Espe Pizarro despega y permite al Deportivo alzar el vuelo
La delantera charrúa suma tres goles y una asistencia en los últimos dos partidos

Hay jugadoras que llegan para dar un salto de calidad a la plantilla y que, por determinados factores, no ofrecen un rendimiento inmediato. Los problemas físicos, la adaptación a un nuevo entorno o a un nuevo sistema de juego pueden influir de forma directa en el estado de forma. No obstante, hay ciertos fichajes a los que su trayectoria les concede un voto de confianza. Son futbolistas que llegan avaladas por su calidad, esa que tarde o temprano, acaba de explotar en el nuevo destino. Algo asó le ocurrió a Espe Pizarro, quien un tiempo después de aterrizar en A Coruña, ha despegado a nivel de rendimiento de una forma impenitente.
El club herculino anunció el fichaje de la delantera charrúa el 3 de julio, procedente del Eibar. Fue la segunda cara de la plantilla para la presente temporada y una de las incorporaciones que más ilusionó al deportivismo. Su firma servía para dar un golpe en la mesa y demostrar que el Deportivo, en la 2025-26, iba muy en serio. Una futbolista determinante, internacional con su selección y con la calidad idónea para acompañar a jugadoras del talante de Ainhoa y Millene. El complemento ideal.
Con lo que no contaba el Deportivo, ni tampoco la propia Espe, era con las lesiones. Esas que muchas veces llegan sin avisar para trastocar la planificación de cualquier equipo. La llamada de Uruguay impidió que se plantase en Abegondo el primer día de pretemporada. Aun así, disputó 25 minutos en la primera jornada liguera, frente al Badalona. Tras ella, llegó el primer palo. Una lesión muscular le obligó a parar durante un mes y medio. Siete partidos en blanco.
Como si de una cosa del destino se tratase, reapareció ante su exequipo. Dejó destellos de lo mucho que podía aportar al equipo, aunque con evidentes señales de que su techo todavía estaba escalones por encima. Terminó de certificar su rendimiento ante el Levante en Riazor. Descaro por la banda, electricidad con el esférico en los pies e intensidad sin él. El combo perfecto. Hasta que otra lesión muscular se cruzó en su camino de nuevo.
De vuelta
Año nuevo, vida nueva. Al menos eso dicen. Porque aunque solo cambie un número, son muchas las personas que encuentran en ese trueque la motivación para iniciar nuevos hábitos. En el caso de Espe Pizarro, el 2026 le ha devuelto la sonrisa. Los problemas físicos de la charrúa se han marchado con el 2025 y no hay mejor noticia para el Deportivo que esa.
Tras entonarse ante Costa Adeje Tenerife y Badalona Women, firmó su despegue definitivo en Las Gaunas. Firmó una asistencia y un doblete. Sus primeros goles con la elástica blanquiazul, cuando más falta hacían. Dos tantos que reflejaron a la perfección cómo es la charrúa sobre el verde: constante, peleona y, sobre todo, determinante.
Espe Pizarro sigue volando. De hecho, frente al Real Madrid lo hizo de forma literal para hacer el 2-2. Una muestra más de su capacidad rematadora. Es de esas que no se lo piensa mucho y que mete la cabeza donde quizás otras se pensarían si meter el pie. Su celebración, la máxima expresión de una futbolista liberada, pero también disfrutona.
Tres goles en dos partidos que certifican que la bestia ya está despierta. Un tanto cada 168 minutos, un ratio que avala lo poco que necesita para ver puerta. No hay una futbolista del equipo herculino con un promedio mejor. Desde luego, una bala que el Deportivo debe aprovechar para escalar puestos y dejar atrás la zona baja.
Clave en la presión
"Ha tenido mala suerte con las lesiones. Ha tenido una primera vuelta triste, pero desde que volvimos del parón de Navidad ha vuelto a un muy buen nivel. Ahí están sus números, las presiones que hace, la energía que da al equipo… El tener en forma a una jugadora así nos da muchísimo, nos hace más fuertes". Fueron palabras de Fran Alonso al término del partido contra el Real Madrid el pasado domingo. Y eso que el resultado final (2-4) desdibujó la actuación de Pizarro. Pero no lo suficiente como para pasarla por alto.
Más allá del gol, su ejercicio defensivo fue clave. La activación tras pérdida de la ‘9’ blanquiazul evitó la salida limpia del Real Madrid y su agresividad en la presión, colocó la primera piedra para poner contra las cuerdas a las merengues.
Por lo pronto, el despegue de Espe Pizarro permite que la lesión de Millene, que finalmente tendrá que pasar por quirófano, sea un poco menos dolorosa. Aunque una jugadora como la brasileña sea insustituible. La charrúa, unida al talento emergente de Lucía Rivas y al liderazgo de Ainhoa es, mientras, un argumento que cada vez coge más peso en el Deportivo. Y también en la categoría.












