Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
Irene Ferreras dirige un entrenamiento del Deportivo en la 2024-25
Entrevista

Irene Ferreras: "Hay sitios que te marcan de por vida y yo no me escondo al decir que ese sitio para mí fue A Coruña"

La ex entrenadora del Deportivo y actual del Granada regresa el próximo sábado a Riazor por primera vez desde su destitución del conjunto coruñés

Su nombre está grabado a fuego en la historia del Deportivo. Nunca se sabrá lo que hubiese pasado si Irene Ferreras (Fuenlabrada, Madrid, 1989) no llegase a los mandos del equipo blanquiazul. Lo que no se puede negar es que, con ella en el banquillo, alcanzó la élite del fútbol español. Y eso se queda marcado en la retina del deportivismo para toda la vida. El próximo sábado volverá a pisar la banda de Riazor, esta vez, para defender los colores del Granada.

¿Cómo le va por el sur? ¿Mucho cambio?

La verdad es que sí, mucho cambio. Tanto en el estilo de vida, el clima, el contexto, todo. Pero también nuestro trabajo es esto. El adaptarnos continuamente a diferentes circunstancias. También estoy viviendo la parte positiva de enriquecerme de esta nueva experiencia y de todo lo que estoy encontrando aquí.

¿Se ha acostumbrado ya al calor?

He pasado mucho calor en pretemporada. Era una tía bastante friolera que siempre llevaba mejor el calor, pero es verdad que ya me había aclimatado al norte y ha sido una pretemporada dura en cuanto a temperatura.

El Granada venía de lograr una clasificación histórica, escogió un reto de los grandes.

Todo el mundo se quedó con esa situación, la de que cogí un reto porque el equipo viene de hacer de una temporada muy buena y la expectativa a priori es alta, pero en todo momento a mí me explicaron el proyecto desde la coherencia absoluta. Sabía a lo que venía aquí, sabía también lo que me iba a encontrar. En todo momento, el club estaba con los pies en el suelo, sabía que la temporada pasada había sido una temporada por encima de las expectativas iniciales. La gente que está arriba tenía claras las ideas y las líneas a seguir, entonces no sentí tampoco ese vértigo. Tenía que venir a construir un proyecto con cosas del pasado que estaban muy bien y que había que seguir potenciando y otras que evidentemente era poner mi sello y ayudar a crecer al equipo y al club en su sección femenina.

La expectativa a priori es alta, pero en todo momento a mí me explicaron el proyecto desde la coherencia absoluta"

¿Cómo es llegar a un sitio en el que tanto cariño se le guardaba a Arturo Ruiz?

Con normalidad, al final los entrenadores estamos continuamente entrando y saliendo. Cuando llegas a un sitio, a veces es porque las cosas no van bien y tienes que intentar poner tu granito de arena para mejorarlas y otras veces es porque han ido tan bien que tan bien que los entrenadores somos parte de este negocio. Hay que analizar todo, desde qué cartas tenía sobre la mesa, qué jugadoras se quedaban, qué medios, qué recursos teníamos como club para cumplir los objetivos que teníamos… Todo lo que se me planteó era coherente. Tenemos los pies en el suelo, sabemos que nosotras tenemos que pelear cada día por mantener la categoría y, a partir de ahí, si tenemos que mirar para arriba, miraremos, pero a día de hoy solo trabajamos por conseguir esos puntos que nos den tranquilidad.

¿Cómo ha vivido estas primeras jornadas?

Pues en ese entender de qué va esto del fútbol. A los entrenadores que nos gusta el día a día, que nos gusta el trabajo, probablemente disfrutamos mucho más del proceso desde ese día a día, desde ver cómo las jugadoras crecen en los entrenamientos, pero al final es el día de partido donde se tiene que mostrar esa mejora o esa línea hacia la que va el equipo. Al principio no es fácil, porque cuando llegas con un proyecto con ideas nuevas, que cuesta tiempo ir instaurando, que todo el mundo se adapte, tú también como entrenadora, a veces vas con ideas y luego te das cuenta de que a lo mejor puedes ir por otro camino y tienes que ir tomando decisiones que te acerquen a que colectivamente el equipo compita lo mejor posible. Además, tienes que adaptarte a las circunstancias que se te van presentando. Para mí es una parte muy bonita de mi trabajo, me lo tomo con calma porque sé cómo va esto y sé que las cosas necesitan de tiempo, que nada es por casualidad. En ese sentido creo que el equipo por lo menos ha empezado bien, mostrando un poco las líneas que queremos seguir este año y seguro además que tenemos mucho margen de mejora.

En ese proceso de adaptación, ¿echa de menos A Coruña?

Echo de menos A Coruña porque fui muy feliz allí. Ante todo somos personas y creo que voy a estar toda la vida agradecida a toda la gente que me hizo sentir como en mi casa. Como siempre dije, al salir de tu casa, al ir sola a un sitio a intentar conseguir un objetivo tan bonito y tan importante como era un ascenso a Primera División, no me hubiera sido posible sin la ayuda que recibí de todo el mundo, no solo del entorno laboral, sino también de vecinos, de toda la gente de allí que me trato muy bien. Siempre va a ser un lugar para volver.

