
Gragera: "Mejor que las crisis vengan ahora y no más adelante, lo hemos cogido a tiempo"
El mediocentro asturiano repasa sus primeros meses en A Coruña y cómo el Deportivo ha logrado salir del primer gran bache del curso
Con la confianza plena de Antonio Hidalgo. Así se puso la camiseta blanquiazul José Gragera (Gijón, 2000) nada más aterrizar en Inglaterra para unirse a la pretemporada, y así ha vuelto a ponérsela al poco tiempo de recuperarse de una lesión que cortó un inicio prometedor. El mediocentro asturiano habla sobre su año prácticamente en blanco, el proyecto del Deportivo y las buenas sensaciones tras la última semana con los triunfos en Copa y Liga ante Sámano y Zaragoza.
Sospecho que se agradece una semana tranquila tras volver a ganar
Sí, al final teníamos ganas de sumar de tres, de volver a la senda de la victoria. Esta semana tranquila, todos juntos, de concentración, nos ha venido muy bien. Contentos con el resultado que se ha dado tanto en Copa como en Liga.
¿Cómo se gestionan este tipo de rachas?
Es una Liga superigualada. Es una liga superigualada, sabemos dónde estamos, sabemos el sacrificio que conlleva y que no va a ser fácil. Creo que eso nos tiene que entrar a todos en la cabeza. Somos conscientes de lo complicado que es y por eso se lleva con la mayor autocrítica posible para trabajar y mejorar. Y con confianza y tranquilidad de que irán saliendo las cosas.
¿Se complica más al venir de ser líderes? Situaciones demasiado extremas…
Al final somos futbolistas para estos momentos, para estos partidos. Como bien decía el staff, en estos momentos es donde se ve a la gente que quiera, a los futbolistas de verdad. Y yo creo que eso tiene toda la razón del mundo. En el fútbol hay momentos buenos pero casi siempre hay momentos más difíciles, momentos que superar. Y con tranquilidad, como te digo, al final afrontando la situación, trabajando todos juntos para salir de ella. Y con la confianza y la tranquilidad de que va a ser muy largo y que este es un camino que tenemos que hacer todos trabajando a tope para conseguir algo muy bonito.
Usted viene de una casa grande como Gijón, ha estado también en el Espanyol... ¿cómo lleva la presión de Riazor?
Yo lo tomo como una motivación. Creo que al final el equipo también es consciente de que Riazor aprieta, pero que Riazor empuja también. La afición nos tiene que ayudar en eso, nos tiene que llevar en volandas, que yo creo que lo está haciendo. Son exigentes, como tiene que ser, pero se ve también en los partidos que jugamos fuera como tenemos muchísima afición. Están ahí siempre a tope animando.
Es importante saber trabajar en los malos momentos, porque siempre los hay"
Estos días no hemos hecho más que oír hablar de la importancia que han tenido estos días de concentración fuera de A Coruña... ¿tanto cambia la convivencia?
La convivencia 24 horas es totalmente diferente a lo que puede ser durante una semana de entrenamientos. Vienes a entrenar, a hacer tu trabajo y cada uno tiene sus momentos de activación, de fisio, se va antes... o cualquier cosa. Pero convivir en un hotel, muchas sesiones juntos, también es un input positivo. Nos vino muy bien, nos hemos dicho todas las cosas a la cara, nos hemos puesto también firmes, conscientes del objetivo que queremos y de la trascendencia que queremos dejar.
¿Un futbolista llega abrirse tanto en un vestuario o suele haber reparos en hacerlo?
Tanto el fútbol como la vida va muy rápido. La temporada pasa rápido y como no consigas abrirte, como no consigas empatizar, como no consigas arrimar el hombro, trabajar todos juntos... el año pasa y no espera a nadie. Yo creo que nos vino bien, lo cogimos con tiempo, era la jornada 11. Mejor que vengan ahora las crisis que más adelante. Y respecto a lo de abrirse, al final, como siempre que hay un acto público, cuesta ver las primeras manos levantadas. Pero en cuanto uno arranca, va uno tras otro, Yo creo que fue muy positivo. Habló gente que igual no habla tanto en el día a día y viene muy bien. Porque al final nos conocemos un poquito más y generamos ese vínculo tan importante para afrontar el año.
Quizá de ahí saliera la franqueza en zona mixta de Yeremay nada más terminar el partido, ¿le sorprendió?
No me sorprendió viniendo de Yere, porque Yere es una persona muy natural. Lo que dice ahí, nos lo dice a nosotros también y entonces no cambia. Lo mismo que va a decir en rueda de prensa, se lo dirá al míster, nos lo dice a los compañeros. Entonces, como es una persona tan natural, tanto él como Mella... estos chicos jóvenes que vienen también apretando fuerte, son supernaturales, superespontáneos y no nos sorprende. Y viene bien también que se escuche la realidad de forma tan natural.
¿Cómo se encuentra tras la lesión?
Ahora muy bien. Empecé jugando, empecé con muchas ganas, mucha ilusión. Igual tanta euforia me llevó a hacer cosas de más y tener ese parón que a nadie le gusta cuando estás jugando y estás bien. Pero lo afronté con calma, con que tenía que volver muy bien y lo antes posible. Y yo creo que estoy trabajando día a día para poder estar siempre al máximo y dejar que el míster decida. Lo importante es estar disponible.
