Antonio Hidalgo y el dilema de las 72 horas en la Nova Creu Alta
El Deportivo no tendrá ni tres días de descanso desde el final del duelo de Copa ante el Sabadell y el de Liga con el Castellón

Una de las conversaciones más recurrentes en los últimos años en el mundo del fútbol es la dureza del calendario, cómo afecta al descanso de los jugadores y, por lo tanto, la forma en que eso impacta en el espectáculo. A menudo, por supuesto, estos conflictos se centran en las grandes competiciones de élite, con el foco puesto en la Champions, el recién renovado Mundial de Clubes o las citas de selecciones como el próximo Mundial. El problema es tan evidente como difícil es la solución para quienes argumentan que reducir partidos supondría también reducir el pastel económico a repartir. Y nadie quiere quedarse sin trozo. Aunque este argumento en ocasiones se cae, al menos por parte de quienes organizan la competición, con situaciones como la que el Deportivo y el Sabadell van a vivir esta semana con motivo de la Copa del Rey.
La Federación Internacional de Asociaciones de Futbolistas Profesionales (FIFPRO) recomienda, prácticamente exige, un descanso mínimo de 72 horas entre partidos. Desde que el Dépor termine su duelo de este jueves en la Nova Creu Alta, sobre las 21.00h siempre en un escenario sin prórroga y penaltis, hasta que arranque su enfrentamiento de Liga con el Castellón el próximo domingo (18.30h), no se habrán alcanzado siquiera las 70 horas. Y eso sin tener en cuenta que la expedición blanquiazul tendrá que cruzar la península a lo ancho para regresar a A Coruña.
“Lo del calendario habría que mirarlo”, apuntaba hace unas semanas Antonio Hidalgo cuando se conoció el horario de su regreso a Sabadell. Un horario para el que ni siquiera existe la coartada de la poca flexibilidad que marcan las competiciones. El conjunto arlequinado disputó su partido liguero de la última jornada el pasado viernes frente al Europa, mientras que el Dépor jugó el sábado en el Carlos Belmonte. El duelo con el Castellón lleva puesto desde principios de noviembre y, en el caso del equipo catalán, no tenía agendado el suyo de la siguiente fecha ante el Ibiza… que ha acabado siendo fijado el domingo a las 16.00 horas. Al menos en aquel momento, el técnico blanquiazul no había recibido explicaciones sobre por qué el partido de Copa no se había colocado el miércoles. De hecho, inicialmente se iba a jugar el jueves a las 21.00 horas, aunque finalmente se adelantó por petición de la televisión catalana.
19 jugadores disponibles
Las cartas que el preparador blanquiazul tiene para solventar estos dos encuentros en menos de tres días son además reducidas. La primera plantilla del Dépor cuenta con 23 jugadores, aunque Rubén lleva dorsal del filial, algo clave para este tipo de rotaciones en las que no puedes tener a más de cuatro jugadores del segundo equipo sobre el campo. Y solo 19 disponibles por las lesiones de Ximo Navarro, Escudero, Luismi Cruz y Bachmann. De esta forma, y aunque es evidente que Hidalgo tirará de la cantera para no sobrecargar de minutos sus piezas más importantes, el rompecabezas que se le presenta al técnico es mayúsculo, tanto por efectivos, como también por futbolistas entre los que se difumina más la línea entre titular y suplente
- Defensa en cuadro. La mayor preocupación se centra en dosificar a los jugadores de la línea defensiva. Teniendo claro que Eric Puerto ocupará la portería, ahora mismo hay únicamente cinco defensas de primer equipo aptos para jugar. Con el asterisco además de que Lucas Noubi viene de sufrir un fuerte golpe en el hombro que no le impidió estar en el banquillo ante el Albacete, pero con el que no se quieren correr riesgos. Loureiro lo ha jugado todo hasta el momento y Quagliata no tiene descanso desde la lesión de Escudero, mientras que Barcia y Comas se reparten minutos en la otra vacante. La entrada de Rubén López como lateral izquierdo, algo que ya sucedió ante el Sámano, parece clara, y probablemente sea también la oportunidad para un Samu que no pudo jugar esa primera ronda por sanción. Para el resto de puestos, Hidalgo tendrá que sacar el Excel y repartir bien los minutos para no exigir demasiado a una línea que debe estar fresca para el domingo.
- ¿Qué es Patiño? En el centro del campo, la reciente consolidación de José Ángel en el once, recién recuperado de su pubalgia, recomienda no cargarlo de minutos, lo que le abrirá la puerta a Gragera. Más expectación hay en su acompañante. Villares ha sido indiscutible hasta el momento, pero el paso adelante de Patiño en Albacete obliga a no descartarlo para que repita ante el Castellón. La elección y el reparto que haga el entrenador deportivista en esta posición dará pistas sobre los enteros que ha subido el centrocampista inglés en su estatus.
- Mulattieri, Herrera, ¿y? Algo similar sucede con la irrupción de Stoichkov en la punta de ataque. El andaluz ha respondido con goles a la confianza de Hidalgo y en el Belmonte presentó su candidatura para seguir siendo el nueve del equipo. Sin Luismi, con Eddahchouri marcando en cada balón que toca y Mulattieri necesitado de recuperar sensaciones, el reto para el técnico es encajarlo todo con el objetivo, por supuesto, de darle descanso a Yeremay, Mario Soriano y Mella. Los tres ‘bajitos’ están siendo de nuevo el motor del cuadro herculino y por su frescura pasan buena parte de las opciones de mantener la buena racha en liga frente al cuadro orellut. Cristian Herrera será una de las respuestas y se espera que el fabrilista Fabi, que se estrenó en la primera ronda, vuelva a tener minutos.























