El Dépor, único equipo de plata con un filial de bronce
Con el ascenso del Fabril, el club coruñés se convierte, a estas alturas de la competición, en una rara avis de LaLiga Hypermotion

Desde que el Fabril certificó su ascenso a Primera Federación, el Deportivo se convirtió en un club único entre todos los que componen LaLiga Hypermotion. Porque desde que el pasado domingo, en el que el filial herculino venció al UD Ourense (3-0) en Riazor y, horas después, el Oviedo Vetusta cedió ante el Marino de Luanco (0-0), la entidad blanquiazul se coronó como el único de toda la Segunda División en tener a su filial en Primera Federación.
Todavía faltan tres jornadas para que la Segunda Federación baje el telón, pero el Fabril no necesita más puntos. Pase lo que pase a final de curso, el conjunto dirigido por Manuel Pablo será campeón del Grupo 1. Y solo ese puesto permite la promoción directa, con todo lo que eso supone. Porque estar en Primera Federación no es poca cosa. Solo 40 equipos pueden jugarla. Y uno de ellos será el Fabril.
Se unirá así el equipo blanquiazul a otros ocho filiales que, a estas alturas de la competición –a falta de que se definan descensos y ascensos–, militan en el tercer escalón nacional: Bilbao Athletic, Celta Fortuna, Osasuna Promesas y Real Madrid Castilla en el Grupo 1; Atlético Madrileño, Betis Deportivo, Sevilla Atlético y Villarreal B en el Grupo 2.
Tal y como está definida la categoría, los dos grupos de 20 equipos cada uno se componen por un criterio geográfico. De esta forma, el Fabril irá directo al 1, donde están encuadrados los clubs del norte, noroeste y parte del centro de España.
Todavía falta por definir dónde jugará el primer equipo. El Deportivo vive inmerso en la lucha por la promoción directa a Primera División. De no lograrse el ascenso, el club herculino se mantendría por ahora como el único en contar con un filial en el tercer escalón del fútbol nacional.
En LaLiga Hypermotion el patrón está claro: la mayoría tienen a su segundo equipo en la cuarta categoría: Un total de nueve –Racing de Santander, Almería, Málaga, Burgos, Castellón, Las Palmas, Eibar, Valladolid y Zaragoza– sitúan a su conjunto sénior de la cantera en la misma división en la que milita todavía el Fabril, en Segunda RFEF; hasta diez –Sporting de Gijón, Ceuta, Albacete, Granada, Leganés, Cádiz, Córdoba, Huesca, Mirandés y Cultural Leonesa– lo tienen una por debajo.
Llaman especialmente la atención la situación de dos entidades: la Real Sociedad y el Andorra. Son los dos extremos de Segunda División. El conjunto txuri-urdin puede presumir de ser el único de todo el panorama nacional en tener a su equipo principal en Primera División y al segundo, en plata. Mientras, el Andorra tiene el filial en Tercera Catalana, el escalón más bajo de todos los que componen LaLiga Hypermotion.
Uno de nueve
Sin embargo, si el combinado dirigido por Antonio Hidalgo logra escalar hasta la máxima categoría, se convertiría así en uno de nueve al unirse a otras ocho entidades que pueden presumir de tener a su equipo B en Primera Federación.
A estas alturas, ni siquiera el Barcelona puede alardear de tener a su segundo conjunto en una mejor posición que el Deportivo. De hecho, solo Real Madrid, Villarreal, Atlético de Madrid, Celta, Betis, Osasuna, Athletic Club y Sevilla comparten privilegio.
El hito no hace más que ensalzar los pasos adelante que el Deportivo está dando en los últimos años. Y mientras en Primera División todavía hay nueve clubs con sus equipos B en Segunda Federación, y otros dos con el filial en Tercera Federación, la entidad coruñesa ya se ha asegurado de que el Fabril reduzca su salto con respecto al primer equipo. Se facilita así la transición y se naturaliza para aquellos futbolistas que están llamados a tener protagonismo en el corto y medio plazo.
El ascenso del Fabril a Primera Federación no solo supone un éxito deportivo para la cantera del Deportivo, sino que sitúa al club coruñés en una posición singular dentro del fútbol español.
No obstante, el reto también es mayúsculo. Mantener al Fabril en la categoría requerirá continuidad en el proyecto y acierto en la planificación. El equilibrio entre competir y formar será más delicado que nunca.
En cualquier caso, el dato está ahí: el Deportivo vuelve a destacar, esta vez desde su estructura interna. En un contexto donde muchos clubes de Segunda miran hacia fuera para crecer, el Dépor encuentra en casa una de sus mayores fortalezas.
Futbolistas como Noé, Samu Fernández o Dipanda pelearán por instalarse de lleno en Primera Federación, esa liga en la que abundan los filiales, y a su vez, llamar a la puerta del primer equipo.
Posible miniderbi
Con el ascenso de la escuadra comandada por Manuel Pablo, nace también la posibilidad de que se juegue un derbi. Porque a expensas de lo que ocurra con el Celta Fortuna –que ocupa actualmente puestos de playoff en Primera Federación–, podría avistarse ya un Fabril-Celta Fortuna, ese partido que ya es definido como ‘miniderbi’.
Mientras, el posible ascenso del primer equipo permite tanto a blanquiazules como celestes pensar en dos derbis: uno con los primeros equipos como protagonistas; otro, con los filiales.
La última vez que Celta Fortuna y Fabril coincidieron en una categoría fue en la temporada 2018-19, en Segunda División B. Por aquel entonces, el cuadro olívico se llevó los dos encuentros: el primero, por 0-1 con un tanto de Eckert; el segundo, por 2-0 con un doblete de Solís. La revancha está servida.










