La regla que pone en duda la legalidad del gol de Griezmann que eliminó al Dépor... y que le benefició en Fuenlabrada
Hancko superó la línea marcada por el colegiado e invadió el espacio de la barrera del Deportivo durante el golpeo de falta

El Deportivo cayó con dignidad (0-1) en los octavos de final de la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid. El conjunto deportivista plantó cara al cuarto clasificado de Primera y octavo en la Champions League, pero una genialidad de Antoine Griezmann en un tiro libre desde la frontal desequilibró el duelo.
El golazo del francés subió al marcador, pero podría no haberlo hecho. No por la señalización de la infracción, un atropello evidente de Noubi a Johnny Cardoso —aunque el colegiado permitió que Sorloth rematase y luego rebobinó la jugada—. Sino porque en el procedimiento del saque de falta, el Atlético incurrió en una situación de dudosa legalidad que, como destacó José Ángel tras el partido, los propios jugadores del Dépor señalaron al colegiado, Ricardo De Burgos.
Durante los instantes previos al golpeo de Griezmann, su compañero Hancko se colocó a una distancia muy próxima a la barrera del Deportivo para ejercer como 'pantalla' y evitar que Germán Parreño pudiese ver bien el balón. La maniobra de distracción al portero está permitida, pero siempre que el jugador del equipo contrario respete al menos un metro de distancia con respecto a la barrera.
Así se especifica de manera evidente en la Regla 13.2 del Reglamento, referida al procedimiento de los tiros libres: "Cuando tres o más jugadores del equipo defensor formen una 'barrera', los jugadores del equipo atacante deberán guardar al menos 1 m (metro) de distancia con respecto a la 'barrera' hasta que el balón esté en juego".
Por las imágenes, parece evidente que Hancko no respetó la citada distancia, ya que en el momento del golpeo de Griezmann sobrepasó la línea vertical que el propio árbitro había pintado con espray. Sin embargo, el colegiado decidió hacer la vista gorda con la regla o bien no se percató de la circunstancia. Tampoco desde el VAR llamaron al árbitro vasco para indicarle la infracción, que hubiese supuesto la anulación del gol colchonero.

Un precedente 'favorable'
Lo cierto es que no es habitual ver cómo los colegiados aplican la citada regla y anulan goles de tiro libre. Para empezar, porque este tipo de tantos se producen cada vez con menos frecuencia. Pero el Deportivo sí tiene un precedente en este sentido en los últimos años.
Fue en Fuenlabrada, en noviembre del 2022, cuando el colegiado Ruiz Álvarez anuló el 0-1 del equipo madrileño al interpretar que Fer Ruiz se había posicionado en un lugar desde el que incumplía la norma en el lanzamiento de Sergio Cubero, que acabó en gol.
Más allá de esta jugada que el club coruñés vivió en carnes propias, el propio Comité Técnico de Árbitros (CTA) habló esta misma temporada sobre la aplicación de la regla 13.2. Fue en su contenido 'Tiempo de Revisión', en el que se repasan de manera didáctica varias de las acciones polémicas de Primera, Segunda y Liga F.
Curiosamente, el protagonista de la acción fue el propio Atlético de Madrid. "Un compañero del lanzador se encuentra en una posición cercana a la barrera pero sin interferirles. La distancia inicial es de aproximadamente un metro, como marca la norma. En el momento del golpeo, este jugador cambia la posición para situarse justo detrás de dicha barrera, sin generar ningún impacto a los jugadores que la forman, ni por contacto físico, ni por línea de visión. Al no existir ningún tipo de interferencia a los jugadores de la barrera, la acción es plenamente legal. El árbitro tomó la decisión correcta en el campo de dar el gol", explica el narrador sobre la diana de Julián Álvarez al Real Madrid.
La diferencia de la acción en el derbi madrileño y en el Deportivo-Atlético estuvo en que Hancko sí invadió el espacio de la barrera. No lo suficiente para los colegiados en el verde y para el árbitro de VAR.








