Massimo Benassi: "No hay presión por ascender ya"
El consejero delegado del Deportivo ofrece detalles sobre el ambicioso proyecto del club y repasa la polémica con el Ayuntamiento por el Mundial. "Tienen una idea que nadie sabe cuál es", lamenta

El Deportivo acababa de dejar atrás su longa noite lejos de la Primera División cuando Massimo Benassi (Pordenone, Italia, 1991) vio la primera luz. Hoy es su consejero delegado, mira hacia atrás y se siente satisfecho de sus tres años en el club, dos de ellos en su responsabilidad actual. “Cuando asumí el puesto había una manifestación en la plaza de Pontevedra, no teníamos entrenador ni Consejo de Administración”, recuerda. Al final de la temporada pasada hubo algún grito en el estadio en contra de su labor. “Hay presión y exigencia, pero claro que afecta”, asume. Hoy el equipo es líder en Segunda y el futuro se atisba con la esperanza de dar el salto de categoría. Pero se quita presión: “Todos sabemos cuál es el objetivo del Deportivo: volver a Primera cuanto antes. Si puede ser mañana, pues mañana. Si es en tres días, pues en tres días”.
¿Lo de fijar cuatro años de plazo para ascender fue una manera de sortear la exigencia?
No hay ninguna presión por subir, pero la exigencia de un club con la historia del Deportivo es enorme, por los títulos, por la afición, por la ciudad. Y esa es la realidad, la de tener claro el objetivo del club e ir a por él con una planificación. Si no se consigue este año, pues tiene que haber un plan económico y deportivo para intentarlo el año siguiente.
La sensación es de que este puede ser un buen año para intentarlo porque hay equipos con muchos problemas para conformar plantillas ¿Qué ha hecho bien el Dépor?
En primer lugar hay un presidente y una familia que está comprometida con el proyecto. Desde el primer momento se dijo que se quería apostar por la cantera y las instalaciones de Abegondo y se está cumpliendo. Y luego ese esfuerzo por programar y planificar repercute en el límite salarial y lo que se puede invertir en el mercado. Es lo que nos ha permitido desarrollar talento y también retenerlo. O poder ir a por determinados jugadores que otros clubs no podían fichar o inscribir. La temporada pasada trabajamos por debajo del límite salarial y eso nos ha permitido operar en el mercado con mucha más rapidez. Renovaciones como las de Yeremay, Mella o Mario Soriano entran dentro de esa planificación. Si vemos, por ejemplo, los últimos onces, hay seis jugadores que ascendieron de Primera RFEF, siete con Soriano. Creemos que es un indicador de que tan importante como lo que podamos firmar es saber retener talento y apostar por futbolistas que ya tienes. Como Ximo. Nos da mucho dentro y fuera del campo.
¿Al futbolista hay que mimarlo?
Bueno, hay que escucharlo y entenderlo.
¿Cómo han convencido a Yeremay para que se quede? Victor Orta, director deportivo del Valladolid, dijo que le pagan cinco millones de euros por temporada. ¿Mintió?
Le agradezco la pregunta sobre Orta. No voy a dejar el balón botando, pero primero le contesto a lo otro: a Yeremay le escuchamos bastante, como a todos, como a David Mella o a otros. Y al final él tiene claro que quiere hacer historia con el Deportivo.
¿Pero es lógico rechazar una millonada?
En primer lugar eso ocurre porque esto es un proyecto. Desde Primera RFEF la plantilla estaba pensada para dejar espacio a los canteranos y que Barcia, Villares, Yeremay, Mella, Diego Gómez o Rubén pudiesen tener su espacio. Y esa idea se mantiene en la configuración actual de nuestra defensa, con siete futbolistas. ¿Por qué? Porque creemos que hay jugadores como Samu, Damián Canedo o Pablo Garcia que en un determinado momento pueden asomar la cabeza y quien sabe si quedarse en el primer equipo. Estamos haciendo una inversión importante en unas instalaciones de primer nivel en Abegondo porque queremos que, por un lado, los futbolistas puedan desarrollar su talento y por otro retener o atraer a los futbolistas que queremos. Por eso podemos retener a Yeremay, Mella, Mario o Zaka. Hemos rechazado este verano ofertas por los cuatro.
¿Es más rentable desarrollar que invertir en talento?
