‘Zakariano’, la sociedad más productiva del Dépor
Zaka y Soriano han participado conjuntamente —como asistente o goleador— en cuatro de los 24 goles que suma el conjunto coruñés y ninguna otra dupla se acerca a los números de esta conexión

Que si la BBC, que si la MSN… En el fútbol moderno se han inventado infinidad de acrónimos, apodos y demás alias para denominar tridentes formados por estrellas. Pero ya va siendo hora de trastear un poco con el concepto y aplicar esa lógica al Deportivo. Porque en Riazor ha surgido una conexión que, sin ser un trío galáctico, sí está marcando diferencias: Zakaria Eddahchouri y Mario Soriano. O, si también se quiere jugar un poco con las letras, ‘Zakariano’, la mezcla de Zaka y Soriano. El nombre, a falta de mejores ideas, es lo de menos. Lo importante es la sintonía que han encontrado sobre el césped y que los convierte en la sociedad más productiva del Dépor 2025-26.
Ambos han participado conjuntamente —como asistente o goleador— en cuatro de los 24 goles que suma el conjunto coruñés (16,7%). Ninguna otra dupla blanquiazul se acerca. Y el equilibrio en esta sociedad, además, es absoluto: dos goles y dos asistencias cada uno.
En el último partido ante la Cultural Leonesa (3-0), el 2-0 llevó la firma de Soriano tras una asistencia de Zaka, el mismo orden en que se abrió la temporada. Una manera del delantero neerlandés de devolver los servicios que su compañero le había prestado antes. Así igualaron fuerzas en una relación que se alimenta de la precisión del mediapunta y del olfato del atacante.
Por detrás, solo Zaka y Luismi Cruz repiten como pareja que ha generado conjuntamente más de un gol, con dos conexiones en lo que va de curso. El resto de sociedades blanquiazules han sido esporádicas (goleador y asistente): Zaka-Luismi, Mulattieri-Mella, Luismi-Soriano, Zaka-Escudero, Mella-Luismi, Zaka-Stoichkov, Yeremay-Zaka, Soriano-Yeremay y Mella-Yeremay. Todas han aparecido una sola vez. Ninguna ha logrado esa continuidad que distingue al dúo ‘Zakariano’.
Sobre el papel, no debería sorprender que un delantero y un mediapunta se entiendan. Pero en el caso del Dépor, su unión tiene un poco más de inesperado por varios motivos. Zaka no ha sido titular indiscutible. Empezó la temporada en el once, perdió protagonismo por el rendimiento de Mulattieri y volvió a ganarse el puesto en las últimas semanas, ayudado también por las molestias del italiano. Además, su juego no se caracteriza precisamente por la asociación o la pausa. Su fuerte es la verticalidad, la búsqueda constante del espacio y el remate.
Sin embargo, ahí está, con siete goles y cuatro asistencias, dos de ellas a Soriano. Y con una influencia creciente en el equipo de Antonio Hidalgo, que ha conseguido que el neerlandés se sienta cómodo participando más en el juego y no solo finalizando las jugadas.
Tampoco era evidente que Soriano fuese su complemento ideal. El madrileño, más cerebral y técnico, no siempre actúa cerca del área. Por necesidades del equipo, Soriano ha tenido que retrasar su posición y alternar la mediapunta con funciones de interior o incluso de mediocentro. Aun así, acumula tres goles y tres asistencias, un balance que refuerza su peso ofensivo pese a las idas y venidas tácticas.
Quizá por eso su conexión no es constante, pero cuando se cruzan caminos, el resultado en esta temporada suele ser letal.
Cuatro momentos de conexión
El primer capítulo de la sociedad Zaka-Soriano llegó en Granada, en la jornada inaugural. El primer tanto del Dépor 2025-26 llegó tras una jugada de fantasía colectiva que incluyó taconazos de Yeremay y Eddahchouri, con el neerlandés habilitando a Soriano, que cruzó un zurdazo hacia el fondo de la red.
La segunda conexión se dio en Mendizorroza, ante el Mirandés (1-5). Tras un robo a Hugo Novoa, Soriano filtró un pase al borde del área para Eddahchouri. El delantero controló, se giró, se ganó el espacio justo y definió con un disparo potente y raso. Era el 1-3 de aquel encuentro.
Solo unos minutos después llegó la tercera conexión en una contra lanzada entre ambos. Eddahchouri abrió el juego, Soriano le devolvió el balón y el neerlandés definió con un toque certero. El 1-4 y la confirmación de esta sociedad.
La cuarta y última, por ahora, se vio ante la Cultural. Un rebote inesperado tras un cambio de orientación de Thiago Ojeda se transformó en una ocasión de oro. Eddahchouri cazó el balón muerto y asistió con rapidez a Soriano, que definió de nuevo, como en Granada, con un tiro cruzado. Gol y abrazo entre ambos. Otro capítulo para el archivo ‘Zakariano’.
El impulso de Zaka
Más allá de las estadísticas compartidas, el presente de Eddahchouri también tiene un valor simbólico. Después de un tramo más discreto, el delantero necesitaba reencontrarse con el gol. Lo hizo ante el Sámano en Copa del Rey y, aunque se quedó sin marcar frente al Zaragoza, firmó un doblete ante la Cultural que lo elevó al liderato de la tabla de artilleros de Segunda, empatado con siete dianas con Jéremy Arévalo, del Racing de Santander.

La recuperación de su olfato goleador es una gran noticia para el propio punta y también para el Dépor. “Estoy contento, sobre todo por jugadores como Cristian, Zaka y Stoichkov, que viven del gol y necesitan esa confianza”, comentó Antonio Hidalgo tras el duelo copero. Y es que para un delantero, el gol no solo es una cifra, también oxigena la cabeza, despeja dudas y multiplica la autoestima.
El equilibrio de Soriano
En el otro extremo del binomio, Mario Soriano vive instalado en la exigencia. Su fútbol va más allá de los números, pero no los desprecia. En las últimas temporadas ha verbalizado su deseo de mejorar cifras, de ser más determinante, aunque tras el partido ante el Mirandés, cuando firmó tres asistencias, destacó que el fútbol no son solo números: “El que sabe de fútbol sabe que los jugadores que a lo mejor no dan asistencias o goles pueden jugar igual de bien. Igual en otro partido no hago asistencias ni goles y, a lo mejor, lo he hecho mejor que hoy”.
Pese a esa reflexión, también había reconocido anteriormente en una entrevista en DXT Campeón que los datos son una parte de su crecimiento: “Los números son importantes para mi futuro y para ayudar al equipo. Quiero llegar más al área, ser más decisivo, tener efectividad cuando me lleguen las ocasiones… Estoy en ello y voy por buen camino”.
Y lo está cumpliendo. Sin estridencias, pero con regularidad. Su entendimiento con Eddahchouri lo ha hecho más peligroso cerca del área. Zaka y Soriano no siempre coinciden, pero cuando lo hacen, la jugada suele terminar con el balón dentro. De ahí que el nombre inventado al principio puede sonar a broma, pero el Dépor cuenta con una nueva marca. La combinación de Zakaria Eddahchouri y Mario Soriano, ‘Zakariano’, es, de momento, el sello más productivo del Deportivo 2025-26.













