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Champi Muros
Dépor

Champi Muros: "Si ascendemos a Primera voy a convencer a algún jugador del Dépor para que se tire a la ría de Muros conmigo"

Uno de los creadores de contenido de humor de moda en Galicia repasa su relación con el mundo del deporte

Santiago Caamaño Martínez (Muros, 1993) se ha convertido en uno de los creadores de contenido de humor por excelencia en Galicia. Más conocido como "Champi Muros", acumula más de 800.000 seguidores en redes sociales, donde además de hacer reír, intenta concienciar de temas sociales, siempre con su particular ingenio. Deportivista desde que tiene uso de razón, celebró el ascenso de 2024 junto a la plantilla sobre el césped y no se pierde un partido de su equipo por más que tampoco disponga de mucho tiempo libre, enfrascado en todo tipo de proyectos. 

Menuda agenda tan apretada tiene. No para.

La verdad que es una locura. Quién me mandaría abrir un negocio, pero bueno...

¿Ha entrado en el mundo del emprendimiento?

Estoy en proceso. Voy a abrir una parrillada en Noia el día 18 y es una locura. Pero bueno, bien. Unos se van para Andorra y yo voy y abro una parrillada.

Es que he visto un vídeo en el que dijo que, pase lo que pase, nunca se iría de Muros y que no existe cantidad de dinero que le mueva de casa. Lo está cumpliendo. 

Correcto. Y sigo pensando lo mismo, por eso monté la parrillada aquí en Noia, que es donde vivo actualmente. Está a 30 kilómetros de Muros, pero de la zona de aquí no me mueve nadie. No hay dinero que me quite de Galicia.

¿Cuánto le ha cambiado la vida a Santiago Caamaño desde la llegada de Champi Muros?

Una locura, una barbaridad. Mi vida ha cambiado totalmente desde hace un año y medio para aquí. Es una vida totalmente diferente. Todavía estoy acostumbrándome, tratándome mucho psicológicamente, voy a la psicóloga cada quince días para gestionar estos cambios. De ser una persona normal, de un pueblo como Muros, a ir a cualquier lado y que te conozca muchísima gente. Se hace raro, pero bueno, no lo llevo mal. Lo llevo bien entre comillas, quitando días sueltos, pero es algo que me apasiona y que el día que quiera dejar de hacerlo, lo dejo de hacer y ya está. Esto es muy rápido, así que estoy aprendiendo a disfrutar de algo que podía ser muy agobiante.

¿En qué se parece y en qué se diferencian la persona y el personaje?

El personaje y la persona fue lo que más me costó, a nivel de trabajarlo psicológicamente, el saber diferenciar a la persona del personaje. Porque Santi y Champi son muy parecidos, realmente, pero hay muchos matices en los que tuve que aprender a diferenciarlos. Por ejemplo, Santi es una persona que quiere mucho a Champi, pero que no quiere ser como él. Es raro decirlo así, pero al final Champi es una persona que, aunque tiene una conciencia social importante, pasa más de todo. Es mucho más impulsivo y no mide muchas veces las palabras. Y Santi es una persona que piensa más las cosas y que preferiría ser más anónima de lo que le gusta a Champi. Pero bueno, son muy parecidos. Al final tienen los mismos valores, que es lo que yo creo que marca a mi personaje. La diferencia principal es que Santi igual piensa un poco más las cosas que Champi.

Lleva a Muros, a su tierra, en su nombre allá donde va, pero lo de Champi… ¿De dónde sale?

Champi me lo llaman desde muy pequeño. Yo siempre tengo el chiste, que la gente se mea, pero que puede venir de ahí, de que a mí con cinco años me operaron de fimosis. Igual el Champi viene de ahí… (risas), pero no lo puedo decir al cien por cien. Y Muros porque estoy orgulloso de donde vengo y así mi pueblo siempre viene conmigo cuando voy por ahí a cualquier evento. 

Champi Muros
Champi Muros
Cedida

Se ha convertido en uno de los humoristas gallegos por excelencia. Queda poca gente que no sepa quién es Champi Muros.

Sí, la verdad que va todo tan rápido que yo a veces me doy cuenta de lo que estoy generando a nivel repercusión cuando salgo de aquí. Cuando voy a A Coruña, a Vigo, a Zamora, a León, a Madrid... Ahí es cuando me doy cuenta de que esto es mucho más grave de lo que yo pienso. Creo que aún no asimilé del todo quién es Champi Muros. En Tenerife, por ejemplo, fui de vacaciones y todo el mundo pitándome, me paraban… Incluso cuando fui a grabar a Ámsterdam, los españoles que había me conocían todos. Ahí es cuando te das cuenta de la magnitud de todo esto, que al final se magnifica mucho y llegas a muchos lados.