Con los chicos que vienen de casa sí. Ahora se habla de Yeremay y de Mella. ¿Cuál ha sido la inversión en traspasos para esos jugadores? Y no nos olvidemos de que este verano hicimos operaciones de ventas que superan el millón de euros. No hemos hecho algo fuera de lo normal, simplemente programando y planificando se ha conseguido tener lo que tenemos hoy. Pero también hay casos como el de Zaka, que lleva nueve meses aquí y creemos que ni de lejos ha llegado a su tope. Lo demuestra Charlie Patiño.
¿Patiño no estaba preparado el año pasado para ayudar como lo hace ahora?
No voy a opinar sobre quién tiene que jugar o no, pero creo que está demostrando que es un jugador que puede estar en el Dépor. Siempre tuvo nuestro apoyo. Llegó para ser un jugador de futuro y, obviamente, nadie se esperaba un rendimiento inmediato, pero seguramente pudo participar más de lo que lo hizo.
Soriano salió el otro día en rueda de prensa y deslizó que la temporada pasada faltó rigor en la caseta. Pareció un sopapo a los entrenadores que estaban entonces.
Cuando hablamos de presión y de exigencia o de que queremos estar en Primera cuanto antes… realmente eso no se consigue de un día para otro. Si la exigencia del club es máxima en el día a día, como lo es el nivel de instalaciones y las herramientas que tenemos para desarrollar nuestras profesiones, obviamente se tiene que trabajar con esa exigencia no solo en el día de partido sino durante toda la semana. A veces se toman decisiones y desde fuera no se entienden porque no se tiene toda la información. Lo que tenemos claro es que la exigencia que nosotros tenemos diariamente tiene que ser máxima no solo en los despachos sino también en el día a día en el campo. Y lo hemos tenido muy en cuenta a la hora de elegir a Antonio Hidalgo.
¿Percibió un cierto relajo la pasada temporada?
Creemos que se podía acabar de otra forma.
¿Ese final influyó en la decisión de prescindir de Gilsanz?
Es un poco de todo. Hicimos una valoración de la plantilla, el cuerpo técnico y de las dinámicas que se generan entre todos y es ahí donde se exige rendir al máximo nivel.
Orta… Tiene pinta que mientras usted tenga mando en este club no va a venir.
Creo que estuvo bastante desafortunado en sus declaraciones. En primer lugar porque creo que los profesionales de la industria no tenemos que opinar de contratos y menos de cifras supuestas de jugadores que no son nuestros. Seguramente habiendo estado muchos años en la Premier o en Primera está acostumbrado a otro tipo de contratos. El Dépor puede hacer frente a esta plantilla por la programación y la planificación que hizo.
¿Si el Deportivo no sube, seguirá Yeremay en el club?
Solo miro hacia el próximo partido. Cuando tengamos que pensar eso pues lo pensaremos… Sólo digo que si todos los jugadores que están en el Deportivo a día de hoy se quieren quedar la temporada que viene, y el club quiere que se queden, se van a quedar.
¿Les vino bien el Penafiel a la hora de mover la plantilla?
El Penafiel es algo que no entra en nuestra planificación deportiva. Funciona de manera separada, pero coordinada con el Dépor. Femenías está siendo uno de los mejores porteros de la categoría y al final queremos que jugadores como Iano, Teddy o Alcaina, incluso el propio Davo puedan ir a desarrollarse en otro lugar mejor que estar en el Deportivo sin tener sitio. Si el jugador no quiere ir ahí se va a otro lado, todos tenían otras ofertas. No es que el club decide su destino. Ellos han decidido ir a Penafiel porque también saben que es un proyecto importante.
¿Usted mira los domingos cómo quedó el Penafiel?
Siempre.
¿El paso del verano y las dificultades de muchos rivales para cerrar sus plantillas les invitó a pisar el acelerador en la confección del equipo?
No. Cada temporada hay tres equipos que vienen de Primera y siempre van a estar por encima de lo que gastan los demás. Es imposible que nos gastemos más que ellos, Victor Orta y Valladolid incluidos. Y luego hay tres o cuatro que están en un nivel de inversión muy elevado en la plantilla del primer equipo. No nos tenemos que olvidar que cuando nosotros hablamos del límite salarial del Dépor estamos hablando de un primer equipo masculino, un primer equipo femenino en Liga F y un filial y una cantera de las mejores de España.
