MI VIDA EN BLANQUIAZUL | Alberto Lousa: “Antes veía muchísimo fútbol pero ahora solo veo al Dépor”
Casi tres décadas de socio del Deportivo avalan a este aficionado herculino, que posee un auténtico museo en su domicilio con todo lo relacionado con el club de su corazón

Empecé a seguir al Deportivo por mi padre. Recuerdo que vi el penalti de Djukic por la tele cuando tenía trece años pero ya en la temporada siguiente él me llevó a Madrid a ver la final de la Copa del Rey disputada en el Bernabéu, un evento para mí inolvidable.
En 1998 decidí hacerme socio del equipo con varios amigos y desde entonces no me he separado del club. Voy camino de los treinta años como abonado.
No recuerdo exactamente cuál fue mi primer partido en Riazor pero normalmente no me pierdo ni una cita en casa; cualquiera que me conoce sabe que el Deportivo significa mucho para mí. De hecho, todo el mundo que me encuentra por la calle o en el trabajo los lunes me habla del partido del fin de semana.

Tengo que reconocer que hace años veía muchísimo fútbol mientras que ahora mismo básicamente solo veo al Dépor. No me interesa en absoluto, por ejemplo, un Real Madrid-Barcelona. Sí que sigo eventos extraordinarios como los mundiales de fútbol o una final de Liga de Campeones pero prefiero centrarme única y exclusivamente en nuestro equipo.
El Deportivo me dio alegrías inolvidables como la noche en la que ganamos la Liga ante el Espanyol y también partidos épicos como las remontadas ante el PSG o el Milan en la Liga de Campeones. Por supuesto que las dos finales de Copa vencidas las viví con mucha intensidad en el Santiago Bernabéu.
En cuanto a lo negativo tengo que admitir que sufrí mucho por el Dépor; los descensos, más en concreto el primero. Fue un palo bastante gordo porque para nada nos lo esperábamos.
A lo largo de todos estos años en los que he seguido al equipo ha habido numerosos jugadores que me han impactado pero si tuviera que quedarme con uno elegiría a Mauro Silva porque creo que encarna los valores de nuestro club, los que se deben transmitirse a nuestra cantera: la humildad, el trabajo, el sufrimiento... tenía ofertas importantísimas y nunca se fue.

En el plano de los desplazamientos estuve en Vigo, Lugo y Gijón en repetidas ocasiones; también viajé a otras ciudades como Ponferrada, Soria, Bilbao, Valladolid, Guadalajara, Eibar, Vitoria...
Me gusta mucho conservar material relativo al Deportivo. Puedo presumir de tener todas las entradas de la Liga de Campeones del club enmarcadas. Tuve que restaurarlas con rotulador porque fueron perdiendo visibilidad con el paso del tiempo. Están ordenadas por temporada, completadas con la entrada del Centenariazo y de la Supercopa posterior en 2002. Tengo cerca de veinte camisetas, todos mis carnés, relojes del equipo, una serie de monedas con jugadores del SuperDépor... No me considero un coleccionista de sueños del Dépor pero si alguien me quiere hacer un regalo seguro que acierta con algo relativo al equipo de mis amores. Creo que soy muy cuidadoso con todos estos recuerdos. Me encanta conservarlos.
Esta temporada estoy viendo muy bien al equipo. No tan espectacular como el arranque pero tampoco tan mal como en las cinco jornadas sin conocer la victoria.

Pienso que los tres puntos ante el Zaragoza deben darnos mucha moral, pero sinceramente creo que cuando tenemos que dar lo mejor de nosotros mismos es a partir de marzo, en búsqueda del ascenso directo, o al menos en la pugna por un puesto de playoff. La liga está muy apretada aunque pienso que tenemos calidad más que suficiente en nuestra plantilla.
En caso de regresar a Primera tengo que proponerme hacer algo diferente, tal vez alguna locura, pero de momento no me lo he pensado, Me gustaría hacer algún viaje especial en compañía de mis amigos. Tenemos tiempo de sobra para planificarlo.





















