Crónica | La pólvora del Real Madrid basta para apagar al Deportivo (0-2)
El conjunto blanquiazul fue de menos a más, pero cayó derrotado y acumula ya tres jornadas sin ver puerta

El Real Madrid aprendió del error que cometió en la anterior jornada ante el Eibar y no quiso repetirlo en Riazor. Así que el Deportivo pagó los platos rotos del conjunto blanco (0-2), al que le bastó la magia de Linda Caicedo y el acierto de Andersson para aprovechar los errores de las locales y llevarse los tres puntos rumbo a la capital.
Pedía Alberto Rodríguez que no se volviese a repetir el principio del encuentro ante el Sevilla, pero el Deportivo fue capaz de empeorarlo frente al Real Madrid. La intensidad de las jugadoras visitantes y la desconexión de las blanquiazules generaron un inicio que se asemejó más a una pesadilla que a otra cosa. Al conjunto blanquiazul le tocó capear un temporal que alcanzó su punto álgido en el minuto 5, cuando Elena Peláez señaló penalti tras un agarrón de Millene sobre Beerensteyn. Alberto Rodríguez pidió la revisión, pero el técnico de Arteixo perdió una de las dos balas que tiene, pues la colegiada no cambió su decisión. Todo parecía encaminarse hacia el 0-1, pero Tarazona tenía otros planes. La meta del Deportivo le adivinó las intenciones a Linda Caicedo y le negó el primero del partido.
La parada de Tarazona hizo despertar al conjunto herculino, que optó por presionar la salida de balón del Real Madrid en busca de incomodar y hacer dudar a su rival. Y fue así como encontró la forma de pisar el área defendida por Frohms con peligro; como logró acumular ocasiones merced a tres disparos de Millene y otro de Lucía Pardo. Le encontró las cosquillas al equipo madrileño, que ante la defensa alta de las locales, optó por amenazar a base de contragolpes.
Pero el Dépor ya había entendido cuándo salir de la cueva con la agresividad suficiente para poner en aprietos al Real Madrid y cuándo replegarse. También comprendieron las blanquiazules que correr detrás de las jugadoras blancas, con el ritmo que estas le imprimían al encuentro, era lo más parecido a un suicidio deportivo. Así que encontraron en la paciencia a la hora de combinar a su mejor aliada.
Parecía que la escuadra comandada por Alberto Rodríguez empezaba a ver la luz al final del túnel cuando Linda Caicedo dijo que no. Que su equipo no estaba dispuesto a cometer otra vez el error que había perpetrado en la anterior jornada ante el Eibar. La defensa local pecó de pasiva. Y pocas cosas más peligrosas hay en esta Liga F que dejar espacio y tiempo a Linda. Caracas jugó con fuego y se quemó. La colombiana, que había fallado el penalti, se rehízo con un disparo que sirvió para perforar la portería por la escuadra. El Real Madrid no se sintió cómodo del todo sobre el verde de Riazor, pero en su plantilla hay jugadoras tocadas por una varita que pueden vivir aisladas del guion del encuentro porque son capaces de resolver merced a su calidad. Linda Caicedo es una de ellas.
El Deportivo experimentó así el resultado de fallar ante el Real Madrid y, aun así, lo volvió a repetir. Esta vez en un saque de esquina. Olaya perdió a su marca y fue precisamente su jugadora la que hizo el 0-2 poco antes de llegar al descanso. Pero todavía quedaba más. Minutos antes del final del primer acto, el entrenador del Dépor se vio obligado a hacer un cambio por lesión. Tarazona, que había salvado a su equipo de haber encajado más goles, tuvo que abandonar el verde y su lugar lo ocupó Inês Pereira.
Intención sin acierto
Las blancas tenían el botín que habían venido a buscar a Riazor; el Dépor, cansancio acumulado, pero también ganas de demostrar que su estadio no sería un lugar fácil al que saquear. Así que a donde no llegaban las piernas, llegó el ímpetu por ponerle las cosas complicadas a un Real Madrid al que cuesta hacerle cosquillas. De hecho, no fue hasta el minuto 66 cuando un cabezazo de Redru obligó a Frohms a mostrar su mejor versión con una estirada que evitó el 1-2.
Lucía Rivas fue aire fresco para el Deportivo. Tanto que, por momentos, el conjunto coruñés sintió que tenía el control del encuentro y la capacidad de recortar distancias en el marcador. Pero no fue más que un espejismo. Porque aun sin ser protagonista, la escuadra entrenada por Pau Quesada fue capaz de no encajar.
La pólvora del Real Madrid fue suficiente para apagar a un Deportivo que lo intentó, pero que mantiene su casillero con un punto de nueve posibles. Y lo más preocupante no tiene que ver con las sensaciones, sino con los resultados, porque todavía no ha sido capaz de ver portería. l
Deportivo 0-2 Real Madrid
Deportivo: Tarazona (Inês Pereira, m.45+3); Caracas (Eva Dios, m.82), Ranera, Paula Novo, Vega; Paula Hernández (Sofía Domínguez, m.66), Redru, Olaya; Lucía Pardo (Michi Apóstol, m.82), Millene (Lucía Rivas, m.66), Espe Pizarro.
Real Madrid: Frohms; Eva Navarro, Lakrar, Andersson, Levels; Elisa Senss, Keukelaar (Angeldahl, m.62), Andreia Jacinto; Linda Caicedo (Toletti, m.69), Caruso (Zouhir, m.80), Beerensteyn.
Goles: 0-1, m.31: Linda Caicedo. 0-2, m.40: Andersson.
Árbitra: Elena Peláez (Castilla y León). Amonestó con tarjeta amarilla a Millene (m.5), del Deportivo, y a Andersson (m.21), del Real Madrid.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 3 de Liga F disputado en Riazor ante 1.266 espectadores.