"Este verano hicimos operaciones de ventas por un millón de euros"
¿Cómo explicamos el tope salarial a un profano y que al Deportivo se lo hayan bajado y tenga aparentemente mejor equipo que hace un año?
Es muy sencillo. Cuando asciendes a Segunda desde Primera RFEF, las pérdidas no computan. Es como si no hubiera. Obviamente, después de la última temporada, el club en su cuenta de resultados pierde dinero. Esas pérdidas computan para el tope salarial, por eso es menor. De ahí la importancia de planificar y programar, de trabajar por debajo del límite, porque nosotros ya sabíamos el presupuesto de esta temporada y el de la siguiente. Si no hay ese tipo de trabajo, pasa lo que pasa en otros casos, que no se puede inscribir jugadores y todo eso. Y luego hay muchos otros factores que pueden incidir en irnos a negativo. Por ejemplo, nosotros presentamos en la Liga una proyección de ingresos para esta campaña con el museo y el tour del estadio incluido. Ese dinero no va a estar en el límite salarial, porque no hay tour ni museo.
O sea, el tour y el museo ya lo tenían presupuestado.
Claro. Nosotros informamos al Concello en las comisiones de seguimiento que hay del convenio de lo que se iba a hacer por primera vez en la historia del Dépor. Para hacer ese tipo de obra se requiere una documentación y nosotros, obviamente, ya hemos cumplido con la que se ha requerido y con los organismos correspondientes. Estamos pendientes del departamento de concesiones.
¿Pero el Deportivo hizo una obra sin licencia?
Vamos a ver, todo lo que se hizo en el estadio hasta ahora no había nunca pasado por trámites así. Hablamos de algo que no está empeorando la estructura o poniendo en riesgo algo de seguridad.
En todo caso hay un contexto. El Ayuntamiento quiere reformar el estadio y tiene una idea que es diferente a la del club. Si hacen ese tipo de obra lo pueden entender como una presión...
Lo ha dicho perfecto. Tienen una idea que nadie sabe cuál es. No han comunicado ni cómo se va a financiar la obra, ni cómo va a afectar al Deportivo, ni cómo se va a desarrollar. Y el Deportivo no se puede quedar parado en su proyecto y sus actividades. Tenemos informes de LaLiga que indican que hay varios déficits en el estadio. Los baños no están bien. La accesibilidad para personas con discapacidades no es la adecuada. Hay más cosas que afectan a todos los aficionados que no están bien. Entonces, si por “una idea” el Deportivo se tiene que quedar parado, creo que tenemos un problema muy grande.
Si finalmente no hay Mundial en A Coruña, ¿cree que la relación con este Ayuntamiento sería reconducible o supondría una ruptura total?
Nosotros siempre vamos a estar disponibles a sentarnos y a hablar. La FIFA creo que hará definitivas y oficiales las candidaturas a finales de 2026 o principios de 2027. Hasta entonces no podemos saber si va a haber Mundial o no.
¿Al Deportivo le preocupa que el Mundial para el que se ha designado como sede a A Coruña se acabe yendo a Vigo?
Yo creo que al Deportivo le tiene que preocupar lo que hace bien o hace mal al Deportivo. La pregunta debería ser: ¿Al Deportivo le preocupa poder jugar en su estadio? Y la respuesta es que sí. Queremos jugar en nuestro estadio y delante de nuestros aficionados, como cualquier club del mundo. Y eso es lo que nos preocupa. Y por eso queremos una información que a día de hoy no tenemos. Ni nosotros ni, por ejemplo, el BNG local, que está en el equipo de gobierno….
No lo están. Apoyan puntualmente al Gobierno local.
Bueno… Lo apoyan y no están en la oposición. Ellos tampoco tienen información. La realidad es que lo que va a ser bueno para el Deportivo va a ser bueno para la ciudad de A Coruña y va a ser bueno para los coruñeses y las coruñesas. Y el planteamiento actual ni es bueno para el Deportivo ni para la ciudad porque realmente no tenemos nada que poder valorar. No hay un estudio de viabilidad ni de movilidad. No hay ningún estudio que diga que se puede hacer una obra de una forma segura, que no afecte a la estructura del estadio y que al mismo tiempo pueda seguir entrando gente al estadio y se pueda seguir jugando.