A toda es gente le gusta mucho verle saltar al agua independientemente de la estación del año, esos vídeos se volvieron muy virales. Coger un resfriado nunca le importó. 

La verdad que cogí muchos y yo creo que ya soy inmune. Tengo ahí el ‘moquillo’ siempre colgando y los ojos llorando, pero ya viene de serie (risas). Entonces ya no sé cuándo es por el agua y cuándo no.

Santi y Champi son muy parecidos, pero hay muchos matices en los que tuve que aprender a diferenciarlos"

En una vida tan ocupada como la suya, ¿queda sitio para el deporte?

Estuve yendo al gimnasio durante dos meses seguidos prácticamente todos los días, descansaba uno a la semana, y comiendo sano, pero una vez que paré por vacaciones no supe volver. Pero sí que me gusta el deporte y me gusta jugar al fútbol sala. Debería hacer más deporte, es una cuenta pendiente que tengo, ya por salud.

En muchos de sus vídeos sale luciendo la camiseta del Deportivo.

Yo ya nací del Dépor. Mi primer partido en Riazor fue cuando tenía tres años. En mi infancia siempre tenía camisetas del Dépor puestas. Siempre fue mi pasión. Y de hecho, yo antes veía mucho fútbol y ahora puedo decir que solo veo el Dépor. Veo todos los partidos: pretemporada, Copa del Rey… todos. Pero no suelo ver nada más que el Dépor.

¿Y va a Riazor?

Siempre que puedo. Esta temporada pude ir a cuatro partidos. Una de las cosas que llegué a conocer con mi psicóloga es que cuando tengo algún tipo de ansiedad o tengo problemas con lo único que desconecto al cien por cien es en Riazor. Durante el partido desconecto, siempre se me olvida todo lo que está pasando y me centro en el partido. En disfrutarlo o sufrirlo, depende del partido (risas).

Bueno, de momento este año están dejando disfrutar.

Este año están dejando disfrutar bastante, sí.

Usted es del 93, por lo que ya había nacido en todos los títulos del Deportivo, pero era muy pequeño. ¿Cuál es su mejor y su peor recuerdo con el equipo?

El peor recuerdo que tengo es el descenso contra el Valencia. Estaba en Riazor y es el primer día de mi vida que lloré desconsolado. Nunca, ni con cosas muy grandes que me han pasado en mi vida lloré tan desconsolado como el día del descenso contra el Valencia. Es el peor recuerdo que tengo con diferencia, incluso peor que el partido contra el Mallorca, que es un momento muy difícil también. Y el mejor recuerdo que tengo... A ver, yo recuerdo cuando ganamos la Liga. No estaba en Riazor, estaba en Muros, en la plaza, me acuerdo perfectamente, pero tenía siete años. El último ascenso a Segunda, después de tantos años comiendo mierda de descensos, no ascensos, playoffs… fue para mí un sueño hecho realidad. Pude vivirlo en el césped, que me vinieron a buscar los jugadores para celebrarlo con ellos en el campo. Y ese es el recuerdo más bonito. 

Que vayan a buscarle para llevarle con ellos al césped tiene que ser algo increíble. ¿Tiene trato con algún jugador en especial? 

Tengo buena relación con muchos. Trato muy cercano igual tenía con Hugo Rama, que ahora ya no está. Me llevaba muy bien con Lucas… Ahora mismo, por ejemplo, tengo una comida pendiente con Gragera. Me regaló su camiseta y hablamos bastante. Es alguien con el que conecté bastante y creo que ahí puede salir una amistad buena. Luismi me habla mucho, Mario Soriano siempre que le mando algún mensaje tiene algunas palabras buenas. Con José Ángel incluso me habló su representante ayer para grabar algo juntos. Yo creo que el 90% de la plantilla me sigue y me conoce, sí que es verdad que con un trato cordial, porque amistad no hice así con ninguno, pero porque tampoco hubo nunca mucho tiempo para estar. Si les veo por la calle charlamos un rato, comparto peluquería con algunos…

En la peluquería sí que pasan tiempo.

(risas). Ahí estamos de charla y nos reímos mucho. Tenía pendiente una barbacoa con Mella y con Hugo.

Ni con cosas muy grandes que me han pasado en mi vida lloré tan desconsolado como el día del descenso contra el Valencia"

Todavía estamos en diciembre, pero el Dépor es líder de Segunda División y se respira ilusión. Aún así la afición es exigente.

