El Deportivo busca la segunda mejor marca de su historia
Después de cerrar la permanencia matemática, el equipo fija un nuevo objetivo: asaltar puestos más altos en la clasificación

Al Deportivo no le hizo falta ni jugar ante el Atlético de Madrid para hacer historia. La derrota del Alhama ElPozo contra la Real Sociedad, un día antes de que el conjunto coruñés disputase su partido, le valió a las blanquiazules para sellar la permanencia de forma matemática. La salvación tiene varias lecturas. La más obvia es que el Dépor jugará una temporada más en Liga F, la tercera de forma consecutiva. Y ese es un hito que ocurrirá por primera vez desde la creación del equipo, en 2016.
El proyecto se ha consolidado en la máxima categoría del fútbol español. Tres campañas seguidas en Primera División no es fruto de la casualidad, sino del trabajo, de la apuesta y de la exigencia acumulada a lo largo de los últimos años. Ahora, lejos de frenar, es momento de que la dirección deportiva aproveche el tramo final de competición para quitar deberes de encima del escritorio, esos que siempre se complican cuando el equipo tiene todavía cosas en juego.
No obstante, al término del encuentro ante el Atlético de Madrid, Fran Alonso dejó claro que es momento de buscar nuevos objetivos que permitan al Dépor mirar hacia puestos más altos de la clasificación. No será posible superar, ni tampoco igualar la mejor marca de la historia del club, pero sí existe la oportunidad de conseguir la segunda.
La mejor clasificación sigue siendo la obtenida en la temporada 2019-20 por una plantilla repleta de estrellas: Misa, María Méndez, Teresa Abelleira, Gaby García, Peke, Nuria Rábano o Athenea del Castillo, entre otras. Aquel Deportivo, en su primer año en la máxima categoría nacional, firmó un cuarto puesto en una liga inacabada. La pandemia del coronavirus obligó a bajar el telón de la competición antes de que se jugasen todos los partidos. Y solo ese parón privó de conocer el verdadero techo de aquel equipo.
En el próximo curso, el conjunto blanquiazul sufrió un descenso amargo. Las secuelas de la covid-19 afectaron de forma directa al Dépor. La organización de la Primera División, por aquel entonces denominada Liga Iberdrola, tomó la decisión de ampliar a cuatro los puestos de descenso para recuperar así la competición formada por 16 equipos –el año de la pandemia no hubo descensos– y la escuadra herculina ocupó uno de ellos. Fue decimoquinto. Una posición que años antes no hubiese significado un descenso.
El regreso
Costó, pero el Deportivo ya es un club asentado en Liga F. El año de su vuelta a la máxima categoría, en la campaña 2024-25, sudó la gota gorda para sellar la permanencia. Aun así, lo consiguió en la penúltima jornada. Finalizó en la decimocuarta posición, cuatro puntos por encima de la zona marcada en rojo.
Ahora, tiene la oportunidad de mejorar esa marca y firmar así la segunda mejor temporada de su propia historia. Quedan cinco jornadas en juego, quince puntos que pueden servir al Deportivo para ascender puestos en la clasificación.
La máxima marca que podrá alcanzar serán los 41 puntos en caso de hacer un pleno. Esa valoración le bastaría para adentrarse en el top 10 y asestar así un golpe en Liga F. Sin embargo, los rivales que tiene por delante no pondrán las cosas sencillas. El primero que tendrá que afrontar a la vuelta del parón será el Alhama, ese equipo que necesita sumar para aferrarse a la categoría; un fin de semana más tarde, el Dépor repetirá en Riazor, ante una Real Sociedad que tiene pie y medio en Europa. En la jornada 28, las blanquiazules visitarán al Athletic Club; en la 29, recibirán al Espanyol, su rival más directo actualmente. Cerrarán el curso a más de 2.000 kilómetros de casa, en Tenerife.
El camino está marcado, las blanquiazules lo asumen con paso firme y ser un club referencia en Liga F aún está lejos, pero ya un poco más cerca.









