Ainhoa Marín y el Deportivo separan sus caminos
La delantera catalana deja el club blanquiazul cinco años después de su llegada

Cinco temporadas ha durado la historia de amor entre Ainhoa Marín y el Deportivo. Cinco campañas que le han bastado a la delantera catalana para convertirse en historia del club blanquiazul.
La extremo dejará un vacío a nivel deportivo difícil de suplir. Ainhoa había renovado en diciembre de 2024 hasta junio de 2028. En su día, todo parecía indicar que la carrera de Ainhoa estaría ligada al Deportivo al menos durante siete campañas, como mínimo. Pero el deseo de crecer como futbolista ha decantado la balanza y ha puesto fin a su estancia en A Coruña.
En las últimas semanas el nombre de la Real Sociedad ha aparecido como posible destino para la futbolista, algo que puede hacerse oficial en breve ahora que ya ha puesto punto y final a su etapa en Riazor. El Dépor pierde así a una de sus mayores referencias ofensivas. Pero también a una de sus líderes a nivel de juego. Porque cuando todo se atascaba, Marín era la encargada de aportar clarividencia. Una futbolista que era capaz de abstraerse de todo lo que ocurriese sobre el verde y crear ella sola merced a una electricidad que pocas jugadoras de Liga F tienen.
La catalana se marcha tras cinco temporadas en las que demostró estar más que preparada para dar un salto en su carrera futbolística. Después de lograr un ascenso a Liga F con el Deportivo y sellar en dos ocasiones la permanencia en la máxima categoría, Ainhoa se marcha en busca de un nuevo reto deportivo. Uno mayúsculo. Con la Real Sociedad no solo pelearía por estar entre los puestos nobles de Primera División, sino que también jugará la mayor competición a la que se puede aspirar, la Champions League.
Proyección meteórica
Aterrizó en A Coruña con 20 años, en la temporada 2021-22, procedente del Seagull de Segunda División, por aquel entonces denominada Reto Iberdrola. Fue la séptima incorporación de un Deportivo que afrontaba la misión de regresar a la máxima categoría nacional. No tardó en convertirse en indiscutible y, en su primer curso defendiendo la elástica blanquiazul, disputó 2.613 minutos a las órdenes de Miguel Llorente, en los que marcó nueve dianas en competición liguera y una en Copa de la Reina.
No obstante, su mejor año goleador llegó al siguiente. Ya con Irene Ferreras como entrenadora, Ainhoa volvió a ser una fija en el once del Dépor. Selló diez goles en Liga y se quedó a las puertas de cumplir la misión de devolver al equipo a Primera. Un objetivo que cumpliría un curso más tarde, en la 2023-24.

Desde ese momento, la meta del club fue clara: asentar el proyecto y, a partir de ahí, crecer. Con Marín y Millene como líderes en el ataque, el combinado coruñés logró mantenerse en la categoría y, por primera vez en su historia, jugará por tercera temporada consecutiva en Primera. Pero lo hará ya sin Ainhoa Marín, que cierra un capítulo de su carrera deportiva; el que le permitirá dar el salto a la Champions League, a la élite absoluta.