Que se esté cuestionando a un entrenador yendo de líder me parece muy del Dépor (risas). No nos vale nada. Sí que es verdad que no hay un juego fluido, pero no hay que ser siempre el Barça de Guardiola. Yo creo que el Barça de Guardiola hizo mucho daño al fútbol en general, porque yo creo que todo el mundo quiere jugar así, pero, aunque no estemos haciendo un juego supervistoso, los resultados están ahí. En defensa estamos siendo muy fuertes y a partir de ahí se pierde el resto. Arriba tenemos pólvora que en cualquier momento, en un partido malo, tienes jugadores que simplemente con una jugada te rompen un partido. La línea debe de ser esta, no creo que haya que buscar mucho más, hay que ir al resultadismo cien por cien. Está demostrado en el pasado que lo que funciona es el resultadismo. El entrenador tampoco hace mucho ruido, se dedica a trabajar y la verdad que yo creo que es el objetivo.

Mentalmente quizás sea complicado aguantar la presión de una afición que pide más. En muchas ocasiones, y cada vez más, los jugadores han reivindicado la importancia de Joaquín Sorribas, psicólogo del club, una faceta a la que usted también le da mucha importancia.

Sí, además, conozco a Sorribas. Es algo que ahora en el fútbol está haciendo falta, y yo creo que se prioriza la salud mental en todos los aspectos de la vida, que es lo más importante. En el fútbol, que es un mundo que igual la élite siempre estaba vista como que todo es bonito, es importante que se haga visible la figura de una persona como un psicólogo, que está detrás de ellos y que les ayuda. También es importante para la sociedad en general. Por ejemplo, aquí en Noia el equipo de fútbol sala que yo ayudo a patrocinar, un equipo más pequeñito, en la máxima categoría nacional de fútbol sala, tienen un psicólogo que siempre está con ellos. Que se empiece a implementar la figura del psicólogo, no como un servicio más del club, sino como algo importante y fundamental, ayuda a que la gente que lo sigue piense: “Pues igual es importante. Si a mis ídolos les ayuda, a lo mejor a mí también me ayuda”.

Al final es una situación bastante similar. Ellos son juzgados continuamente por el nivel que dan o por su físico, y usted lidia con miles de comentarios cada día en las redes sociales, que en ocasiones supongo que recibirá alguno desagradable.

Lo peor de las redes sociales es hacer caso a todo lo que ves, porque al final hay odio visceral, odio gratuito, que no tiene una explicación. Hay gente que odia por odiar, es decir, que te odia porque sí y punto. No pidas explicaciones ni las busques porque no las hay, eso es lo peor, y hacer caso a todo lo que dicen. En las redes sociales puedes filtrar y quedarte con lo bueno, y decir: “Mira cuánto cariño recibo”. Aun así, las críticas a mí me afectan un montón y me seguirán afectando. Las redes sociales son buenas, bien utilizadas, si no pueden ser un demonio.

Aunque sea deportivista ha hecho vídeos de humor con los piques Dépor-Celta. No sé si esto le ha generado algún tipo de conflicto o la gente lo entiende.

La gente lo entiende. De hecho, siempre digo que estamos tan igualados, la rivalidad es tan grande, que al final tengo el mismo porcentaje de seguidores en Vigo que en A Coruña. Es una locura. Quitando casos muy puntuales, que alguien te puede insultar, yo creo que al hacerme más conocido sí que es verdad que bajé un poco el ritmo del vacile, igual insano, que podía hacer antes con Vigo. E incluso eso puede afectar más a la gente del Dépor, que me dice: “No les has dado caña a los de Vigo”. Pero en general, en Vigo me quieren bien y en A Coruña noto muchísimo cariño. Me sienten de los suyos, que al final es lo que soy. Yo nunca tapo de dónde soy. Fui a hacer una promoción a Vigo con los tenis del Dépor. Sí que es verdad que me calmé un poco con la edad. Vas madurando, aparte de ir siendo más conocido. La rivalidad sana es bonita. “Vigo no, Vigo no, Vigo no” lo cantaré siempre, pero igual que ellos cantarán “A Coruña no sé qué”. Lo bonito es que llegue el derbi y ver las terrazas de A Coruña con gente del Celta y del Dépor sin que tenga ningún tipo de represalia. El vacile sano, para mí, es lo que debe ser una rivalidad.

Si finalmente el Dépor logra el ascenso a Primera División, Champi Muros algo loco tiene que hacer.

Cien por cien. Para el mítico vídeo que me tiro al agua con ropa voy a convencer a algún jugador para que se tire conmigo con la camiseta del Dépor en el puerto de Muros, y espero que sea más de uno. Los voy a convencer durante la temporada. Se animan seguro.