El duelo sin arietes lo ganó Stoichkov
Antonio Hidalgo y Alberto González apostaron por dos onces sin delantero centro nato, pero el atacante andaluz respondió con el 0-1

El delantero que no es ‘9’ se ha convertido, a punto de entrar en diciembre, en el ‘9’ del Deportivo. Llegaba el equipo al Carlos Belmonte y Antonio Hidalgo apostó por primera vez esta temporada por un once carente de un ariete de manual.
Ante el Ceuta, seis días antes, Samuele Mulattieri no había aprovechado la ausencia de Zakaria Eddahchouri. Algo que sí hizo Stoichkov entrando desde el banquillo por el italiano. La consecuencia fue el premio para el andaluz, que irrumpió en el once para medirse a un Albacete en el que, curiosamente, Alberto González también realizó el mismo movimiento.
Con Higinio Marín acumulando días de baja entre las tarjetas rojas y sus problemas físicos, el técnico andaluz se quedó con una solución muy similar a la que ejecutó su homólogo del banco deportivista. El rendimiento de Jefté Betancor, reclutado del fútbol griego este verano, no termina de convencer. Mientras, Dani Escriche aporta tanta brega como poco gol. Ante esta tesitura, el preparador del Alba tiró por la calle de en medio: sin delantero centro nato y con Antonio Puertas, extremo pero uno de sus futbolistas con más gol, lo más próximo posible al remate.
Buscaba sorprender González, pues el Albacete es uno de los equipos más centradores de la categoría, con laterales largos, dos extremos a pie natural, puntas dominantes en lo físico y grandes llegadores de segunda línea. Sin embargo, fue el Deportivo el que ganó la partida de los equipos sin ‘9’.
Completo
Lo hizo a partir de su control de balón para frenar las embestidas del combinado manchego y, a la vez, su veneno para atacar el espacio. Clave en ambas facetas resultó Stoichkov, un ariete que no llegó a ser ‘falso 9’ pero sí un delantero centro muy móvil. Capaz de caer a banda para dar continuidad a los ataques, acudir al apoyo para mezclar entre el arsenal de centrocampistas y ser, también, ejecutor. Principio y final del Deportivo.
El futbolista cedido por el Granada se inventó de la nada una ocasión que acabó con David Mella delante de Mariño, pero desperdiciando una clara situación de remate por exceso de prudencia. El andaluz cayó a banda para recibir un envío en largo de Loureiro, ganarle la posición a Vallejo con el cuerpo y, mientras pugnaba, domesticar el balón y ponérselo en ventaja a los metros libres a espalda de la defensa rival. El teense prefirió buscar a Yeremay —sin acierto— antes que atreverse a rematar.
Poco después, Stoichkov interpretó a la perfección la conducción del ‘11’ del Deportivo, que se quedó un balón de Comas, salió de la presión y abrió hacia Mario Soriano en el costado derecho. La recepción del madrileño acostado a banda fue la señal para que el ‘22’ del Deportivo, también caído a la diestro, cortase hacia dentro mientras Yeremay lo hacía en dirección exterior, cruzándose y llevándose la atención de Vallejo, al que el Joker superó con un pase filtrado. De los 22 jugadores que estaban en el campo, Soriano era uno de los pocos el talento para darlo con esa precisión y quizá el único con capacidad para imaginarlo.
El balón cayó directamente en la bota derecha de Stoichkov, que se acomodó con facilidad, haciendo más simple la acción de lo que parecía, y rematando con la izquierda a gol.
Puntualidad
Fue el único remate de Stoichkov. Suficiente. No fue capaz de conectar el andaluz los innumerables centros del Deportivo, que respondió a un equipo muy prolífico en ese tipo de acciones con su propia medicina. Según Opta, el cuadro de Hidalgo certificó 15 centros y solo tres fueron rematados, uno más que los que logró acertar el Albacete, que envió los mismos balones hacia sus posibles rematadores, aunque con todavía menos acierto.
Así, en un duelo sin ‘9’ y, por lo tanto, sin grandes rematadores, ganó Stoichkov. No es dominante en ese tipo de envíos desde la banda el delantero de San Roque, que sin embargo maneja otras virtudes para encontrar el gol. No mienten sus números históricos, que dictaminan una evidente facilidad para ver portería. Aunque lo cierto es que desde su traspaso al Alavés y su inconsistencia en Primera, había perdido parte de ese veneno. No lo tuvo en Vitoria y tampoco en Granada, club que apostó por él durante el pasado mes de enero para paliar la salida de Myrto Uzuni.
272 días llevaba sin marcar Stoichkov hasta que vio puerta ante el Sámano, en Copa del Rey. Aquello fue el 30 de octubre, hace exactamente un mes. Lo fortuito del gol —con error del portero—, la poca trascendencia —era el 1-5— y la entidad del rival —de Segunda Federación— quizá no dejaba entrever que esa diana era un punto y final definitivo. Porque desde entonces, el gaditano ya ha materializado dos dianas más. Suma más goles en estos últimos 30 días que en los 515 precedentes.
No habló al final del choque Stoichkov, pero sí lo hizo José Ángel Jurado, que tuvo un guiño con su compañero. “Yo me siento cómodo. Voy cogiendo cada vez más ritmo. Pero lo importante es el equipo. Ahora me está tocando a mí y otra vez a otros. Tenemos una competitividad buena y hoy se ha podido ver: ha salido Stoichkov y ha marcado el gol que ha abierto la lata”, apuntó el mediocentro, sabedor de lo importante que es el ‘9’ del Deportivo acumule confianza.























