Nelson Oliveira no cambia: clave para ganar la Copa de la Liga en Portugal y expulsado por liarla con la grada
El que fuera delantero del Deportivo capitanea ahora al Vitoria de Guimaraes y fue protagonista de la final ante el Sporting Braga.

Han pasado doce años y ahora tiene 34, pero Nelson Oliveira demostró este fin de semana que hay cosas que nunca cambian. Como si de aquella noche de 2013 en Riazor se tratase, el que fuera delantero del Deportivo no pudo evitar liarla en un triunfo de su equipo. Aunque en esta ocasión el final fue mucho más feliz y seguro que él mismo piensa que la ocasión lo merecía.
El delantero portugués, gran promesa en su día cuando llegó a A Coruña, ha tenido una carrera lejos de las luces esperadas, pero vive actualmente uno de sus mejores momentos capitaneando al Vitoria de Guimaraes del también exdeportivista Lebedenko. Y hoy 'Os conquistadores' están de celebración después de levantar la Copa de la Liga, en la que se impusieron al Sporting Braga por 2-1.
En los minutos finales y ya desde la banda tras ser sustituido, Oliveira se encaró primero con el banquillo rival y después con la grada, en una escena similar a la que ocurrió en el estadio herculino, solo que en esta ocasión con la mano en las orejas en lugar de en la boca y, un detalle importante, dirigiéndose a la afición rival y no a la propia.
"Hay muchos profetas que hablan de fútbol, pero entienden poco y ni siquiera saben por qué bota el balón. La diferencia con el Sporting Braga se demostró aquí mismo, en el campo. Todo lo que dijeron esos expertos, ahora lo están comiendo". Así de contundente fue el atacante, que dejó claro que su reacción no fue fruto de un calentón.
Oliveira también tuvo tiempo para valorar el triunfo y la diferencia que supone ganar títulos con un equipo grande como el Benfica, o lo que ha vivido este fin de semana: "Con todo el respeto al Benfica, el club que me formó y donde pasé 10 años, pero la emoción que este título tiene para el club y la ciudad... es incomparable. Es indescriptible. La alegría que veo en la afición, la sensación es diferente. Esta gente vive al 500% para el club, en las buenas y en las malas. Se lo merecían hace mucho tiempo; es una afición digna de un gran club, y como un gran club, tenemos que estar en Europa, ganar copas, hacerlo de forma consecutiva. Para jugar en este club se necesita personalidad y un alma enorme".









