El Dépor, a punto de ganar la batalla contra sí mismo
El conjunto blanquiazul necesita sumar un empate para superar la cifra de puntos totales de la temporada pasada

El Deportivo demostró ante el Eibar tener algo que en la pasada temporada echó mucho en falta. De hecho, fue uno de los motivos que obligó al equipo a pelear por la permanencia hasta la penúltima jornada: fortaleza mental. Su condición de novato en la campaña 2024-25 le pasó factura. Encajar un gol suponía demasiado. Como si una losa cayese encima de todas las futbolistas. Las once que estaban sobre el terreno de juego, pero también las que salían desde el banquillo. Sin embargo, el conjunto blanquiazul ya sabe de lo que va la Liga F. No se arruga a pesar de recibir un mazazo pronto. Y esa es una de las principales razones que le permite estar ahora a solo un punto de superar la marca del curso anterior.
Ante el Eibar, Iara Lacosta se empeñó en hacer remar al Dépor desde bien pronto. Aún no se había cumplido el minuto 10 cuando el Eibar celebró el primero del partido. Al combinado dirigido por Fran Alonso ni siquiera le había dado tiempo a asentarse. Y lo que en la temporada pasada habría significado un lastre demasiado grande, en la presente apenas hizo daño. Porque Espe Pizarro no le dejó disfrutar al equipo armero de su superioridad en el marcador más de dos minutos. La charrúa firmó uno de los goles de la temporada con un remate de espuela y devolvió el empate al marcador. En su casillero personal, elevó la cifra hasta los seis goles. Casi nada si se tiene en cuenta que se pasó la primera vuelta lesionada.
Olaya selló la remontada frente al conjunto eibarrés justo antes del descanso y, aunque el equipo blanquiazul tuvo tramos en los que sufrió, certificó su séptima victoria de la temporada. Con ella son ya 26 los puntos que tiene en sus arcas, tres más de los 23 que tenía en el ejercicio anterior a estas alturas de la competición.
Quedan seis partidos por disputarse –Atlético de Madrid, Alhama ElPozo, Real Sociedad, Athletic Club, Espanyol y Costa Adeje Tenerife– y el Deportivo solo necesita sumar un empate más para igualar la marca que consiguió en toda la 2024-25: 27 puntos.
Crecimiento ofensivo
El paso adelante es innegable. Gran parte de culpa la tiene el crecimiento ofensivo que ha dado el equipo. Pasada la jornada 24 del curso pasado, el combinado coruñés apenas sumaba 18 goles. Ahora, en los mismos partidos, acumula diez tantos más.
Ainhoa Marín levantó la mano en el primer tramo de la temporada y firmó cinco dianas y seis asistencias. Superó así su marca de goles generados de la temporada anterior (tres tantos y seis pases de gol). Su marcador se paró en la jornada 13, cuando celebró un doblete en la victoria ante el Granada. Y su testigo goleador lo cogió una Espe Pizarro que permite al deportivismo echar menos en falta a Millene.
La lesión de la brasileña supuso un mazazo. Estaba llamada a ser, junto a Ainhoa Marín, la líder de la revelación del Deportivo en Liga F. Primero unos problemas musculares y después una rotura de clavícula solo le permitieron jugar diez partidos, seis como titular. Suficientes para marcar tres goles que supusieron tres empates.
Con quien apenas pudo coincidir sobre el terreno de juego es con Espe Pizarro. El deportivismo tendrá que esperar a la próxima campaña —Millene no se recuperará a tiempo para jugar en la presente— para disfrutar de un ataque que, sobre el papel, invita a pensar en positivo. Eso siempre y cuando la entidad herculina y la ‘9’ blanquiazul lleguen a un acuerdo de renovación, pues su contrato expira el próximo 30 de junio. Mientras, Millene y Ainhoa están atadas hasta 2027 y 2028, respectivamente.
Más riesgo
El único dato que ha empeorado el Deportivo con respecto al curso anterior ha sido el de los goles recibidos. A estas alturas de la temporada, el conjunto coruñés había encajado 34 goles. En la presente, ya acumula 44.
No obstante, y aunque esto pueda parecer un retroceso alarmante, hay una explicación que reside en la nueva identidad del equipo. Al Dépor ya no le tiembla el pulso. Ni siquiera ante rivales de mayor entidad. El conjunto blanquiazul tiene una identidad firme a la que no renuncia nunca. Y salir con el balón jugado demuestra valentía, pero también una asunción de un mayor riesgo. Ese que, por lo pronto, inclina la balanza hacia el lado positivo. Así lo dicen los puntos que el Deportivo refleja en su casillero.
Ese punto que necesita la escuadra blanquiazul para igualar la meta del año anterior es también el necesario para cerrar la permanencia de forma matemática. La virtual está más que conseguida merced a la distancia de 17 puntos sobre el Alhama ElPozo, conjunto que marca los puestos en rojo con nueve tantos. El propio Fran Alonso expresó, tras ganar al Eibar, que hasta que los números indiquen que no hay posibilidad de descender, no va a existir la relajación. Pero esa tranquilidad que da no verse sumido en la pelea por la salvación puede servir al Deportivo para terminar de vencer la batalla contra sí mismo.