El club se ha pronunciado contra una ampliación del aforo del estadio. ¿Es eso correcto?
No. Hay que puntualizar. Lo que el club ha dicho es que no vemos la necesidad de doblar el aforo sobre la asistencia media actual, que está entre 22.000 y 24.000 personas. Los datos que manejamos confirman que no es rentable tener un estadio de más de 33.000 espectadores.
Pero hay una lista de espera de más de 6.000 personas para ser socias. ¿No es un contrasentido?
No es un contrasentido porque el ratio de la conversión de la lista de espera en abonados reales es muy bajo.
¿Por qué?
Porque los asientos disponibles ahora son muy pocos y el que se quiere abonar, o bien quiere estar cerca de un amigo o familiar en una grada determinada o en un asiento en una zona determinada. Y lo que se libera no es lo que quienes están en la lista de espera quieren o pueden querer.
Han llamado a mil personas de esa lista, según la última información facilitada.
Vamos ya por 1.700
¿Y de esos cuántos acabaron siendo socios?
Un diez por ciento.
¿Volverá a abrirse entonces?.
La lista está abierta. Pero la cuenta no es que si tengo 27.000 socios y 5.000 en la lista de espera, pues ya tengo 32.000. Hay, por ejemplo, asientos en Tribuna, pero no todo el mundo los quiere. ¿Para que vas a ampliar la zona de ese tipo de asientos?
Uno de los planteamientos que hizo públicos el concejal Gonzalo Castro fue el de que se ampliasen sobre todo las gradas más populares y asequibles. ¿No están de acuerdo con ello?
¿Quién lo financia? ¿Cómo se construye? ¿Dónde se construye? ¿Cuándo empieza la obra? ¿Dónde va a jugar el Dépor mientras tanto? Todo eso me parece perfecto. Pero antes contestemos esas preguntas, valoremos si se puede hacer o no. No podemos empezar desde el final. Existe un estadio, hay dos vías de acceso y salida a la ciudad que están alrededor del estadio. Si hacemos una obra, eso afecta a toda la movilidad ciudadana. ¿Y cómo vamos a hacer todo eso? ¿Cuál es el plan de negocio? Queremos hacer conciertos, pero sabemos que el césped del estadio cada vez que montamos un escenario, se revienta. ¿Cuánto vale el césped de un estadio? ¿Quién va a asumir ese coste cada temporada? Hace un año y medio que publicamos una nota de prensa con todas las preguntas que se hicieron al Concello y seguimos sin tener respuesta
¿Cómo cree que percibe el deportivismo todo esto?
Yo creo que realmente ha faltado transparencia. Nunca ha habido claridad a nivel público sobre las conversaciones que había entre el club y el Ayuntamiento. Esa es la realidad. Entonces creo que lo que está haciendo el club ahora simplemente es poner todas las cartas encima de la mesa y hablar con claridad, transparencia y respeto institucional. Cada vez que se nos convoca acudimos. Entonces la realidad es que esto no pasaba antes porque no se decía nada. Pero no es que la situación fuera diferente, simplemente es que había un elefante en una sala y nadie decía nada. Y de repente se empezó a decir que hay algo ahí.
¿Qué tienen pensado hacer con Los Arcados?
Es algo que se está estudiando y valorando porque es un proyecto importante. Es un espacio emblemático. Hay que valorar bien cuáles van a ser sus finalidades y el objetivo final.
¿Hostelería, quizá?
No le puedo decir porque ahora mismo no es algo que esté avanzado. Pero sí que hay una inquietud por recuperar ese espacio. Estamos pensando mucho sobre ello.
¿Y el piso de la plaza de Pontevedra?
Lo mismo.
¿Se va a vender?
A día de hoy no. Se está valorando qué es lo mejor. Y sobre todo relacionarlo con todos los proyectos del club. Nosotros creíamos muy importante, para desarrollar también lo que es Abegondo, que todos los trabajadores pudieran estar más cerca de los primeros equipos. Y realmente se ha mejorado la cultura del club y acercamos a los trabajadores a lo que es el corazón del Dépor.
¿Cómo ve todo lo que rodea al club y esa paz social que vivimos ahora tras un tiempo convulso? ¿Cómo se ha logrado este sosiego?
