Un Deportivo inofensivo en desventaja y frágil con el viento a favor
Quinta vez que no logra el triunfo tras marcar primero, mientras que nunca ha sido capaz de remontar para ganar

Cinco jornadas son las que enlaza ya una tras otra el Deportivo sin conocer la victoria, aunque eso no quiere decir que el cuadro blanquiazul haya ido siempre a remolque en el marcador. De hecho, en esta serie que se remonta a principios de diciembre tras el batacazo frente al Castellón, Antonio Hidalgo y los suyos se las han arreglado para adelantarse en el luminoso hasta en tres ocasiones. El desenlace fue similar al de los otros dos: no hubo triunfo final para los herculinos.
Y es que en este momento de dudas y zozobra, el Dépor no está sabiendo ni siquiera aprovechar los golpes de fortuna que a veces el fútbol presenta en el camino. Contra Las Palmas fue capaz de marcar primero antes siquiera de haber hecho grandes méritos gracias a un gran gol de Villares precedido de una jugada mejorable por parte del portero rival. Lo que pasó después fue un monólogo canario, un penalti fallado y un ataque constante hasta ceder terreno. Un calco de lo que había sucedido ya contra el Castellón (1-3), donde el conjunto deportivista se encontró con el tanto de Yeremay después de un grave error orellut en salida de balón. Ante el Cádiz (2-2) los goles habían llegado también con cierta dosis de azar. Servían igualmente. Hasta que no sirvieron. Terminó igual, pero la historia no fue la misma, porque en esa ocasión el Dépor sí mereció más. Los caminos del balompié están lejos de ser matemáticos.
En las 21 jornadas que van de competición, el cuadro coruñés se ha puesto por delante en 14, pero en 5 no ha sido capaz de conservar esa ventaja. Antes ya le había sucedido frente al Eibar en Ipurua (1-1), curiosamente el inicio de la anterior racha de cinco sin ganar, y frente al Racing de Santander (2-1) en un partido que, como contra el Castellón, sufrió remontada completa para irse de vacío.
Es esa una medicina que el Dépor nunca ha sido capaz de recetarle a sus rivales. De los seis encuentros en los que empezó perdiendo, no fue capaz siquiera de salvar un punto en tres de ellos y nunca hasta ahora ha remontado para ganar.











