La primera Liga deportivista cumple 30 años
El Juvenil A conquistaba la Copa de Campeones tal día como hoy de 1996, cuatro años antes que el primer equipo

El Deportivo se convirtió en ‘uno de nueve’ el 19 de mayo de 2000. Aquella victoria en la jornada final ante el Espanyol en Riazor colocó al club blanquiazul en un lugar exclusivo del fútbol nacional. Sin embargo, no fue la única ni la primera Liga conquistada por el club blanquiazul. Cuatro años y una semana antes, el 12 de mayo de 1996, el Juvenil A deportivista alzaba la Copa de Campeones de División de Honor Juvenil. Es el primer Deportivo campeón nacional de Liga.
Aquel éxito del Deportivo tiene un paralelismo con el inopinado triunfo de Dinamarca en la Eurocopa de 1992. La ‘Dinamita Roja’ es invitada a última hora al torneo de Suecia por la expulsión de Yugoslavia debido a la Guerra de los Balcanes. La UEFA anuncia la suspensión de la selección ‘plavi’ y la repesca del combinado danés el 31 de mayo. El torneo empieza el 10 de junio. Richard Moller Nielsen empieza a llamar a sus jugadores unos días antes, cuando se empieza a vislumbrar el posible veto a Yugoslavia, ya que todos se encuentran de vacaciones y, en algunos casos, en lugares remotos. Su estrella, Michael Laudrup, decide no acudir porque está de viaje por Estados Unidos. Los daneses tienen cuatro días más que los otros siete participantes, hasta el 4 de junio, para comunicar su selección definitiva. Lo sucedido durante las siguientes tres semanas es historia del fútbol.
En 1996, el Deportivo no tiene más que cuatro equipos: la primera plantilla, el Fabril y dos conjuntos juveniles, el A y el B. Estos dos últimos se nutren de los clubes modestos de la ciudad, fruto del convenio con la AFAC, y de algunos chavales del resto de Galicia, con contadas excepciones de otros procedentes de diversas regiones españolas. Recuerda Pablo López, central con amplio recorrido futuro en Segunda B (353 partidos), que un puñado de ellos tienen experiencias conjuntas en los combinados coruñeses sub-14 y sub-16 que participan en el Trofeo Caixa Galicia, el campeonato gallego de selecciones comarcales. “Los de los equipos de la ciudad, al ser de la misma edad, nos enfrentamos muchísimas veces desde críos. Unos cuantos habíamos jugado juntos en las selecciones coruñesas, que disputaban unos seis u ocho partidos al año. De hecho, el Dépor tiró de la selección coruñesa sub-16 para formar ese juvenil”, rememora el exblanquiazul que comenzó el curso como técnico del Racing de Ferrol.
Aquel Juvenil A blanquiazul dirigido por José María Blanco y Manolo Varela Bardanca nace casi de la nada y se forja en un terreno de hierba artificial, el de Meicende Grande, y en otro de tierra y de reducidas dimensiones, el picadero situado entre la grada de Maratón y las polideportivas. En definitiva, un equipo campeón surgido del hambre y de la improvisación. Como aquella Dinamarca campeona.
Tres cuartos coruñeses
La mitad más uno (11) coruñeses. Cinco más del área metropolitana, de Cambre, Arteixo, Laracha, Baio y Ponteceso. Un porriñés, un palentino, un vallisoletano y un oscense. Es la composición de la plantilla deportivista. Tres cuartos de la misma crece en la capital o su área metropolitana. En ella tiene un peso importante un club herculino, el Orillamar, del que proceden cuatro jugadores: el portero Moscoso, el central Pablo López y los centrocampistas Xaco y Víctor Pérez. El Imperátor, que ese mismo curso compite en Liga Nacional, pone tres piezas –el guardameta Diego Arias, el lateral zurdo Toni y el delantero José Luis Deus–, las mismas que el Ural, con el defensa Cedeira y los delanteros Ramiro Amarelle y Juan Naya. Roberto (Deportivo Ciudad), el palentino Coloma (Español, donde juega cedido por el Deportivo que lo ficha del Renault Valladolid) y Luis Mosquera (Ciudad Jardín) completan la aportación de la AFAC, con trece futbolistas pertenecientes a seis clubes.
Dani Mallo, Nacho, Adolfo y Carlos llegan de los equipos de sus respectivas localidades, Sporting Cambre, Baio, Atlético Arteixo y Laracha, respectivamente. El Porriño Industrial es el equipo de origen del pivote Bugarín. De fuera de Galicia aterrizan Oliva (Renault Valladolid) y Araguás (Huesca).
Lucha contra el Racing de Santander
El Deportivo comanda el grupo 1 de la División de Honor Juvenil con mano de hierro. Cuenta por triunfos sus diez primeros encuentros. Alcanza la 20ª jornada con 49 puntos –es la primera temporada con tres puntos por victoria– merced a 16 triunfos, un empate y solo tres tropiezos. El Racing es segundo a nueve puntos, aunque con un partido pendiente ante el Valladolid, que acaba perdiendo por un estrepitoso 6-2.
