi labor era jugar por delante de la defensa, intentar que nos hicieran el menor daño posible y contactar rápido con los que teníamos por delante, Valerón o Guardado. No meter un gol tampoco es algo que me pese mucho.

¿Qué le parecen los centrocampistas del Dépor de ahora?

Es uno de los equipos del Dépor que más me gusta de los últimos años. Son muy dinámicos, Villares, Mario Soriano, Luismi... Yeremay, qué te voy a decir. Tiene muchos jugadores que son dinámicos, muy agresivos, que hacen daño y es uno de los candidatos claros a subir.

Formó parte de una etapa de descapitalización en el club, que había dejado de ser un aspirante a títulos y perdió peso de manera progresiva, pero, quizá, el público seguía acostumbrado a esa era dorada.

Sí. Ahora estamos viviendo un poco lo contrario, equipos como el Dépor o el Racing, que están en Segunda División y prácticamente llenan el estadio casi todos los fines de semana. Porque recuerdo que en mi segundo año en el Racing, hicimos una gran clasificación, que fuimos décimos, y el campo nunca estaba lleno. También en A Coruña jugábamos la UEFA y Riazor estaba a la mitad. Ahora es como que ha dado un cambio y la afición está más volcada con los equipos y creo que es algo que tanto al Racing como al Dépor les puede ayudar a acercarse a la Primera División. Pero son épocas, etapas. Allí, el equipo venía de años de Champions y a lo mejor jugar la UEFA en aquel momento no era tanto como la Champions y la gente estaba un poco más desconectada, por así decirlo. La realidad es que nosotros somos el último equipo que jugó competición europea con el Dépor.

Es uno de los equipos del Dépor que más me gusta de los últimos años. Tiene muchos jugadores que son dinámicos, muy agresivos, que hacen daño

En el Dépor vivió de todo, porque en su primera campaña tuvieron aquel capítulo surrealista con la pelea entre Aouate y Munúa, que terminó con la titularidad del fabrilista Fabricio.

Sí (risas). La verdad es que los cuatro años que jugué en el Deportivo fueron preciosos y variopintos en muchos aspectos porque sucedieron muchas cosas, la mayoría de ellas, muy bonitas, pero esta otra igual no tanto. Además, Dudu era mi compañero de taquilla y lo viví casi de primera mano, pero son cosas que tiene el fútbol. Eso ocurre muchas veces en muchos vestuarios.

Hubo momentos de sonrisas y otros de lágrimas. ¿Con qué se queda de aquella etapa?

Pensar en A Coruña solo es pensar en alegría. Tengo la espina esa de que podía haber renovado y haberme quedado para ayudar a subir al equipo, en su momento, pero sobre todo con alegría, con momentos inolvidables con compañeros increíbles, tanto dentro como fuera del campo, y en una ciudad que es una maravilla. Equipo y A Coruña, no creo que después haya vuelto a vivir algo tan bonito como esa ciudad y esa afición.

Protagonizó ocho enfrentamientos entre Dépor y Racing. Los tres primeros, como jugador verdiblanco, con tres derrotas. Y los cinco siguientes, como blanquiazul, con tres victorias y dos empates. Así que acertó al hacer las maletas y venirse para A Coruña.

Totalmente (risas). De aquella época, los enfrentamientos solían caer más a favor del Dépor. Recuerdo haber ganado aquí, en El Sardinero, un par de veces, y también en Riazor. El Dépor en aquel momento era un equipo más consolidado, pero a día de hoy, el Racing, quizá, sea el mayor favorito a la hora de subir. Tiene un poder ofensivo tremendo.

Antonio Tomás marca a Sergio González en Riazor el 2 de abril de 2006, como jugador del Racing
Antonio Tomás marca a Sergio González en Riazor el 2 de abril de 2006, como jugador del Racing
Archivo DXT Campeón

Ambos equipos llevan quince años y dos meses sin citarse en la élite, pero son enfrentamientos con sabor a Primera.

