Luismi Cruz, luz entre tinieblas
El gaditano reapareció tras su lesión, dejó detalles positivos en un partido ya desmoronado y se presenta como una soplo de aire fresco de cara a la eliminatoria de Copa

La derrota ante la Real Sociedad B (3-0) dejó pocas certezas en Riazor, pero sí una noticia positiva. Luismi Cruz volvió a sentirse futbolista tras varias semanas de ausencia. El atacante gaditano reapareció en la segunda mitad, cuando el partido ya se desmoronaba, y su entrada no cambió el signo del encuentro, aunque sí dejó pequeños indicios de lo que el Deportivo ha echado de menos durante este tiempo.
El zurdo de El Puerto de Santa María ingresó al terreno de juego en el minuto 73, sustituyendo a Quagliata, uno de los mejores hasta el momento, en un contexto poco favorable. El Deportivo ya estaba inmerso en el caos, superado por la Real Sociedad B, y sin apenas herramientas para reaccionar. En ese escenario, cualquier intento de alterar el rumbo parecía condenado de antemano.
Aun así, el regreso del atacante no pasó inadvertido. En apenas unos minutos dejó un par de detalles de su calidad, especialmente en una acción pegada a la línea de fondo en la que mostró su capacidad para desequilibrar en espacios reducidos. No hubo incidencia real en el marcador ni en el desarrollo colectivo, pero sí una sensación reconocible. Con Luismi en el campo, el balón tuvo otro trato en algunos momentos.
Los números de su breve participación reflejan esa ligera intención. Firmó tres recuperaciones, dio un pase clave que acabó en remate de un compañero, recibió una falta y trató de asociarse con continuidad, además de intentar algún regate más. Todo ello, eso sí, dentro de un partido ya roto, sin estructura ni orden alrededor y que se acabó de descoser con el 0-2 tres minutos después de su entrada, lo que hizo imposible que su presencia tuviera un impacto mayor.
La reaparición del jugador gaditano llega después de un periodo de ausencia significativo. Luismi se retiró lesionado en el partido ante el Ceuta, con un problema en el isquiotibial de la pierna derecha, y desde entonces se perdió varios compromisos importantes. No estuvo en la visita a Albacete (0-2), tampoco en el partido de Copa en Sabadell (0-2) ni en el encuentro liguero ante el Castellón en Riazor (1-3). El Deportivo ganó en el Carlos Belmonte, pasó ronda en la Nova Creu Alta y recibió un revolcón en Riazor contra el cuadro orellut, pero más allá de los resultados, el Dépor no pudo contar en esos compromisos con un titular de alto nivel o un as bajo la manga en el banquillo
Antonio Hidalgo ya había avanzado en la rueda de prensa previa al partido que el jueves se ejercitó al mismo ritmo que sus compañeros. “Luismi entrenó prácticamente con normalidad, todo indica que va en buena evolución”, comentó el míster. El ex del Tenerife finalmente entró en la convocatoria y pudo sumar minutos frente a la Real B, cerrando así un proceso de recuperación que devuelve al equipo uno de sus futbolistas con mayor talento individual.
Porque, más allá de este regreso discreto, el valor de Luismi Cruz se mide a largo plazo. Durante buena parte de la temporada fue uno de los jugadores más destacados del equipo, sobre todo cuando pudo actuar con mayor libertad. Partiendo desde la banda derecha, pero moviéndose hacia dentro como un mediapunta, ofreció su mejor versión en partidos como los disputados ante el Mirandés o el Huesca. Frente al conjunto burgalés firmó dos goles y ante el equipo aragonés también fue decisivo filtrando pases y dando continuidad al juego ofensivo.
En un Deportivo que atraviesa un momento delicado, con dos derrotas consecutivas en casa y un rendimiento irregular incluso en el tramo en el que sí llegaron victorias, recuperar ese perfil es una buena noticia. El vaso está lejos de estar medio lleno, pero dentro de lo que queda hay un nombre que puede ayudar a recuperar mecanismos perdidos. El futbolista de El Puerto de Santa María es capaz de pedir el balón, de retenerlo sin que le queme, de asociarse y de ofrecer soluciones cuando el equipo se atasca.
Si el Deportivo consigue volver a tener un buen Luismi, el rendimiento colectivo dará un paso adelante. No como solución inmediata ni como salvavidas milagroso, pero sí como una pieza que puede devolver cierta fluidez a un equipo que la ha perdido.
La Copa para sumar minutos
Su regreso también adquiere relevancia mirando al calendario inmediato. El martes, Riazor acogerá el partido de Copa del Rey ante el Mallorca, correspondiente a los dieciseisavos de final. Un rival de Primera División y un contexto en el que, tal y como explicó Antonio Hidalgo en rueda de prensa, la prioridad sigue siendo el siguiente compromiso liguero ante el Andorra. “Sabemos el recorrido que podemos tener en la Copa, la hay que afrontar con toda la entereza. La Liga es nuestra competición”, aseguró el técnico. Todo apunta a un once con rotaciones, con jugadores menos cargados de minutos y presencia de futbolistas menos habituales, como en las dos rondas anteriores.
En ese escenario, el zurdo gaditano aparece como una de las opciones con más sentido para sumar tiempo de juego, recuperar ritmo competitivo y volver a sentirse protagonista. El partido de Copa puede ser un paso más en su puesta a punto y, quizá, el inicio de un regreso más completo. En un Deportivo que busca claridad, un futbolista así es luz entre tinieblas.



