No puedo ni quiero opinar de lo que pasó antes de nuestra llegada, porque al final las situaciones se entienden mejor cuando estás dentro y si tienes toda la información. Creo que si algo ha quedado demostrado es que juntos vamos a obtener mejores resultados, deportivos y no deportivos. Y eso es lo que realmente como club queremos conseguir, que haya una unión. Todos sabemos cuál es el objetivo: el Dépor quiere volver a Primera cuanto antes. Si puede ser mañana, pues mañana. Pero el objetivo es ese

"Soy y me siento del Dépor"
El horizonte brilla hoy, pero Benassi reconoce que no todo ha sido un camino de rosas desde su llegada, incluso con gritos en su contra hace unos meses en Riazor.
Nuestro trabajo a veces es agotador y el suyo ¿Cómo es su día a día?
Cuando llegué no tenía tantas canas, pero se hace con mucha pasión y dedicación.
A los directivos que llegan con un tipo de formación que antes no existía se les mira como con un halo de sospecha. Usted se refiere al fútbol como una “industria”.
Bueno, pero la realidad es que a día de hoy si no somos profesionales no se puede desarrollar un club de fútbol. Y eso es lo que ha pasado aquí en A Coruña cuando Abanca entra en el club porque realmente había una deuda enorme y el club estuvo cerca de desaparecer. Esa es la realidad.
¿Se refiere a enero de 2020? En ese momento el club estaba al día en los pagos y había una deuda estructurada con un calendario para abonarla que se estaba cumpliendo.
La deuda se le estaba pagando a Abanca, eso es así, pero sí sólo se paga deuda no se puede invertir en desarrollar el club, ni en plantilla ni en instalaciones. Realmente eso no es sostenible en el tiempo. Yo puedo entender que por sostener un relato se diga que los clubs no se tiene que profesionalizar, pero la realidad es otra.
El año pasado algunos aficionados le gritaron en el estadio que se marchase del club. ¿Cómo afecta algo así a nivel personal?
Bueno… Siempre duele, obviamente. Tener que decirle a tu madre que no venga a un partido…. O que no lea algunas cosas que se escribieron de mí. Se acepta porque es parte de la industria, pero no ayuda todo el relato que se quiere construir alrededor de eso. A mí siempre me dijeron que Coruña es una ciudad en la que nadie es forastero. Yo me despierto por la mañana pensando en el Dépor y me acuesto por la noche pensando en el Dépor y así todos los días. El objetivo es siempre que gane el Deportivo y cuando se toman decisiones se busca eso. Y creo que lo que nos une a todos es esa pasión y el deseo de devolver al club a Primera
¿Se ha sentido denostado alguna vez por el hecho de no ser coruñés?
No. Yo me siento del Dépor y soy del Dépor. Lo que expongo es ese relato que no voy a descubrir lo que salía en algunos periódicos. No lo he dicho yo. Es un hecho. Yo hago mi trabajo y quiero que gane el Deportivo.
¿Se ve aquí dentro de diez o quince años?
Hasta que el club quiera yo voy a estar aquí.
Quizás le lleguen ofertas como a Yeremay. Puede venir un Sporting de Portugal a buscarle.
Me enfoco en un proyecto que en el momento que lo empezamos nadie daba un duro por estar en la situación de hoy.
¿Por subir de Primera RFEF a Segunda?
También. Creo que hasta hoy todos cumplimos con lo que se dijo en su momento. Ahora hay que hacer posible que el club esté mejor de cómo estaba en julio de 2020. Yo entré en la dirección general hace dos años y empezábamos sin entrenador, sin Consejo, con una manifestación debajo de nuestra sede...
Porque habían decidido echar a toda esa gente. Usted ya estaba en el club.
Ya, ya, pero esa era la realidad. Nadie quería venir ese verano por todo lo que había pasado anteriormente aquí. No nos olvidemos del playoff de Castellón o el que se perdió contra el Albacete…
No le quitamos mérito, pero lo probable es que jugando contra el Tarazona y el Calahorra, una entidad como el Dépor acabe tirando hacia arriba. Lo difícil es lo que se está intentando ahora.
En eso estoy totalmente de acuerdo.