Si alguien piensa en equipos históricos que deberían estar en Primera y mira la Segunda División, seguramente Dépor y Racing sean los más históricos, junto con el Sporting. Ahora mismo, tal y como está la clasificación y los dos equipos, todo apunta, ojalá, a que se repita un duelo igual el año que viene en Primera. Veremos.

Dépor y A Coruña. No creo que después haya vuelto a vivir algo tan bonito como esa ciudad y esa afición

Como bien decía, el poder ofensivo de la escuadra de José Alberto es increíble. Ha marcado en los 22 partidos de Liga y con una media de más de dos goles por encuentro.

El poder ofensivo del Racing realmente es tremendo, es un equipo muy vertical, con una línea de mediapuntas con Peio Canales, Iñigo Vicente, Andrés Martín... La irrupción ahora de Manex. Tienen fondo de banquillo con Villalibre, Arana. Es un equipo peligrosísimo de tres cuartos hacia delante. Aunque tienen su pequeño hándicap de que también en todos los partidos les hacen gol, eso es algo que es un debe en el Racing, pero todo lo que generan es una brutalidad.

Se va Jeremy Arévalo, que había marcado ocho goles, fichan a Manex y ya lleva dos, pese al fallo en Copa frente al Barça, que es normal en un juvenil.

Sí, el chico ha llegado muy bien. La acción contra el Barça es normal, le puede pasar, pero el pasado fin de semana salió y volvió a marcar y asistió. Entonces, con 18 años ni siquiera parece que le han pesado mucho esos días con un poco de presión que ha vivido. Se ha ido Jeremy, pero es que todavía tiene a Villalibre, a Arana, que sale el día del Villarreal en Copa y te mete dos golazos. En cuanto a poder ofensivo, no hay otro equipo como ellos.

El Dépor es cuarto, pero va un poco a rachas. ¿Qué le parece?

Creo que es un muy buen equipo. Antonio Hidalgo le ha dado una vuelta más. Ha habido unas jornadas ahí que, con todo el runrún que recorre A Coruña, alrededor de Yeremay, de su salida, si se queda, si hay ofertas o no... Es un equipo que depende más de un par de jugadores que el Racing y se nota mucho cuando Yeremay está enchufado. Creo que cuando se cierre el mercado de enero y se estabilice todo para bien o para mal, espero que se quede por el bien del Dépor para ayudar al equipo a subir, los cuatro meses siguientes determinarán lo que es el equipo de Antonio, pero hasta ahora creo que lo están haciendo muy bien.

¿Qué le gusta más de la escuadra blanquiazul?

Me encanta ver jugar a Mario Soriano, es dinámico, es atrevido. Y, por supuesto, a Yeremay. Sobre todo esas individualidades me gustan mucho. También esta temporada, con la llegada de Noubi y ahora de Altimira se han reforzado bastante bien en defensa y están un poco más solventes atrás. Pero ver jugar a Mario y Yeremay es una delicia.

El Racing es peligrosísimo de tres cuartos hacia delante; en cuanto a poder ofensivo, no hay otro equipo como ellos

Ha dicho que el Racing es el favorito al ascenso, pero ¿de cara al domingo?

El Racing es muy fuerte en casa y lejos de su campo no lo es tanto. A día de hoy está líder, pero también tiene dos años atrás que no ha estado metido dentro de los dos primeros para subir, ha tenido que jugar playoff y eso le ha pesado un poco. Si no tiene esa capacidad para finalizar en las dos primeras plazas y subir directo, puede pesarle de cara al futuro. Todavía queda mucha Liga, la Segunda la puede ganar cualquiera y el Dépor es un equipo bastante solvente en su casa. Entonces, a día de hoy daría un ‘fifty-fifty’, pero un poco más favorito al Dépor porque juega en Riazor con su afición.