Lejos de Riazor hace frío: el Dépor es el peor visitante de la liga
El conjunto herculino solo ha sumado un punto de 18 posibles a domicilio y ha encajado el 80% de los goles que refleja su casillero

Lejos de Riazor hace frío. Y si no que se lo digan al Deportivo. Acostumbrado a las lluvias del norte, donde más nota el fresco es fuera de A Coruña. Así lo dicen sus números, la clasificación y, sobre todo, sus actuaciones como visitante. En esas en las que sus ideas parecen congelarse hasta tal punto de partir varios puntos por debajo de su rival. Algo que, por ahora, no le ha pasado al calor de su afición.
El Deportivo se ha convertido en ese adversario al que todos los equipos de la Liga F quieren recibir; al que le abren la puerta de sus hogares con una sonrisa de oreja a oreja, sabedores de que parten con una ventaja importante para aumentar su renta particular. Mientras, el conjunto blanquiazul va de estadio en estadio sin asustar y, lo peor, dejándose puntos que ya no vuelven.
Pasadas las doce primeras jornadas ligueras, el Deportivo es el peor visitante de la competición. Ningún conjunto tiene peores números que la escuadra dirigida por Fran Alonso. En seis encuentros disputados a domicilio, solo ha logrado puntuar en uno de ellos. Puntuar, que no ganar. Dicho de otra forma, de 18 puntos posibles, el Dépor ha logrado uno.
Lejos queda ya la última vez que el equipo herculino sacó algo positivo en una visita. Fue en su primera salida de la temporada, en la segunda fecha, ante el Espanyol. Un gol de Bárbara igualó el tanto inicial de Ona Barabad y permitió al Dépor sumar un punto. El único como visitante. Al menos hasta ahora.
Después de ese partido, lejos de Riazor, vinieron cinco más, todos ellos con derrota: Real Madrid (4-1), Alhama ElPozo (3-1), Eibar (1-0), Barcelona (8-0) y Sevilla (3-1). Si bien es cierto que algunas de esas salidas se correspondieron con las más complicadas de la presente campaña, caso de Real Madrid y Barcelona, los resultados y la imagen ofrecida dista de lo que puede ofrecer el Deportivo.
Además, la condición de favorito, no es una excusa a la que el cuadro blanquiazul se pueda agarrar. Al menos no después de haber rascado un empate contra el Atlético de Madrid (1-1). En Riazor, claro.
Diferencia de goles
Otro de los datos más alarmantes del Deportivo que ejerce como visitante es la cantidad de goles que recibe. De los 25 que refleja su casillero particular, 20 los ha encajado lejos de Riazor. Es decir, el 80% de los tantos recibidos han sido a domicilio.
Tampoco ayudan las dianas a favor. Fruto de las inestabilidad que refleja el equipo cuando no es local, la cifra de los goles que celebra se ve mermada, solo tres: Bárbara al Espanyol (1-1), Monteagudo al Alhama (3-1) y Ainhoa al Sevilla (3-1).
Es precisamente esa diferencia de goles (-17), la que sitúa al conjunto deportivista a la cola de la clasificación como visitante. Porque incluso el Levante, que todavía no sabe lo que es ganar en este curso, ha logrado encajar menos (14).
Un muro psicológico
En Riazor las cosas están funcionado. El conjunto coruñés es el sexto mejor local de la competición, solo por detrás de Barcelona, Real Madrid, Real Sociedad, Atlético de Madrid y Madrid CFF.
Lo del Dépor lejos de su propio feudo ya parece una barrera más psicológica que deportiva. El único factor diferencial a ese nivel es el de las convocatorias. En los encuentros a domicilio, es habitual que el número de jugadoras citadas baje y, en el banquillo, suelen sentarse siete u ocho futbolistas, como máximo. En casa, Fran Alonso ha optado, en lo que va de competición, por hacer convocatorias de entre 21 y 23. Una cuestión que parece apuntar a un tema económico y no deportivo.
Al Deportivo se le acumulan los deberes y, en su escritorio, ya hay demasiadas retos con los que cumplir. No obstante, el parón internacional permite al equipo gozar de dos semanas para frenar, tomar aire y analizar con perspectiva la situación. De aquí, solo se puede ir para arriba.
























