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Dépor

Las tres novedades del once contra el Zaragoza afrontan una posible reválida ante la Cultural

La probable repetición de la alineación que ganó en el Ibercaja Estadio presenta una oportunidad para consolidarse para Comas, Gragera y Eddahchouri

Gragera y Arnau Comas (en segundo plano), durante el Dépor-Burgos en Riazor
Gragera y Arnau Comas (en segundo plano), durante el Dépor-Burgos en Riazor
Quintana
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El Deportivo parece haber encontrado, al menos por ahora, un pequeño punto de partida para iniciar el reseteo. La victoria en Zaragoza (0-2), después de cinco jornadas sin ganar, no fue un ejercicio de brillantez, pero sí de alivio. El equipo coruñés rompió una dinámica negativa que empezaba a pesar y lo hizo con un once que ofreció quizá más efectividad que juego. Por eso, nada hace pensar que Antonio Hidalgo vaya a mover piezas para recibir este sábado a la Cultural Leonesa en Riazor (18.30 horas). La lógica, sumada a las bajas, apunta en la misma dirección, a repetir el once que ganó en el Ibercaja Estadio.

Esa posible repetición del equipo ganador ante el colista supone también una reválida para tres jugadores que se ganaron un sitio en ese partido. Uno por línea, tres nombres que ahora buscan consolidarse. Arnau Comas volvió al centro de la defensa junto a Miguel Loureiro, José Gragera recuperó su lugar como pivote de referencia y Zakaria Eddahchouri asumió la delantera ante la lesión de Mulattieri. Los tres contribuyeron, cada uno en su medida, a la victoria en Zaragoza y ahora buscan convertir esa oportunidad en una presencia estable dentro del once de Hidalgo.

Examen de Comas en Riazor

El defensa catalán recuperó una titularidad que no disfrutaba desde la jornada 9, en la clara derrota de Málaga (3-0). Después de un inicio de curso irregular, Comas ofreció en Zaragoza una versión más segura. Más allá de una acción puntual —una mala coordinación con Noubi que acabó en la mejor ocasión local, salvada por Germán Parreño—, el central vivió su mejor día como blanquiazul.

Comas había arrancado la temporada como titular, pero las dudas en su rendimiento lo fueron alejando del once. Regresó tras el mal partido de Dani Barcia frente al Valladolid, en el que el canterano fue sustituido al descanso después de un penalti cometido y una falta que pudo suponer su expulsión. En el Ibercaja Estadio, Hidalgo reordenó su defensa. Mantuvo a Noubi en el perfil derecho, desplazó a Loureiro al lado izquierdo y reintrodujo a Comas en el eje. La apuesta funcionó. El Dépor ofreció una imagen más firme y, por primera vez, logró dejar su portería a cero fuera de casa.

Su comienzo en A Coruña no fue sencillo. Llegado este verano desde el Basilea tras una cesión en el Eibar, Comas aterrizó con molestias en el hombro y un esguince sufrido en pretemporada. Pese a ello, Hidalgo le dio la titularidad en las tres primeras jornadas. En el debut en Granada, ante el Burgos y frente al Leganés formó pareja con Barcia, aunque su presencia fue reduciéndose: 76 minutos en el primer partido, 57 en el segundo y solo una parte en el tercero, siempre sustituido por Ximo Navarro. A partir de ahí perdió el sitio y empezó el baile de posiciones en la zaga.

El propio Comas explicó esta semana lo que le costó alcanzar el nivel físico necesario: “Forma parte del fútbol y a veces es complicado. Lesiones, recaídas… en mi caso he estado casi más tiempo parado que en el campo. Puedes llegar a dudar. Pero también te da experiencia para conocerte, para saber cómo trabajar dentro y fuera del campo, no solo a nivel físico, también mental”.

El central reconoce que llegó “justito” al Dépor y que el parón competitivo le sirvió para ponerse a tono: “Me han venido bien estas jornadas de no jugar tanto para meterle caña en los entrenamientos y coger ritmo de competición”. Ahora busca que esa mejoría se refleje en continuidad y consolidarse definitivamente en la defensa.

Gragera y la confianza de Hidalgo

El caso de Gragera guarda cierto paralelismo con el de Comas, sobre todo porque ambos contaron con la confianza plena de Antonio Hidalgo desde el primer día. El mediocentro, cedido por el Espanyol, aterrizó en A Coruña en verano y prácticamente pasó del avión al césped. Fue titular en las tres primeras jornadas, en un doble pivote junto a Diego Villares, y lo hizo con una naturalidad sorprendente teniendo en cuenta que venía de un año casi en blanco por una lesión en un dedo del pie.

