Catorce años de gafe copero del Dépor
El equipo blanquiazul tiene la oportunidad ante el Sabadell de superar dos eliminatorias de la Copa del Rey en una misma edición, algo que no consigue desde la 2011-12

El Deportivo afronta este jueves la ocasión de romper un maleficio que se prolonga desde hace catorce años: superar dos rondas en la Copa del Rey. El equipo coruñés visita al Sabadell en la Nova Creu Alta con la opción de alcanzar su tercera eliminatoria en una misma edición, algo que no logra desde la campaña 2011-12. Entonces avanzó ante Girona y Alcoyano antes de caer en dieciseisavos, a doble partido, frente al Levante.
El conjunto dirigido por Antonio Hidalgo llega en pleno impulso liguero. Marcha líder de Segunda División, empatado a puntos con el Racing de Santander, después de cinco victorias seguidas. Y ya resolvió su estreno copero con un 1-5 ante el Sámano, rival de la zona baja de Segunda Federación, en un duelo que solo se le complicó por momentos antes de sentenciar en el tramo final.
El escenario parece propicio para romper la mala racha, aunque delante estará un Sabadell de Primera Federación que atravesaba el campeonato liguero sin derrotas hasta el pasado fin de semana, cuando perdió por 2-0 frente al Europa. De hecho, era el único equipo invicto en las tres principales categorías de las grandes ligas europeas.
Pese a ello, el Deportivo aterrizará en Sabadell con un historial reciente más que mejorable en la Copa. También cabe recalcar que el formato de la Copa del Rey, modificado varias veces en los últimos tiempos, no favorece a los clubes de categorías inferiores, emparejados de inicio con rivales superiores, algo que penalizó al Dépor durante sus cursos en Primera Federación. Aun así, el problema no se limita a esos años. También durante años en Primera y Segunda División, con sorteos teóricamente más benévolos, fue incapaz de superar dos fases consecutivas. La última vez que lo consiguió fue en la 2011-12.
Aquel Dépor del récord de puntos en Segunda arrancó su recorrido copero con una goleada al Girona (5-1) en una eliminatoria a partido único, con un recordado póquer de Lassad. En la siguiente ronda, ya en Riazor, doblegó al Alcoyano (2-1) con tantos de Juan Domínguez y Riki para los locales y de Gato para los visitantes. El equipo de José Luis Oltra se topó después con el Levante, de Primera, en unos dieciseisavos que se disputaban a ida y vuelta. En Riazor venció por 3-1, con un gol de Pablo Álvarez y un doblete de Saúl, uno de sus tantos de bellísima factura. Pero en el partido de vuelta el Levante empató la eliminatoria con los tantos de El Zhar, Ballesteros y Rubén Suárez, y en la prórroga Arouna Koné firmó el 4-1 que dejó fuera al Dépor.
Camino reciente sin apenas alegrías
Desde entonces, su camino en Copa es un quiero y no puedo. En las trece campañas posteriores cayó en la primera eliminatoria en seis ocasiones y en la segunda en otras siete, en varios casos contra equipos de menor categoría.
En la 2012-13, ya en Primera, el Deportivo entró directamente en dieciseisavos. Se cruzó con el Mallorca y quedó eliminado por la antigua norma del valor doble de los goles fuera: 1-1 en Riazor y 0-0 en Son Moix. En la 2013-14, de nuevo en Segunda y con Fernando Vázquez al mando, superó una ronda ante el Córdoba en un partido marcado por la presencia masiva de canteranos como Quique Fornos, Dani Iglesias, Uxío Marcos o Deak. La clasificación llegó tras una tanda de 28 penaltis, la más larga del Dépor en partido oficial. En la siguiente fase perdió 2-0 ante el Jaén, también de Segunda, con tantos de Servando y Espinosa.
Las cuatro campañas posteriores compitió en Primera y entró siempre en dieciseisavos. Solo salió adelante una vez en un duelo entre equipos de la misma categoría: en la 2016-17 ante el Betis (1-0 en el Benito Villamarín y 3-0 en Riazor). Después, el Alavés lo eliminó en octavos por la regla del gol fuera, con un 2-2 en A Coruña y un 1-1 en Vitoria. En la 2014-15 había caído ante el Málaga tras un 4-1 en La Rosaleda que sucedió al 1-1 de la ida. En la 2017-18, ya en su último año en Primera, quedó fuera frente a Las Palmas pese a ganar 2-3 en la vuelta, ya que el 1-4 de la ida con doblete del exdeportivista Momo había sido decisivo. La eliminación más amarga de ese ciclo se produjo en la 2015-16. El Dépor de Víctor Sánchez del Amo superó al Llagostera, de Segunda, pero se desplomó ante el Mirandés, otro equipo de plata, tras el 1-1 en Anduva. El Dépor cayó con justicia en Riazor (0-3) frente al equipo de Carlos Terrazas.
Tras el descenso de la máxima categoría en 2018, el panorama no mejoró. En la 2018-19, el año del ascenso frustrado en Mallorca, el Deportivo cayó en su estreno copero contra el Zaragoza (2-1), con goles de Papu y Pombo que neutralizaron el tanto de Fede Cartabia. En la 2019-20, antes del descenso a Segunda B, venció 0-2 al Illueca, de Tercera, pero cayó frente a Unionistas, de Segunda B, en la tanda de penaltis (1-1).
Durante las cuatro campañas en la tercera categoría alcanzó la segunda ronda en tres de ellas, pero siempre cedió ante un rival de superior división. En la 2020-21 superó a El Ejido (1-0) y perdió contra el Alavés en casa (0-1). En la 2021-22 derrotó al UCAM Murcia (3-4), con el primer gol de Yeremay con el primer equipo, pero Osasuna lo eliminó en Riazor (1-2). El golpe más duro llegó en la 2022-23, con el 2-0 en Guijuelo que supuso su adiós inmediato al torneo, el día del debut de Dani Barcia. En la 2023-24 superó al Covadonga (3-1 en la prórroga) y cayó también en el tiempo extra ante el Tenerife (2-3), con estreno y gol de Kevin Sánchez.

El gafe se acentuó la pasada campaña, ya de nuevo en Segunda. Exento en la primera ronda, el Dépor cayó en la segunda ante el Ourense CF de Pablo López: 1-0 en O Couto, con el canterano Jairo Noriega en el bando rival.
Al Deportivo le queda, por tanto, un reto tan simple en apariencia como esquivo en la práctica: encadenar dos buenas eliminatorias en la Copa. Lo persigue desde hace catorce años y lo intenta ahora con un equipo en forma y con un técnico que conoce la Nova Creu Alta. Si el Dépor quiere romper de una vez el círculo vicioso que arrastra, el duelo ante el Sabadell parece una oportunidad inmejorable para hacerlo.


























