El blindaje de Riazor salta por los aires
Después del empate ante el Cádiz del pasado domingo el Deportivo concatena tres partidos en casa sin vencer

El efecto Riazor se diluye en la presente temporada con la terna de tropiezos consecutivos del Deportivo al amparo de su afición.
Los herculinos, que el pasado domingo no pasaron de un empate ante el Cádiz (2-2), han perdido gran parte del blindaje como locales que en la primera vuelta le han llevado incluso a comandar la tabla.
No en vano, en sus últimas tres apariciones en el municipal coruñés apenas ha conseguido un punto de nueve posibles contra adversarios sobre el papel asequibles: Castellón, Real Sociedad y Cádiz.
Después de un mes de noviembre impecable, con cinco triunfos seguidos y un pleno de quince puntos, la zozobra dio inicio en diciembre; concretamente el día 7 ante el Castellón en territorio herculino. A pesar de que los de Antonio Hidalgo lograron situarse por delante en el marcador gracias a un tanto de Yeremay Hernández en el minuto 32, la formación ‘orellut’ le dio la vuelta al marcador.
En un segundo acto para el olvido los de La Plana igualaban por medio de Doué en el minuto 64, para posteriormente imponer su ritmo más elevado en el tramo final, con aciertos de Brignani en el 79 y de Cipenga en el 84.
Apenas una semana después el Dépor hacía propósito de enmienda delante de su público contra un rival inexperto como la Real Sociedad B. El entorno herculino confiaba en una reacción inminente pero muy pronto se torcieron las cosas. El joven atacante ‘txuri-urdin’ Gorka Carrera aprovechaba un desajuste en la defensa coruñesa para encarar y batir a Germán Parreño en el minuto 34. Todavía con margen de corrección los deportivistas pusieron toda la carne en el asador, marrando oportunidades nítidas, para que finalmente los talentos donostiarras hicieran más sangre gracias a la definición de Balda en el minuto 76 y de Gorosabel en el 80.
El 0-3 final desató un sentimiento de frustración en el ambiente del coliseo coruñés, que expresó sus primeros signos de disconformidad hacia la gestión técnica de Hidalgo con pitidos.
Después de haberse ido al parón navideño tras sufrir una hipotermia en Andorra (1-0), la escuadra deportivista comenzaba el año deportivo 2026 en una fría noche frente al Cádiz con otro mazazo.
Aunque se colocó por delante en el marcador en dos ocasiones —merced a dos disparos con fortuna en sendos rebotes—, el desempeño defensivo de todo el bloque no fue ni mucho menos el óptimo y el Cádiz conseguía igualar en la recta final, ya con un Deportivo exhausto e incapaz de volver a crear peligro.
“La sensación es mala, amarga. Aquí solo vale meter goles, y cuando metes los mismos que el rival le dan un punto a cada uno; tuvimos mucho control y llegamos a la portería contraria. Después del segundo gol, debimos haber marcado el tercero, pero su portero lo evitó con dos buenas paradas”, resumía Antonio Hidalgo después de otro tropiezo como anfitrión que comienza a poner en tela de juicio su labor.
Y es que, pese a no rayar en la excelencia, la dinámica del Deportivo como local estaba siendo más que aceptable hasta el citado mes de diciembre.
En efecto, las siete primeras confrontaciones en Riazor se habían saldado con cuatro victorias —frente a Sporting de Gijón, Huesca, Cultural Leonesa y Ceuta— y tres empates —contra Burgos, Almería y Valladolid—.
Sin entrar a cuestionar la calidad en su juego, que en ocasiones distó mucho de ser la óptima, el Deportivo hacía valer su enorme pegada para y rigor defensivo para convertir su feudo en prácticamente inexpugnable.
Una condición que se ha visto vulnerada desde el pasado mes de diciembre, para preocupación de todo el club blanquiazul.
El Dépor, undécimo
Si echamos un vistazo a la clasificación como local, el Deportivo ha caído hasta una preocupante undécima posición, es decir, apenas firma números de media tabla cuando el objetivo marcado para la presente temporada es al menos el playoff de ascenso.
Los referidos 16 puntos alcanzados sobre 30 representan muy poco más del 50 por ciento de eficacia al amparo de su afición; un rédito a todas luces insuficiente para asentarse en la zona de ascenso directo. Equipos que ocupan las primeras plazas de la tabla como el Racing de Santander, Las Palmas, Almería o Castellón han sumado 20 unidades como anfitriones, marcando su territorio en la primera vuelta del campeonato liguero.
Llama poderosamente la atención que el conjunto que se ha mostrado más intratable en casa en el tramo discurrido de Liga sea un recién ascendido como el Ceuta. Contra todo pronóstico el Alfonso Murube se ha convertido en el fortín de la Liga Hypermotion, en donde la formación dirigida por José Juan Romero ha dejado escapar tan solo ocho puntos y ha logrado embolsarse un total de 22.
Esta regularidad en su feudo le ha valido al club caballa para escalar hasta la sexta posición, que a fin de curso le otorgaría una plaza en la promoción de ascenso. Otro club modesto, que ha comenzado la campaña con serias dudas como el Eibar ha sido capaz de reconducir su año en Ipurua, donde ha acumulado 21 puntos.
Curiosamente, la escuadra que más concesiones ha realizado en casa esta temporada a sus distintos contrincantes ha sido el Leganés, que apenas ha conseguido rescatar seis puntos de un total de 30 en Butarque —un hándicap que le ha impedido alzar el vuelo a un club que es decimosexto en la clasificación—.
Los dos últimos en la tabla, Zaragoza y Mirandés, han evidenciado una serie de carencias que les han guiado a los puestos de descenso. Realmente el club maño solo ha sumado ocho puntos en el Ibercaja Estadio, mientras que el exilio del Mirandés en Mendizorroza ha transformado por completo a un conjunto que el pasado ejercicio pugnaba por el ascenso y que en el presente apenas acumuló siete unidades ante sus aficionados.
El próximo en casa, el líder
En un mes de enero más exigente que nunca, con duelos directos ante los primeros clasificados de Segunda, el Deportivo recibirá la visita de un hueso como el Racing de Santander en su próxima aparición doméstica.
Ahora mismo, los blanquiazules deben concentrarse —dejando la Copa al margen— en dos salidas consecutivas que podrían marcar el devenir de los herculinos, frente al UD Las Palmas este sábado 10 a las 18.30 horas y contra el Almería el sábado 17 a las 21.00 horas.
Ante los santanderinos, el club coruñés manejará una oportunidad de congraciarse con sus seguidores, ávidos de la primera alegría del curso liguero en Riazor después del inesperado tropiezo con el Cádiz.
El encuentro contra los de José Alberto —actual líder de la categoría de plata— representará la oportunidad perfecta para recortar puntos respecto al liderato, así como también de tomarse cumplida revancha a la derrota experimentada en la primera vuelta en El Sardinero (2-1).
En aquella ocasión los deportivistas fueron capaces de adelantarse en el electrónico en el minuto 12 por medio de un autogol de Mantilla, si bien los de Hidalgo perdieron su renta con una diana de Facu González en el añadido del primer acto y con otro tanto de Jeremy en el 60. En un encuentro con esencia a derbi norteño, el Dépor tiene ante sí la compleja misión de recuperar parte del prestigio perdido como local en una recta de primera vuelta alarmante a todos los niveles.