Hidalgo lo consideraba una pieza prioritaria. “Era un perfil que necesitábamos, un mediocentro con piernas, tácticamente bueno y capaz de darnos solidez”, explicó el técnico en agosto. La dirección deportiva le puso en bandeja a Gragera y el entrenador no dudó en darle un rol importante. Sin embargo, una lesión muscular en el bíceps femoral izquierdo lo apartó de la continuidad que estaba teniendo.

Graaera aplaude a la afición tras la victoria del Dépor ante el Zaragoza
Graaera aplaude a la afición tras la victoria del Dépor ante el Zaragoza
Fernando Fernández

Cuando reapareció, lo hizo directamente como titular en Málaga y después en Santander, aunque sin el ritmo competitivo necesario. Las dudas colectivas y su rendimiento intermitente lo llevaron al banquillo frente al Valladolid. “Todos tenemos que estar preparados para cuando llegue la oportunidad. Ese es el éxito del equipo”, comentó recientemente sobre su suplencia frente al Pucela.

Esa oportunidad llegó de nuevo en Zaragoza y el resultado acompañó. Gragera volvió al once y el Dépor rompió una racha de cinco partidos sin ganar. Aunque todavía no ha alcanzado la versión que el club espera de él, parece haber recuperado la confianza del técnico, que apunta a mantenerlo en el equipo inicial frente a la Cultural Leonesa.

Tras la minigira de Copa y Liga fuera de casa, el asturiano valoró positivamente el ambiente en el grupo: “Estamos muy unidos. Esta semana de viaje nos ha venido muy bien. Hemos demostrado que el grupo está fuerte”. El reto para Gragera es sostener ese paso adelante. Hidalgo ya ha demostrado que confía en él y ahora debe ganarse también el apoyo de una afición que se encuentra dividida respecto a su rendimiento.

La montaña rusa de Zaka

El delantero neerlandés también afronta una reválida. La lesión de Samuele Mulattieri le abre de nuevo las puertas de la titularidad y la opción de asentarse en el once. Su temporada, hasta ahora, ha sido una auténtica montaña rusa.

Tras llegar mediado el pasado curso desde el Telstar, Eddahchouri se adaptó bien y firmó cuatro goles en 14 partidos. Dejó incluso una anécdota extradeportiva con un accidente en el Paseo Marítimo que se quedó en un susto. Esta temporada arrancó como titular, aprovechando la falta de competencia en la delantera, y comenzó marcando un golazo ante el Granada.

Sin embargo, la llegada de Mulattieri cambió su rol. El italiano marcó en su debut en Butarque y se adueñó del puesto. Zaka pasó al banquillo, aunque respondió de la mejor manera posible, con un puñado de goles. Firmó un triplete ante el Mirandés saliendo desde el banquillo y otro gol frente al Huesca, lo que lo convirtió en septiembre en máximo goleador de Segunda División.

Era difícil sostener ese ritmo sin continuidad y con el paso de las jornadas su producción se estancó, tanto a nivel goleador como en otras facetas del juego. Hidalgo volvió a darle la titularidad en Málaga y Santander, pero el equipo no acompañó y él tampoco logró mostrarse decisivo. En El Sardinero, un gol suyo fue anulado tras una revisión del VAR que señaló falta por un leve contacto involuntario.

Eddahchouri, delantero del Dépor, durante el partido ante el Zaragoza
Eddahchouri, delantero del Dépor, durante el partido ante el Zaragoza
Fernando Fernández

Su aportación más reciente había llegado en el descuento ante el Valladolid, provocando un penalti que permitió rescatar un punto. Lo celebró con rabia, consciente de que necesitaba reivindicarse. Y esa reivindicación comenzó a tomar forma en la Copa, frente al Sámano, donde marcó y cerró su sequía. Hidalgo valoró especialmente ese tanto: “Estoy contento, sobre todo por jugadores como Cristian (Herrera), Zaka y Stoichkov. Viven del gol, y es importante que esta gente coja ese pico de confianza”.

Eddahchouri no es un delantero especialmente fino en los apoyos ni dominante en el juego directo, pero posee instinto y tiene la portería entre ceja y ceja. En Riazor solo ha marcado una vez esta temporada, ante el Huesca, y esa es la cuenta que quiere ampliar ante la Cultural. La ocasión vuelve a ser suya y el Dépor necesita que la aproveche.

El once que ganó en Zaragoza puede repetirse este sábado, pero más allá del dibujo, el partido apunta a medir la consistencia de estos tres futbolistas que han regresado a la titularidad por distintos caminos. Para los tres, más que una simple alineación, el encuentro en Riazor se presenta como una reválida.

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