Echo de menos A Coruña porque fui muy feliz allí"

Regresa el sábado. ¿Era una fecha marcada en el calendario?

Tanto como marcada no, pero los entrenadores somos muy de planificarlo todo. Sí que es una fecha que miras de reojo porque sabes que es especial. Cuando llega, es verdad que tratas de normalizarlo al máximo porque al fin y al cabo es un partido, son tres puntos, es una jornada más, pero tiene un tinte especial por todo lo que viví allí. Para mí, el Dépor es un club que va a significar muchísimo en mi vida siempre. Y ahora centrada en tratar de conseguir los retos que queremos con el Granada y hacer un buen partido allí.

Seguramente recibirá mucho cariño de parte del deportivismo. ¿Cómo se lo imagina?

Pues no lo sé. Yo sé que para mí va a ser especial. Solo el hecho de pisar Riazor, de reencontrarme con personas que forman parte ya de mi historia, personas que me han ayudado a crecer, con las que he compartido muchos momentos buenos y malos… Sé que las tengo para siempre. Y ya solo por eso va a ser especial. Pero como te digo, hay que tirar de profesionalidad y centrarse en la parte puramente deportiva. Y así lo estoy encarando. Intento no pensarlo mucho. Lo bonito es que ya son años en el fútbol y siempre vas encontrando momentos que van dándote experiencias bonitas, reencuentros, volver a lugares. En concreto, te diría que es el lugar más especial al que volver para mí.

Esta mañana Ainhoa Marín le dedicó unas palabras de cariño al recoger el premio Estrella Galicia. ¿Cómo será enfrentarse a ella?

Pues difícil, difícil. Ainhoa es una gran persona y una gran futbolista. El cariño, el respeto y la admiración es mutua. Es una de esas jugadoras que te marcan, que te hacen sentir entrenadora. Tuve procesos allí muy bonitos, no solo con ella. Le agradezco mucho sus palabras. Enfrentarte a Ainhoa, enfrentarte también al Dépor, es un reto muy difícil. Son muy buenas futbolistas, compiten muy bien. Sabemos también el momento en el que se encuentran. Vamos a ver qué pasa, pero está claro que el cariño no va a cambiar independientemente de cómo vaya el partido.

Irene es una persona muy especial que individualmente me ha ayudado mucho"Ainhoa Marín

Con Ainhoa ha creado un monstruo al que ahora se tiene que enfrentar. ¿Se puede frenar a una jugadora como ella? 

Creo que Ainhoa tenía potencial independientemente de quien se cruzase en su camino. Pienso que, como todo en esta vida, te influye. Al igual que ella me ha marcado a mí como entrenadora. Gracias a ella tuve que reinventarme en muchas cosas y aprender muchas cosas y yo sé que por su parte es lo mismo. Nos hemos hecho mejores mutuamente. Ella tiene un futuro prometedor por delante. Creo que yo puse mi granito de arena, pero evidentemente ella lleva una carrera en la que ya había sido tan valiente de salir de casa para ser una jugadora importante en el Deportivo. Ha decidido también quedarse allí pese a seguramente tener ofertas para ir a otros sitios. Me parece muy bonita la historia entre el Dépor y ella. Yo orgullosa de haber formado parte de un trayecto de su carrera. Ahí estoy para ayudarla en cualquier otra cosa que no tiene que ver ahora con el fútbol, pero sí con lo personal.

¿Qué se espera del partido del sábado? La diferencia entre Granada y Dépor es de tres puntos.

Son partidos todavía de primera vuelta. No creo que haya que ponerle un enfoque demasiado dramático porque todavía queda mucha temporada. Entiendo que ambos equipos queremos mostrar una cara competitiva, sólida y a partir de ahí seguramente los dos peleemos por tener la pelota. Seguro que habrá momentos para ambos equipos. Creo que puede ser un partido igualado por momentos y que quien aproveche mejor las ocasiones se lleve el gato al agua. Son ellas las que juegan en casa y entiendo que eso les da ese puntito de ventaja, pero nosotros estamos compitiendo bien fuera de casa también. Espero un partido muy competido, difícil. Intentaremos neutralizar bien todas sus virtudes y estar acertadas en los nuestros.

En su despedida decía que le hubiese gustado continuar la historia en el Dépor. ¿Duele más la salida cuando se da así?

Creo que es mejor, ¿no? Marcharte de un sitio cuando no te quieres ir significa que estabas siendo feliz en él. A día de hoy solo puedo decir que esta etapa de mi vida ha sido preciosa. He tenido momentos de todo tipo, como es normal. Pero me ha hecho mejor. Guardo un cariño tremendo a todo lo que viví allí, a muchísimas personas que me ayudaron. Es verdad que hay sitios que te marcan de por vida. Yo no me escondo al decir que este para mí A Coruña fue uno de esos. Pero bueno, esta semana vamos a trabajar muy duro para tratar de que, cuando acabe el partido, sea el Granada el equipo más contento y desearle lo mejor al Dépor desde el sábado en adelante.