Sin embargo, los cántabros enlazan nueve triunfos consecutivos y, en la 28ª jornada, adelantan a los blanquiazules, después de la derrota coruñesa ante el Compostela (1-0) y el triunfo santanderino en Oviedo (1-2). A dos jornadas del final, el Racing lidera la tabla con 64 puntos, por delante de un Deportivo con 63.
En la penúltima jornada, el Racing de Santander bate al Ourense (2-0) y el Dépor al Racing de Ferrol (2-1). La jornada final depara la visita a un Oviedo sin nada en juego para los blanquiazules y un duelo a domicilio frente a La Braña, que se juega evitar la última plaza de descenso con la Cultural Leonesa, para los racinguistas. El equipo asturiano sorprende al Racing (1-0), mientras que el Deportivo golea al cuadro carbayón (2-4) para quedarse con la primera plaza. Pablo López recuerda cómo se enteraron de la derrota cántabra. “Cuando paramos a comer después de nuestro partido, alguien llamó desde el restaurante al bar del campo de La Braña para preguntar el resultado. Apenas había teléfonos móviles y no existían las aplicaciones de resultados”, sonríe.
El Deportivo se clasifica para la novedosa Copa de Campeones, que se celebra en Puertollano (Ciudad Real) y en la que se define el título nacional. Entre 1986 y 1995, el mismo se define en la llamada Liga sub-19, máxima competición juvenil nacional, de grupo único, que aquella temporada pasa a mejor vida.
Rivales de postín
Real Madrid, Valencia y Tenerife se miden en el grupo 1. Athletic, Sevilla y Deportivo, en el 2. Los blancos dominan con autoridad la primera liguilla. Golean al Tenerife (3-0), que también cae frente al Valencia (4-0). En el partido definitivo, el Real Madrid tampoco deja dudas frente a los chés (3-0). El Deportivo inicia su camino con un empate frente al Sevilla (1-1). Tras el encuentro se disputa una tanda de penaltis para resolver un posible empate al final de la liguilla. Los blanquiazules se imponen por 5-3. Los hispalenses complican la faena a los coruñeses al golear al Athletic (5-1). El Dépor tiene que ganar a los rojiblancos por al menos cuatro goles para pasar a la final. Y lo hace. Pese a que tras el 4-0, el equipo vasco recorta distancias. Un postrero tanto de Coloma replica el resultado obtenido por el Sevilla y la victoria desde los once metros ante los nervionenses desnivela la balanza.
La súper profesionalizada cantera del Real Madrid es la rival en la final. El equipo que entrena en Meicende y el picadero contra el que dispone de una ciudad deportiva con seis campos de césped natural. Un Deportivo con solo tres futbolistas de fuera de Galicia contra un Real Madrid con el doble de procedentes del resto de la geografía española: un aragonés (Rubio), un toledano (Mena), un conquense (Zafra), un ciudadrealeño (Jaime) y dos murcianos (Meca y el futuro deportivista Mista).
Barrero adelanta a los blancos de penalti –cometido por Pablo López sobre Meca– en el ecuador de la primera mitad. En la reanudación, empata Carlos, también desde los once metros, por derribo de Cuenca a Bugarín. El choque se va a la prórroga, donde aparece el diminuto Oliva, tres minutos después de saltar al césped, para enganchar una volea que se convierte en un histórico gol de oro, desaparecido método de definición en el tiempo extra con el que pocas semanas después Oliver Bierhoff da la Eurocopa a Alemania.
¿Y el futuro?
Menos de la cuarta parte de aquellos campeones llegan a jugar en Primera, sumando unos pírricos 23 partidos. En Riazor no corren tiempos de oportunidades para la cantera porque el listón está por las nubes y la caja fuerte rebosa.
Deus, Carlos, Dani Mallo y Toni son los únicos que disponen de alguna oportunidad en la élite nacional, todos con el Dépor. Xaco es el único que llega hasta la categoría de plata, con 16 partidos en las filas del Pontevedra. Cinco elementos –uno de ellos, Coloma, con una sola aparición– tienen como techo la Segunda División B. Y la mitad de la plantilla no pasa de Tercera División. Siete de ellos –Roberto, Luis Mosquera, Juan Naya, Diego Arias, Cedeira, Amarelle y Víctor Pérez– forman parte del histórico Imperátor que alcanza la categoría nacional doce meses después.
Ni disfrutaron de la gloria de los mayores en 2000, ni tuvieron la repercusión de sus homónimos de 2021. Pero nadie le puede quitar el orgullo y la satisfacción a aquel vestuario, que 30 años después sigue vivo en un grupo de WhatsApp, de haber sido el primer Deportivo campeón de Liga.