Imagino que pudo aparecerse algún fantasma tras el último año parado...
Sí, sí, bueno, un poco (risas) A nadie le gusta parar y como bien dices, pues llevaba un año lastrado por un problema que me llevó a estar parado toda la temporada. Fue un periodo muy duro, de mucho trabajo extradeportivo y mental. Llegar y tener ese parón cuando todavía estás conociendo a los compañeros, estás integrándote con la ciudad, con la afición... pues no fue fácil.
¿Fue más duro saber que fue por una lesión fortuita?
Fue una faena, pero me fastidia más que sea muscular. Toquemos madera, pero nunca he tenido lesiones musculares. En esta ocasión ha sido la primera vez, incluso les decía a los doctores que era imposible que estuviera roto. Mis lesiones siempre han sido fortuitas, como este problema en el dedo que derivó de un pisotón y al final tuve que operarme. Me fastidia más lo muscular, porque al final llevo una rutina más marcada.
Lo controla más...
Exacto. Cuando se escapa eso de mi control... al final estoy cuidando siempre todo mi físico, mi alimentación, mi descanso y demás, y entrenamientos. Y dices, joder, ¿por qué de repente? A veces toca y hay que afrontarlo y a tirar para adelante.
El rato que jugué en Primera no lo disfruté al 100%, trabajo para volver y poder disfrutarlo aquí todos juntos"
Se ganó por méritos propios hasta en dos ocasiones jugar en Primera, pero la experiencia le duró poco. ¿Le queda esa espinita clavada?
Y al final es que el rato que juegas, los diez partidos al principio de temporada, tampoco estás al 100%, y no lo disfrutas. Intentas trabajar al máximo, porque como bien dices, te lo has ganado. Has ascendido y quieres estar ahí, pero llegó un momento en el que tuve que dar un paso a un lado. Por eso trabajo este año para que se vuelva a cumplir el año que viene y poder disfrutarlo aquí todos juntos.
Se habla mucho de la defensa del Dépor y del ataque del Dépor. ¿Qué se puede decir del centro del campo?
Se sabe de sobra que nuestra posición es de un trabajo oscuro, que no se ve, no se aprecia tanto. Pero Diego (Villares) hace un trabajo increíble, me parece que es un compañero ahí en la sala de máquinas espectacular. Pero todos, todos. Al final trabajamos mucho ahí en los entrenamientos como para poder luego demostrarlo el fin de semana. Es una posición en la que el mérito o el demérito muchas veces no se ve tanto
Sobre todo cuando hay que compensar muchas veces ese talento de los de arriba. Un ‘bueno, venga, id vosotros...
Sí, que de lo otro ya nos encargamos nosotros (risas). Es un gusto poder compartir con este equipo el talento que hay en la zona de ataque. Los ‘pequeñitos’, como les dicen aquí y los llamamos nosotros, son increíbles. Juegan muy bien. Pero luego atrás también hay mucho talento. Hay mucho compromiso y es en lo que se basa al final, lo que tiene que ser el equipo. Un bloque. Todos arriba y todos abajo. Si uno tiene menos tendencia a defender, pero es buenísimo atacando, intentar ayudar.
¿A qué cree que se deben los problemas que el equipo ha tenido en los últimos partidos para salir con la pelota, especialmente ante el Racing y el Valladolid? Falta de acierto, de atrevimiento...
Sí es verdad que como dijo Yere en rueda de prensa y también el míster comentó, que al final hay que atreverse más. No pasa nada si el error se permite. En lo que hay que estar más encima e incidir es en el trabajo, en el compromiso, en correr todos a una. Pero al final igual en esos partidos nos faltó un poco más de atrevimiento, como dices, pero hay situaciones en cada partido. El otro día la primera parte de Zaragoza, por ejemplo, me parece que el equipo movió el balón y circuló muy bien de lado a lado. Y al final eso, aunque parezca que no, desgasta. Y los partidos se preparan y se trabajan en base a algo. Creo que esto requiere tiempo, paciencia y poco a poco irán saliendo las cosas, cuando haya un engranaje también mayor e ir conociéndose y confiando también los unos en los otros.
Entre esos días de convivencia y las dos victorias, entiendo que veremos una gran versión del Dépor ante la Cultural
Es que yo veo trabajar al equipo y veo que trabaja bien. Veo que confiamos los unos en los otros. Veo que hay compromiso por parte de todos. Si es verdad que claramente ayudan los resultados y sumar siempre es importante, pero lo importante, como dije no hace mucho, es saber salir de las situaciones lo antes posible. Saber trabajar en los momentos malos, que por desgracia siempre hay. Yo creo que al equipo le vino bien esta semana, le vino bien la Copa, que compitió muy bien, le vino bien la Liga, ganar tres puntos y afrontar ahora este partido con la máxima ilusión. Volver a casa tiene que ser… encima un sábado a las 18.30 horas, que imagino que habrá mucha afición. Pues imagínate, un lujo. l