Marcharte de un sitio cuando no te quieres ir significa que estabas siendo feliz en él"

¿Se esperaba su destitución?

Era algo esperado. Se notaba en el ambiente. Son cosas que los entrenadores percibimos. Normalizo todas esas situaciones. Estamos en un mundo en el que el cambio de entrenador es lo más habitual. No quiero decir que lo comparta, pero entiendo el mundo en el que trabajo. A día de hoy es una página ya pasada. Eso también me ha dado la oportunidad de buscar una nueva experiencia, de estar viviendo ahora este nuevo reto en un gran club, en una nueva ciudad, con jugadores espectaculares que me están haciendo crecer mucho. Y ahora mismo con los cinco sentidos en esta nueva temporada.

¿Cómo afronta una entrenadora un partido cuando sabe que es a todo o nada como le ocurrió contra el Sevilla?

Por mi parte, con normalidad. La dificultad siempre está en que el equipo sea consciente de eso, porque ahí entra en el juego una carga emocional añadida a una situación difícil. Los entrenadores dependemos mucho de que las estructuras por arriba generen más calma o terminen de incendiar la situación. Profesionalmente, una tiene que afrontarlo con naturalidad. En mi caso, me lo tomé con mucha naturalidad. A partir de ahí, cada circunstancia será un mundo, pero si el vestuario está contigo, probablemente hay una circunstancia a nivel emocional que dificulta un poco el rendimiento.

¿A qué jugadora del Dépor se hubiese llevado al Granada?

No me puedes hacer elegir a una (risas). Tengo muchísimo cariño y muchísima admiración profesional a muchas de las jugadoras que tuve allí. Sería muy difícil para mí. Tengo jugadoras con las que he compartido casi dos años y medio. Nos guardamos un cariño especial, por lo tanto, para mí es muy complicado elegir. Ahora disfruto, quitando los momentos que competimos en contra, viéndolas desde fuera como espectadora.

¿Cómo está viendo al Deportivo? No termina de despegar.

Es cuestión de las expectativas que se marca cada club. No soy yo quién para valorar, porque siempre considero que las cosas se valoran desde dentro, sabiendo y conociendo el proceso. Como no lo conozco, no puedo decir. Sé que son un gran equipo, una gran plantilla con gente que quiere, que tiene amor propio y que quiere defender su escudo. No sé lo que pasará en el futuro, pero creo que tienen mimbres suficientes para cumplir sus objetivos.

Solo son dos entrenadoras en toda la Liga F. ¿Aún hay cierta reticencia a escoger a una mujer para ese puesto?

Pues no lo sé, no lo sé. Yo creo que cada vez menos. Aquí entraríamos en muchas variantes. Quizás somos menos para elegir. Quizás también a nivel social, como funciona todo, muchas veces estamos un poco más miradas en cuanto a todo, en cuanto a éxitos y en cuanto a fracasos. Me parece que se potencia mucho más y que es un mundo hostil. No es fácil dedicarse a esto. El futbol femenino, aunque es súper agradecido en cuanto al trabajo, es una apuesta de vida importante porque a nivel económico te requiere de mucha valentía a nivel vital. Creo que todo eso debe de combinarse y se traduce en que somos pocas en los banquillos. Soy bastante optimista con esto y creo que poco a poco vamos a ir viendo un cambio.

El fútbol femenino es una apuesta de vida importante porque a nivel económico te requiere de mucha valentía a nivel vital"

Y hablando de puestos… Hace poco renunció a su cargo en la Junta de la Real Federación Española de Fútbol, se filtró que fue por su disconformidad a la llegada de Sonia Bermúdez. ¿Es eso cierto?

Yo es que de todo lo que tiene que ver con la parte federativa y que no tiene que ver con mi rol como entrenadora, intento no pronunciarme. Soy una persona muy fiel siempre a mis valores y a lo que pienso e intento hacer las cosas desde el respeto con la gente y en este tema, pues he preferido no pronunciarme y sobre todo centrarme en mi trabajo como entrenadora, que creo que es por lo que merezco que se me reconozca y ya está.

¿Se imagina en un futuro dirigiendo la selección?

La verdad es que es una cosa que nunca se me ha pasado por la cabeza. Tampoco me ha llamado nunca la atención el dirigir a una selección, independientemente del país. Creo que es un contexto diferente al de ser entrenadora de un club. Soy una tía muy de día a día. Creo que siempre me he sentido más cómoda y más identificada con dirigir a un club, pero evidentemente nunca se sabe, las carreras profesionales son muy largas y nunca se sabe dónde acabaremos en el futuro.

¿Se ve regresando al Deportivo?

Bueno, yo sé que me fui con el cariño de mucha gente, que es una ciudad que me encanta y que, cuando te has dejado todo en un sitio y has sido buena persona con la gente que te ha rodeado, creo que nunca se debería cerrar esa puerta. Nunca se sabe en el futuro. Ahora estoy muy feliz con lo que tengo, con donde estoy. Estoy muy ilusionada por cumplir los objetivos que tenemos entre manos, pero la vida da muchas vueltas. Como siempre, hay que estar abierto a todo siempre que uno tenga ganas y entusiasmo.