El talento firmó la primera remontada de la temporada
Un pase de Paula y la posterior definición de Espe iniciaron la reacción del Deportivo ante el Levante

No fue el disputado en Buñol el pasado sábado el partido más lúcido del Deportivo. De hecho, al equipo le costó encontrar la luz, esa que aportó Paula Gutiérrez en cuanto entró en contacto con el esférico. Pero al fin y al cabo, el conjunto herculino sumó tres puntos que supieron a gloria por varias razones. La primera, por lograr la tercera victoria consecutiva lejos de Riazor; la segunda, por dejar la permanencia prácticamente sellada; y la tercera, por certificar la primera remontada de la presente campaña.
Hasta doce veces en lo que va de campaña empezó el Deportivo por debajo en el marcador. En dos consiguió empatar como mal menor, en otras en nueve se quedó sin puntuar y en solo una, frente al Levante, logró darle la vuelta al marcador.
Tardó en llegar. Incluso más que en la temporada pasada –en la jornada 18 ante la Real Sociedad–. En la presente campaña, hubo que esperar hasta la 21. Quizás el Deportivo no se esperaba el empuje inicial del Levante. Tres minutos tardó Rai Carrasco en aprovechar la incertidumbre del conjunto herculino; tres minutos tardó el Dépor en verse por debajo en el electrónico. Un mazazo que nunca es sencillo de asimilar, pero que ofrece tiempo de sobra para reaccionar.
Al equipo dirigido por Fran Alonso le costó, pero los goles de Espe Pizarro y Marisa le valieron para certificar la primera remontada íntegra del curso. Antes había hecho algún que otro amago. En la segunda jornada liguera, frente al Espanyol, logró rescatar un punto merced a un tanto de Bárbara Latorre que igualó la diana inicial de Ona Barabad; en la 8, Millene hizo lo propio después de que Gaby García adelantase al Atlético de Madrid en el minuto 6.
Ante el Madrid CFF, en la segunda vuelta, no se vio por debajo en el marcador, pero sí vio cómo Nautness igualaba la contienda después de que Espe Pizarro encarrilase el envite. Y aun así el equipo no se dejó amedrentar por fantasmas de encuentros anteriores. Todo lo contrario. Los espantó a base de una efectividad en ambas áreas que sirvió para rubricar la mayor goleada de la historia del Deportivo en la máxima categoría (1-6).
Un cambio real
Los números demuestran que al equipo blanquiazul le cuesta remar a contracorriente. Sin embargo, en Buñol, el Dépor mostró otra cara, otro carácter, cuando eran muchas las fuerzas que empujaban en su contra: el gol encajado en el minuto 3, un campo más pequeño de lo habitual –107 x 70 centímetros–, y un viento que complicaba el juego.
No obstante, el mayor problema con el que se topó el conjunto blanquiazul fue la intensidad del Levante, colista de Liga F. Lógica y necesaria cuando uno se juega la vida en cada partido. Eran las de la escuadra granota las vencedoras de cada duelo y de cada rechace. Y no fue hasta que el Dépor entendió que debía ganar las segundas jugadas cuando el equipo herculino se asentó en el partido.
Eso, sumado al talento de Paula Gutiérrez, al oficio de Espe Pizarro a la hora de definir y a un error en una salida de Tarazona que supo aprovechar Marisa, fueron los ingredientes para que el Deportivo, por fin, pudiese saborear una remontada. Una de las que sirven a la plantilla para creer en el trabajo y, sobre todo, confiar en que sus armas son suficientes para dar la vuelta a un marcador que empieza en contra.












